Moreno agita el miedo a una “parálisis del Gobierno hasta octubre” y alerta de que peligran oposiciones, ayudas y créditos
Juan Manuel Moreno lleva dos días en la provincia de Málaga, donde al PP le baila un diputado de los diez que tiene. Y estando “en casa”, el presidente de la Junta y candidato a la reelección se ha puesto más serio y ha cambiado de registro a esta campaña personalista donde priman las canciones, los selfies, las bromas y los vídeos virales.
Durante un mitin en Torremolinos, abarrotado, Moreno ha agitado este martes el miedo a una “parálisis” en la gestión del Ejecutivo andaluz si el próximo 17 de mayo no logra la mayoría absoluta. El dirigente popular ha dibujado un escenario sombrío en el que descarta que pueda formarse un nuevo Gobierno antes del mes de octubre, si se queda por debajo de los 55 escaños, y ha sugerido que esto pondría en riesgo “la convocatoria de oposiciones, las ayudas a los agricultores y los créditos” que concede la Junta de Andalucía.
“Puede pasar que el Gobierno no se constituya en julio, que pasemos a septiembre, porque en agosto, por ley, no puede formarse, y que lleguemos a octubre y no haya gobierno. ¿Qué pasará con las oposiciones, con las ayudas a los agricultores, los créditos...? ¿Qué hacemos con un gobierno paralizado? No podemos permitirnos una parálisis”, ha anunciado, advirtiendo de que el mundo está “cargado de incertidumbres, como el estrecho de Ormuz, y necesitamos un gobierno fuerte para defender Andalucía”.
Moreno ha vuelto a referirse al “lío” de no reeditar su mayoría absoluta, pero nunca menciona a Vox, el socio natural del PP, con el que está pactando gobiernos de coalición en Extremadura, Aragón y Castilla y León. La ultraderecha, que sigue creciendo aunque a menor ritmo en las encuestas, amenaza esa “mayoría de estabilidad”, como la ha rebautizado el líder popular, pero éste no entra al cuerpo a cuerpo con el partido de Santiago Abascal.
No les cita en ningún mitin, aunque a veces rodea con cuidado su marco mental, como cuando defiende la “integración”, la “convivencia” y la “cooperación”, en velada alusión a la “prioridad nacional”, la propuesta xenófoba de Vox que ya han asumido otros barones territoriales del PP.
Con quien sí confronta sin disimulo Moreno es con el PSOE y su candidata, María Jesús Montero. Cada vez con más virulencia, sobre todo desde su aparatosa actuación en el debate electoral del pasado lunes, en TVE. El dirigente popular ha asegurado que el Gobierno de Pedro Sánchez empezará el mismo 18 de mayo, tras las elecciones, la cesión del 100% de los impuestos a Cataluña, “porque lo tienen pactado con los independentistas catalanes”. “Están esperando a que pasen las eleciones, ya hay unn pacto entre Junqueras [Oriol] y Montero, y ahora no se atreven a decir nada”, ha asegurado.
Málaga es la segunda provincia andaluza con más escaños en juego (17), por detrás de Sevilla. El PP logró diez en las autonómicas de 2022, a mucha distancia del PSOE (cuatro); Vox (dos) y uno de la coalición Por Andalucía. Los populares consiguieron seis diputados por los restos de votos en seis provincias, y una de ellas fue Málaga. Ahora, Moreno advierte a las claras que sus tracking y las encuestas publicadas le avisan de “cuatro o cinco diputados bailando”, que puede marcar la diferencia entre afianzar la mayoría absoluta, o quedarse por debajo.
El candidato popular ha reclamado “un Gobierno fuerte para enfrentarse al gobierno de España”. El retraso del mitin de Torremolinos ha hecho coincidir la intervención de Moreno con la del presidente del PP nacional, Alberto Núñez Feijóo, que a la misma hora estaba en un acto en una plaza de Motril (Granada).
El acto de Feijóo ha sido más sobrio que el de Moreno, en fondo y forma. El presidente del PP nacional ha desplegado un discurso sin apenas separarse de la estrategia de Moreno, sin meterse en “líos” y sin endurecer demasiado el tono. “Si Andalucía gana el 17-M, Juanma será el presidente, y si no, nos metemos en un lío que no sabemos ni cómo empieza ni cómo acaba”, ha repetido, sin mencionar a Vox ni los pactos que él mismo ha autorizado en Extremadura y Aragón.
Feijóo ha defendido la gestión de Moreno en Andalucía en contraposición a la de Pedro Sánchez, resaltando la “estabilidad, la normalidad, la certeza y un presidente que gobierna para todos”. “Esto es un tesoro, sobre todo frente a los que tienen manos largas”, ha asegurado, para culminar pidiendo “una prórroga del contrato de confianza” con Moreno.
“Quiero que el clima político de Andalucía contagiaea toda España y no al revés”, ha sentenciado, para cargar luego contra Montero y contra Sánchez. “¿De verdad que Andalucía va a comprar el sanchismo, cuando la mayoría de las comunidades han pasado del sanchismo, y ahora Andalucía lo va a importar en vena?”, se ha preguntado.
En el PP creen que el último tramo de campaña, los socialistas apretarán más que hasta ahora. El vicesecretario general de Política Autonómica y Análisis Electoral del PP, Elías Bendodo, ha tomado la palabra después de que Moreno interviniese en Torremolinos, y ha admitido que es “un poco supersticioso”. “Te vamos a regalar las zapatillas de todas las campañas electorales, porque te dan suerte, y porque ya me sé tu número, que es el 43”, le ha dicho al candidato, que ha vuelto a subir ufano a la tribuna para recogerlas.
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