“Pese a intentar diferenciarse con una imagen pública ligada a la innovación y al desarrollo industrial en el medio rural, mantiene a sus trabajadores en una situación de auténtico terror, con prácticas laborales de los años 50, donde sigue existiendo el amo, no el jefe”. Así ha descrito el secretario general de UGT FICA La Rioja, Carlos Alfaro, la situación laboral de los trabajadores de la empresa Euro Seating de Ezcaray, una de las fábricas líderes a nivel mundial en el sector de fabricación de butacas para cines, teatros y estadios, con una producción en torno a 300.000 butacas al año.
UGT ha subrayado que esta situación la “sufren muy especialmente los afiliados y delegados de UGT así como simpatizantes, a quienes la dirección acosa y despide sin más miramientos”. En este sentido, denuncia cómo en 2021, “la dirección ya despidió a los cinco trabajadores que iban en la candidatura de UGT y no le importó pagar 200.000 euros del despido improcedente para quitárselos de medio -a razón de 75.000 euros a cada trabajador-. ”Le molestaban porque iban a defender derechos, y no dudó en despedirlos, reconocer la improcedencia y pagar la indemnización completa“, ha señalado Alfaro.
Falsifican las direcciones de los trabajadores para evitar pagar el plus de transporte
“Una forma de actuar que se recrudeció y agravó a partir de la firma del convenio de Metal, cuyo incumplimiento sistemático hemos denunciado”. En este sentido, destacan la exigencia especialmente del abono de la paga de 450 euros, así como el abono del plus de transporte; un plus que, según denuncia UGT, “para evita pagarlo, ha llegado a falsificar las direcciones de los trabajadores, poniendo que viven en Ezcaray”, con las consecuencias que ello tiene tanto en cotizaciones, como en la cobertura en caso de accidente in itinere.
“Hasta hace poco, todas las reclamaciones tuvimos que interponerlas como UGT porque los trabajadores no se atrevían” -ha prosiguido-, “pero llegaron las elecciones sindicales en 2025 y a pesar del miedo, conseguimos presentar candidatura de UGT con cinco trabajadores a los que, desde entonces, se les está haciendo la vida imposible: a uno de ellos lo ha despedido; a los que no ha podido despedir, los ha intentado comprar y, como no lo ha conseguido, los está atemorizando, aislando y acosando; otro ha caído de baja médica por situación muy grave de ansiedad ante episodios de acoso y derribo; y otro sigue de baja porque se niega a adaptar su puesto de trabajo pese a las indicaciones médicas”, denuncia.
Por otro lado, UGT FICA ha denunciado la actitud de complicidad con la dirección de parte del comité de empresa, “tres delegados sindicales puestos por la propia empresa, que están actuando como brazo ejecutor de la dirección, especialmente uno de ellos, el representante elegido por los técnicos”.
Dos conflictos colectivos, 11 demandas y 6 denuncias en Inspección de Trabajo
Esta situación ha derivado en la presentación de dos conflictos colectivos -por los 450 euros y el plus de transporte- en nombre de la UGT, así como 11 demandas más sólo en 2025, y a la espera de juicio; e igualmente, 6 denuncias en Inspección de Trabajo “en las que se detalla la situación de acoso, deficiencias en la prevención de riesgos laborales y otras prácticas antisindicales que vulneran derechos básicos de los trabajadores”.
Precisamente, Alfaro se ha detenido en las seis reclamaciones presentadas ante la Inspección de Trabajo para denunciar que “sólo ha respondido a una de ellas sobre la no creación del comité de seguridad; el resto no han sido atendidas aún”. Alfaro ha cargado duramente contra la Inspección a la que ha acusado de “permitir que esta vulneración y desprotección de los trabajadores continúe, no sé si por incapacidad, falta de medios o por desinterés”. “¿Para qué queremos una Inspección de Trabajo que tras 6 denuncias graves de acoso e incluso contra la salud laboral de los trabajadores sólo responde a una de ellas o tarda más de un año en responder?”, se ha preguntado.
De igual forma, ha criticado la tardanza de los procesos judiciales. “Es importante que salgan rápidas las sentencias porque no podemos esperar un año o año y medio a ser citados en situaciones como éstas, donde el miedo de los trabajadores impide seguir denunciando, mientras que la empresa aprovecha el vacío que se produce”.
“Esta es la situación que están soportando los trabajadores de Euro Seating en Ezcaray. Sin que se les permita pedir sus derechos, sin protección de los organismos públicos, soportando amenazas, siendo acosados y recibiendo el despido sólo por afiliarse a la UGT o por defender los derechos reconocidos en su convenio colectivo”, ha concluido para exigir el cese inmediato de estas prácticas por parte de la empresa y la intervención inmediata de la Inspección de Trabajo, no descartando próximas movilizaciones en la empresa.
En la rueda de prensa también ha participado el secretario del sector de Metal de la Federación, José María García Prior, que ha ratificado todo lo expuesto, detallando además que “siempre se ha tratado de trasladar todo a la propiedad de forma pacífica, coherente y racional, pero en ningún momento ha entrado en razón”, por lo que dicen haberse visto “obligados” a presentar estas demandas“.