La UE admite “con frustración” que la industria europea de defensa no produce ni rápido ni lo que se necesita
A pesar de que la guerra en Ucrania ya lleva cuatro años, un conflicto que ha cambiado las estrategias de combate, y que la Unión Europea ha puesto en marcha iniciativas en un“plan de rearme de Europa” que moviliza 800.000 millones de euros, la industria armamentística europea “no hemos visto a la industria aumentar la producción como habríamos esperado”, según ha comentado este martes Kaja Kalla, la alta representante para Exteriores de la UE tras la reunión de los ministros de Defensa de la UE en Bruselas. Fuentes de la Comisión admiten que no solo es una cuestión de más producción si no que además “no se está produciendo lo que se necesita” para tener una política de disuasión frente a una amenaza latente como Rusia.
De hecho, un informe de la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO) del Parlamento europeo revela que aunque el gasto en defensa de Europa alcanza niveles récord de 392.000 millones de euros previstos para 2025 y 2026; sin embargo, el 75% de las adquisiciones se realizan fuera de la Unión. Además, los datos de contratación revelan debilidades estructurales en la industria y retrasos persistentes en los proyectos de cooperación, que crean un “valle de la muerte” en el desarrollo de capacidades y aumentan la dependencia estratégica de Europa respecto a proveedores externos.
“Comparto la frustración. No hemos visto a la industria aumentar la producción como habríamos esperado. El problema es simplemente que las necesidades de los Estados miembros también han crecido. Una de las cuestiones que se planteó y que realmente necesita avanzar más rápido es la directiva de contratación pública. Son necesarias reglas claras, porque la industria se queja de que hay normas diferentes en cada país y que es difícil operar así. También están los estándares: cada Estado miembro hace pedidos distintos. No se puede producir en cadena de esta manera”, ha argumentado Kallas.
Fuentes de la Comisión han añadido que lo que necesita ahora Ucrania es fabricar drones, ya que es un elemento diferenciador en el campo de batalla, pero que la industria armamentística europea no está desarrollando estas capacidades a la velocidad y la producción que se esperaba.
La guerra de Irán ha abierto otro agujero que ha desvelado la dependencia armamentística de la UE frente a Estados Unidos. Liana Fix, investigadora del Council on Foreign Relations, explicó que el conflicto en Oriente Medio tiene “cuestiones con consecuencias duraderas para la seguridad europea”, que “incluye el agotamiento de las reservas estadounidenses debido a la guerra con Irán y los retrasos en las entregas de armamento a Europa, donde la posible cancelación de los misiles de crucero Tomahawk que se planeaba estacionar en Alemania en 2027 es especialmente preocupante” ante la latente amenaza de Rusia.
Kallas ha insistido en que “la experiencia de Ucrania muestra lo rápido que evoluciona la guerra moderna, y también que las lecciones aprendidas deben dar forma a nuestras decisiones políticas. La innovación en defensa tiene que convertirse en una prioridad política”.
La jefa de la diplomacia europea ha añadido que “Ucrania recibirá el primer desembolso del préstamo de 90.000 millones ya en junio. Estos fondos se destinarán directamente a drones, que en este momento son la capacidad clave para hacer retroceder a las fuerzas rusas”. Además, en la reunión de los ministros de Defensa también se negoció cómo utilizar los 6.600 millones de euros que están bloqueados en el Fondo Europeo de Apoyo a la Paz (EPF).
Operación en Ormuz
Respecto al estrecho de Ormuz, Kallas ha recalcado que “las operaciones navales de la UE en la región pueden desempeñar un papel fundamental para restablecer los flujos de energía y comercio. La operación Aspides ya contribuye de forma crucial a la protección del transporte marítimo en el mar Rojo, pero sus actividades también podrían ampliarse al estrecho. Esto solo requiere un cambio en el plan operativo, ya que el mandato ya lo permite”.
Sin embargo, la jefa de la diplomacia europea ha puntualizado que es necesario que “las condiciones sean adecuadas”, con un alto el fuego consensuado por ambas partes. Además, Kallas ha comentado que todavía es necesario una reunión para definir la operación con el Reino Unido y Francia, que bajo el nombre de la Coalición de Voluntarios, están diseñando para asegurar el tráfico marítimo por Ormuz.
“Lo que se necesita es más buques. Hay Estados miembros que han dicho que contribuirán con más buques a esta operación. Si la idea de la Coalición de Voluntarios es que más países se unan, también desde fuera, entonces podríamos contribuir como una sola Europa con las operaciones que ya tenemos en marcha en la zona”, ha dicho Kallas.