El Reino Unido denuncia una operación rusa para sabotear cables submarinos en el Atlántico
El ministro de Defensa británico, John Healey, anunció este jueves que sus fuerzas armadas han detectado submarinos rusos en las últimas semanas en el Atlántico norte que supuestamente estaban vigilando cables y otra infraestructura esencial bajo el mar con la intención de dañarlos.
El ministro aseguró que se ha tratado de tres submarinos rusos involucrados en “actividad constante” como parte de la llamada guerra híbrida dirigida al sabotaje y otras operaciones encubiertas. Rusia utilizó un submarino de propulsión nuclear del tipo Akula (“tiburón” en ruso) y otros dos dedicados a aguas profundas de un departamento del Ministerio de Defensa ruso de espionaje de la Marina conocido con las siglas de GUGI. Aunque no precisó la localización de los incidentes, Healey habló de actividad en el Atlántico al norte de las islas británicas, y agradeció en particular la cooperación con Noruega.
Según el ministro de Defensa, la intervención de un barco de guerra de la marina británica y un avión militar de la misma fuerza vigiló y, en último término, disuadió a los submarinos en una operación que ha durado cerca de un mes. Ahora el Gobierno británico lo denuncia en público, y asegura que todavía está examinando la infraestructura para asegurarse de que no hay daños.
“Estoy haciendo esta declaración para denunciar esta actividad rusa. Al presidente Putin, le digo, ‘Te estamos viendo. Vemos vuestra actividad en nuestros cables y en nuestras tuberías, y debes saber que cualquier intento de dañarlos no será tolerado y tendrá graves consecuencias’”, dijo el ministro británico en rueda de prensa. Según él, Rusia está aprovechando en particular que “los ojos de muchos están puestos en Oriente Próximo”.
El Reino Unido es especialmente dependiente de la infraestructura submarina por su condición de isla, como recordó el ministro. Cerca de la mitad del gas que calienta los hogares británicos y la casi totalidad de las conexiones de telecomunicaciones dependen de los cables submarinos. “La red británica submarina es muy resistente. Pero las amenazas van en aumento”, dijo.
Defensa de la OTAN
El ministro, además, defendió la operación como un ejemplo de cooperación de la OTAN frente a los ataques del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ahora cuestiona la organización y la cooperación de miembros como el Reino Unido. Tanto el ministro de Defensa estadounidense como el presidente se han burlado de los barcos británicos, definidos incluso como “de juguete”.
Healey puso esta operación contra la actividad de los submarinos rusos como modelo y volvió a decir que el Reino Unido no intervendrá en la guerra de Irán porque “no va en el interés nacional británico”. “Las mayores amenazas son a menudo invisibles y, mientras aumentan las demandas de defensa, debemos desplegar nuestros recursos de la manera más efectiva posible”, dijo.