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La deshumanización de la guerra: una unidad ucraniana publica vídeos de soldados rusos segundos antes de morir

Luke Harding

Kiev —
27 de agosto de 2026 22:01 h

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Los vídeos de drones kamikaze ucranianos persiguiendo a militares rusos hasta matarlos se han convertido en todo un género de las redes sociales en los últimos 18 meses. Muchos analistas los consideran deshumanizantes y ofensivos, pero para muchos ucranianos representan una propaganda potente y un recordatorio del cruel destino que aguarda a un número importante de soldados rusos en la invasión de Vladímir Putin.

La idea original de los vídeos es de Robert Brovdi, jefe de las fuerzas de drones de Ucrania y fundador de los Magyar’s Birds [Los pájaros de Magyar, nombre que viene de su nombre en clave]. La brigada 414 de ataque aéreo de Brovdi ha sido pionera en la difusión de vídeos del campo de batalla, grabados por drones y conocidos como yoblyks, un acrónimo que combina la raíz de la palabra ucraniana para ‘joder’ con una forma diminutiva cariñosa (algo así como ‘jodiendito’).

Todos los días, un editor militar conocido por su pseudónimo Catman revisa en las primeras horas del día los vídeos de la jornada anterior y selecciona varios para una recopilación de dos minutos con música mística o trepidante. Por Internet también circula un vídeo más largo titulado Los yoblyks de la semana.

Los vídeos cumplen una importante función de propaganda para desmoralizar a los rusos de a pie y hacer visible el coste real de la guerra iniciada por el Kremlin sin provocación, dice Catman para defender su trabajo. “Mi objetivo es mostrar a los rusos que morirán si los movilizan en Ucrania, que es un billete de ida y que la muerte les espera”, explica.

Catman reconoce que los vídeos se montan deliberadamente para burlarse de las víctimas. A veces se ve a los soldados rusos lanzando palos a los drones para tratar de desviarlos, o cayéndose mientras huyen corriendo. Aunque los vídeos no muestran el momento de la muerte, el último fotograma es un primer plano del rostro de un soldado. “Tenemos el dicho de que la risa mata al miedo, nuestra labor es reírnos de estos enemigos y mostrarlos indefensos, eso eleva la moral de nuestras fuerzas”, dice Catman. “Me resulta imposible sentir lástima por ellos; esto es una guerra, no una película”.

Es importante que nuestra propia gente diga que no nos estamos limitando a sobrevivir. Tenemos que demostrar que estamos avanzando y que estamos contraatacando con fuerza al enemigo

Por lo general, los soldados rusos mueren mientras caminan o se desplazan en moto hacia el frente. Algunos no son conscientes del peligro que representan los drones, explica Catman, y parecen haber sido engañados por sus comandantes. “Tienen un entrenamiento breve, muchos mueren a solo dos semanas de alistarse”, dice.

Catman describe a la mayoría de los soldados como “simples burros de carga” con órdenes de transportar combustible o provisiones a posiciones expuestas del ejército ruso. Otros llevan cables de comunicación: los oficiales de la retaguardia están teniendo dificultades para contactar con el frente desde febrero, cuando Elon Musk vetó a Rusia del servicio de Internet que prestan sus satélites Starlink.

Otro miembro de Magyar’s Birds sostiene que los vídeos ofrecen pruebas contundentes del engaño constante que sufren los soldados rusos sobre los peligros que les esperan. “En los vídeos se ve que muchos de ellos ni siquiera se esconden”, dice. “Utilizan sus aparatos de radio, a muchos de ellos los engañan con la mentira de que todo irá bien, de que se dirigen a sus posiciones y de que están totalmente a salvo”.

El archivo de la brigada está compuesto por unos 3.600 vídeos. En solo dos de ellos aparecen mujeres, con sus uniformes de combate y sus fusiles de asalto. “Para mí no hay diferencia, son todos enemigos”, dice Catman.

Los vídeos también desempeñan un papel importante a la hora de verificar las bajas de los soldados rusos. Entre muertos y heridos, son más de 30.000 bajas por mes, según los datos de Kiev [sin embargo, cada parte esconde sus propias cifras de bajas y no existe un recuento oficial].

Brovdi dice no tener reparos en publicar vídeos que en Occidente podrían ser considerados de mal gusto y moralmente cuestionables. “Dios no quiera que alguna vez tengan que sufrir dolor, los que en Ucrania hemos experimentado dolor físico real en esta guerra nunca estaremos de acuerdo con esa forma de ver las cosas”, explica.

En sus publicaciones diarias, Brovdi emplea un lenguaje que algunos podrían considerar innecesario. Como llamar “gusanos” picoteados por “pájaros” a los soldados rusos. “Todo cambió cuando comenzó la guerra; había un deseo de humillar al enemigo todo lo que fuera posible, no con las palabras de siempre, sino con otras nuevas”, dice Brovdi. “Era inevitable que los modismos técnico-militares y los neologismos como yoblyk se colaran en mi discurso, ya existían antes de la IA”.

Los vídeos también han dado lugar a subgéneros del trolling. A veces, con las fotos que algunas mujeres rusas publican de la despedida de sus maridos cuando parten hacia la “operación militar especial” de Putin: los ucranianos identifican a esos hombres y responden a las publicaciones originales con imágenes tomadas desde los drones que terminan con sus vidas.

Según Catman, los yoblyks tienen una gran audiencia. También dentro de Rusia. “Allí se sabe muy poco sobre los soldados desaparecidos”, dice. “Algunas personas hacen búsquedas y capturas de pantalla; las madres o esposas publican entonces mensajes diciendo que algo malo le ha ocurrido a sus seres queridos”.

En los canales de Telegram, los blogueros rusos que simpatizan con la guerra publican imágenes de soldados ucranianos muriendo en combate. Otros vídeos muestran el asesinato de soldados ucranianos desarmados y prisioneros de guerra (un crimen de guerra). Por el Internet ruso también circulan falsificaciones generadas con IA de militares ucranianos criticando a los mandos de su ejército.

Anatolii Loza, un voluntario ucraniano capturado y encarcelado por Rusia (liberado gracias a un intercambio de prisioneros), dice no ver nada malo en los yoblyks. “El derecho internacional no se aplica al asesinato de combatientes en el campo de batalla”, dice. “Los rusos vienen a disparar a nuestros soldados y civiles, llevan uniforme y se merecen su destino”.

Según Olena, la esposa de Loza, las actitudes en Ucrania se endurecieron tras la primavera de 2022, cuando los soldados rusos mataron a cientos de civiles y dejaron sus cadáveres sobre las calles de Bucha y Mariúpol. “No me parecen vídeos informativos”, dice sobre los yoblyks. “Yo ya estoy furiosa con Rusia”.

En la sede de Magyar’s Birds, Catman sostiene que el humor negro es esencial en tiempos de guerra. “Es importante que nuestra propia gente diga que no nos estamos limitando a sobrevivir”, explica. “Tenemos que demostrar que estamos avanzando y que estamos contraatacando con fuerza al enemigo”.