La obra de la calle Lardero de Logroño avanza entre la desconfianza vecinal y las dudas sobre el arbolado
El vecindario de la calle Lardero ve estos días como las reclamadas obras de la calle ya se han puesto en marcha. Sin embargo, no cejan en reclamar la fila de árboles en ambas aceras, mientras que el Ayuntamiento justifica el paso de una tubería para determinar su instalación. El asunto se planteó ante el Equipo de Gobierno este martes en la Junta de Distrito Norte, pero para el vecindario las dudas no se han disipado.
Para el concejal delegado del barrio, sin embargo, la respuesta si quedó clara y asegura no haber cambiado. “El compromiso es instalar el mayor número de árboles posible”, mantiene. ¿Significa esto que plantarán árboles en la acera de los números pares como pedía el vecindario? No. Tal y como justificó entonces el concejal y mantiene ahora, el paso de una tubería de agua potable que suministra a más de la mitad de la ciudad condiciona la plantación de arbolado.
Aunque el concejal ha recordado que había que esperar a abrir la calle para estudiar el paso de esta tubería de los años 60 que no se va a tocar en la obra, a la vez ha señalado que ahora es posible saberlo con otras técnicas como catas o ultrasonidos. De esta manera, según explica Ángel Andrés, se ha visto que la “tubería viene torcida” por lo que se podrán plantar árboles en la zona que linda con la calle Pérez Galdós, aunque no ha detallado qué número de ejemplares. En el otro extremo, cercano a la calle Vitoria, se instarán en jardineras, que ya se están construyendo, mientras que en el resto de la calle, en la parte central, según el concejal, “todavía no se sabe y se valorará” la instalación, en su caso, de otras jardineras.
Los vecinos, pendientes cada día de la obra, temen que se instalen pocos árboles junto a Pérez Galdós, la jardinera junto a la calle Vitoria y nada más y afean que el concejal “no hable claro” de este asunto, aunque sí agradecen haber aceptado sus propuestas soobre las zonas de carga y descarga dispersas o la entrada por Gran Vía. “En el resto de la calle no han dejado tuberías para el riego y en buena parte ya están incluso los adoquines. ¿Cómo regarían entonces?”, puntualiza un vecino ante lo que el concejal dice que aun tiene que estudiarse. De hecho, ante una respuesta del concejal que creen ambigua, el vecindario salió de la Junta de Distrito con ganas de movilizarse, aunque han preferido mantenerse cautos y reunirse antes con el concejal de distrito, a quien ya le han pedido una reunión.
Éste por su parte considera que las voces contrarias “no son el sentir de la calle”. “Quieren el mayor número de árboles, pero el Ayuntamiento también y estamos buscando la mejor solución según los criterios técnicos”, señala Ángel Andrés, que añade: “No es cuestión de meter árboles por meter, un palo con tres hojas arribas no es un árbol”, dice en referencia a los árboles de pequeño porte instalados antes de la reurbanización, al igual que defiende los grandes árboles que sí se plantarán en la acera de los números impares “que darán sombra a toda la calle”, según el concejal, y que tampoco convencen al vecindario.