13:50 h, 5 de noviembre de 2024

Las elecciones presidenciales siempre son el primer martes después del primer lunes de noviembre. La razón por la que los estadounidenses lo han establecido así se remonta al siglo XIX y responde a razones prácticas de la época. La sociedad de aquel entonces se dedicaba mayoritariamente a la agricultura, por lo que el mes de noviembre parecía idóneo: ya habría acabado la cosecha, pero no haría demasiado frío.

En lo que respecta a la elección del martes, tiene un trasfondo religioso. Al calcular que podía ser necesario un día de camino para poder llegar al punto de votación, se decidió que el domingo no podía ser un buen día, ya que los judíos no acudirían porque estarían celebrando el sabbat. De la misma manera, tampoco podía ser el lunes, porque el domingo era el día de descanso para los cristianos. El miércoles era día de mercado, así que el martes parecía la opción más acertada. 

Aquí te contamos algunas claves más de los comicios estadounidenses.

Informa Antònia Crespí Ferrer.