Minuto a Minuto Última hora del funeral de la reina Isabel II en Londres
Lee 'Isabel II y la mancha indeleble del colonialismo', el análisis de Iñigo Sáenz de Ugarte
Este lunes se celebra el funeral de Estado de Isabel II, fallecida el pasado jueves, 8 de septiembre. La reina de Inglaterra ocupó el trono durante siete décadas, desde el fallecimiento de su padre en febrero de 1952. Cuando esto ocurrió, ella se encontraba en Kenia, un país que ese año había vivido el comienzo de una de las rebeliones más sangrientas contra la dominación colonial británica, que provocó una represión salvaje ordenada por Londres y que fue ocultada durante décadas a la opinión pública.
En su análisis 'Isabel II y la mancha indeleble del colonialismo', nuestro compañero Iñigo Sáenz de Ugarte recuerda el reinado de Isabel II, marcado en su primera década por el fin de la descolonización y del imperio británico en África y Asia. También muestra cómo la reina fue un símbolo de ese pasado imperial que políticos conservadores como Boris Johnson han pintado de un color luminoso. Algo que hizo también ella en sus discursos y viajes, que ayudaron a la supervivencia de ese mito del imperio benévolo que nunca fue.
“En esos primeros años en que Isabel II aprendía a ser reina, el Ejército británico respondió a la rebelión de Kenia, que fue denominada del Mau Mau, con una campaña de ejecuciones, torturas y asesinatos de motivación claramente racista. Los enemigos fueron tratados como animales, y eso incluía a la población civil. Al igual que en la Guerra de los Boer en Suráfrica a principios de siglo, se montaron campos de concentración por todo el país para encerrar sobre todo a los keniatas de la etnia kikuyu, mayoritaria en el país, a los que se consideraba simpatizantes del movimiento insurgente.
En 1954 ya habían encerrado a 70.000 personas. Las cifras se dispararon cuando la política de concentrar a la población civil se extendió a campos y poblados rodeados como si fueran una prisión. Más de un millón de keniatas compartieron un destino cruel que acabó con miles de muertos por hambre y enfermedades, abandonados a su suerte“.