Día de los Abuelos en Logroño: una vida entera dejando huella
Hay abrazos que parecen durar para siempre. Manos que siempre están dispuestas a ayudar, una voz que pregunta cómo ha ido el día y una casa en la que siempre hay sitio para uno más. Así son los abuelos y abuelas, una de esas figuras que acompañan la vida desde el principio y que dejan una huella que permanece mucho más allá de los años compartidos.
Este vínculo entre generaciones se ha vivido este viernes, 24 de julio, en el paseo del Espolón, donde las ludotecas municipales El Desván, El Escondite y La Oca han organizado una jornada intergeneracional con personas mayores con motivo del Día de los Abuelos y Abuelas, que se conmemora cada 26 de julio. Una actividad que ha reunido alrededor de 150 niños y 70 abuelos para compartir juegos, bailes y momentos juntos.
“Desde el Ayuntamiento hace años que nos brindaron la oportunidad de hacer actividades intergeneracionales”, explica Marivi, organizadora de la jornada, quien cuenta que la iniciativa nació dentro del programa de verano de las ludotecas para invitar a los abuelos de los niños participantes a compartir una jornada con ellos“. Es el tercer año que se celebra y ”la gente lo recibe con mucho entusiasmo y con ganas“.
Durante la mañana ha habido bailes en línea, bingos para trabajar la memoria y juegos con paracaídas, una de las actividades favoritas de los más pequeños. La jornada ha terminado con una despedida preparada por un grupo de niñas participantes de la ludoteca.
Y es que los abuelos dan su tiempo, su cariño y su compañía. Están para celebrar los buenos momentos y para apoyar en los malos. Son quienes cuentan una y otra vez las mismas historias y quienes convierten los pequeños momentos en recuerdos para toda la vida.
Lo sabe bien Víctor Pascual, de 68 años y abuelo de dos nietos. “Los nietos son mejores que los hijos, porque al menos los cogemos con otra edad”, bromea. Para él, ser abuelo es disfrutar de una etapa diferente: “Nosotros estamos para malcriar y los padres para educar. Se disfruta más eso que no tener que poner reglas rígidas”.
Su día a día con sus nietos está lleno de pequeños planes: desayunar juntos, tirar unas canastas y aprovechar el tiempo compartido. “Las vacaciones de los niños son las obligaciones de los abuelos, pero con gusto”, afirma.
Para Nora, una joven logroñesa, sus abuelos representan mucho más que una figura familiar. “Para mí los abuelos son como mis padres”, asegura. Su abuela le ha enseñado “a ser lo que soy”, además de valores como el respeto y la importancia de valorar a los demás y a uno mismo. “Es un amor inexplicable. Los abuelos son unos auténticos superhéroes para mí”, afirma.
Quizás ahí esté la verdadera importancia de los abuelos. En todo lo que dan sin esperar nada a cambio. En el tiempo que comparten, en los consejos, en las historias y en esa forma de querer acompañar a sus nietos durante toda la vida.
Por eso, el Día de los Abuelos es también una oportunidad para agradecerles todo lo que aportan. Para recordarles que son importantes, que su presencia cuenta y que todo ese cariño que entregan deja una huella profunda en quienes tienen la suerte de crecer a su lado.
Porque lo más valioso que nos enseñan los abuelos es precisamente a disfrutar del tiempo. Del tiempo compartido, del que se pasa demasiado rápido y del que, algún día desearíamos tener un poco más.
Y por eso, mientras estén, merece la pena abrazarlos, escuchar sus historias una vez más, sentarse a su lado sin mirar un móvil y decirles cuánto les queremos. Porque llegará un día en el que ya no podremos hacerlo. Y entonces entenderemos que aquellos momentos que parecían pequeños eran, en realidad, los más grandes.
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