EEUU e Irán arrancan las conversaciones de paz en Islamabad mientras Israel bombardea la capital de Líbano
A pesar del temor de que la mesa de negociación saltara a última hora, Estados Unidos e Irán han empezado las conversaciones de paz este sábado por la mañana en Islamabad, según confirman medios estatales iraníes. Se trata de la primera ronda de negociaciones después de 40 días de guerra y con Israel poniendo en riesgo el alto el fuego con sus ataques al sur del Líbano, el último este mismo sábado, con al menos 10 muertos.
Tanto Irán como Pakistán, el país mediador, han denunciado que Tel Aviv está incumpliendo los términos de la tregua, ya que esta también incluía el país árabe. Pero Benjamín Netanyahu se niega a acatar este punto y Donald Trump insiste en que el Líbano no formaba parte del acuerdo original.
En este contexto de desconfianza y falta de credibilidad entre las partes, las delegaciones estadounidenses e iraníes están intentando llegar a un acuerdo para el fin de la guerra. Aunque lo más probable es que, en el mejor de los casos, solo compren algo de tiempo más allá de las dos semanas de pausa iniciales.
No se sabe si las conversaciones entre los dos equipos negociadores son cara a cara, o bien vía mediadores. La Casa Blanca no ha querido especificar si el vicepresidente JD Vance, que encabeza la parte estadounidense, se verá en persona con los representantes iraníes. De ser así, sería la primera reunión de alto nivel entre oficiales de Estados Unidos e Irán desde que la revolución islámica de 1979 enfrentó a los dos países durante casi medio siglo.
Antes del inicio de la reunión, las dos delegaciones se reunieron por separado con los mediadores de Pakistán. El grupo estadounidense, además de Vance, también incluye el enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner. Ayer por la noche también llegaron los representantes iraníes, entre ellos el portavoz del Parlamento, Mohammed Bagher Ghalibaf, y el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi.
Algunos de los temas que están sobre la mesa esta mañana son la reapertura del estrecho de Ormuz —cuyo bloqueo ha disparado el precio del crudo a máximos históricos— y el programa de enriquecimiento iraní. Muchas de las exigencias del plan de 10 puntos de Teherán y los 15 puntos de Washington prácticamente chocan.
Antes de que empezaran las negociaciones, Ghalibaf exigió que Estados Unidos debía liberar activos iraníes congelados. El portavoz del parlamento iraní establecía este requisito para poder arrancar antes las conversaciones. Aunque fuentes estadounidenses niegan que se haya cumplido con esta exigencia, a pesar de informaciones previas que apuntaban a lo contrario.
Desde Washington, el presidente estadounidense continúa con sus esfuerzos para vender la tregua como una victoria. Mientras las conversaciones justo arrancan, Trump ha escrito en una publicación en Truth Social que Irán está “perdiendo a lo grande”. El republicano asegura que miembros de los medios de comunicación “adoran decir que Irán está ‘ganando’ cuando, en realidad, todo el mundo sabe que están perdiendo y perdiendo a lo grande”. Trump también hace referencia a las minas marinas que Irán ha colocado en el estrecho, y asegura que Estados Unidos está empezando ahora a “despejar el estrecho de Ormuz como un favor a países de todo el mundo”. Según citaba el New York Times ayer, Teherán asegura que no es capaz de reabrir por completo el paso marítimo porque no es capaz de “localizar” todas las minas que puso.