Miguel Ángel Rodríguez asegura que la pareja de Ayuso le facilitó la foto de los dos periodistas que él señaló
Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso, ha ofrecido este miércoles, en menos de una hora, dos versiones distintas sobre cómo obtuvo una fotografía de dos periodistas de El País que trabajaban en la calle y que luego utilizaría para señalarlos en un chat. Al entrar a los juzgados de Plaza de Castilla, donde estaba citado como investigado por un delito de revelación de secretos, Rodríguez ha dicho que la instantánea se la facilitó “un vecino enfadado” porque los profesionales habían molestado previamente a su hija. Al salir de la declaración ha vuelto a hacer declaraciones y ha afirmado que la fotografía se la envió Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña, a quien se la había pasado previamente un vecino.
“Me he expresado mal”, se ha disculpado Rodríguez cuando una periodista le ha apuntado la contradicción. “Lo más importante es que la Policía no me pasó nada. La Policía no entra en casa de los vecinos para hacer fotos”, ha añadido.
El jefe de gabinete de Ayuso ha incidido en varias ocasiones en que él no obtiene ningúna información de los agentes que integran el servicio de seguridad de la presidenta y, por tanto, no se da la revelación de secretos obtenido en el ejercicio del cargo.
Sobre la identidad de los periodistas, que él hizo acompañar en sus mensajes del chat a la foto, Rodríguez ha dicho que nadie se la facilitó porque él ya conocía a los profesionales y los identificó al ver la instantánea. La fotografía está tomada desde arriba, de lejos, y a uno de los informadores está de espaldas y no se le ve el rostro.
Ambos periodistas habían sido identificados previamente por dos policías del dispositivo de la presidenta. Los agentes les requirieron la documentación y tras una breve explicación de lo que hacían les dejaron continuar con su trabajo. Los dos profesionales estaban en las inmediaciones del domicilio de Ayuso y González Amador trabajando en una información sobre unas obras irregulares en la casa de la pareja.
Rodríguez envió varios mensajes a un grupo de WhatsApp que mantiene con 18 periodistas. “Han estado acosando a los vecinos de la presidenta, incluido niñas menores de edad, en un acoso habitual en dictaduras”, decía sobre los informadores. En los mensajes incluyó una fotografía de ambos mientras se encontraban cerca del domicilio y sus nombres.
Los periódicos digitales El Debate, Vozpopuli y Libertad Digital se hicieron eco de los comentarios de Rodríguez atribuyendo los comentarios a “fuentes de Sol”, en alusión a la sede de la Presidencia del Gobierno madrileño. Al tiempo, agitadores ultras como Vito Quiles en sus redes sociales, o la web en la que trabaja, EDATV, comenzaron a señalar a los periodistas. La citada web tituló: “Estos son los dos periodistas de El País que 'acosan' a los vecinos de Ayuso”.
La querella del PSOE apunta a que Rodríguez obtuvo la información a través del director general de Seguridad de la Comunidad de Madrid, Luis González Morato, a quien se la habrían hecho llegar los policías nacionales adscritos a la escolta de la presidenta. González Morato está citado a declarar esta mañana como testigo, al igual que el periodista de El País que firmó la información sobre el señalamiento de sus compañeros por Rodríguez y los dos profesionales víctimas del presunto delito.
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