La “realidad invisible” de las mujeres con adicciones que sufren violencia de género: “No puedes tratar a una víctima y mandarla con su maltratador”
El médico de la Asociación Riojana para la Atención a personas con problemas de Drogodependencias (ARAD), Jose Luis Rabadán, ha puesto hoy el foco en una realidad “invisible”, señalando: “No puedes tratar a una mujer su adicción y mandarla con su maltratador”.
El Centro Fundación Ibercaja ha acogido, en la mañana de hoy, la presentación de la primera guía de recursos para la atención a mujeres con adicciones víctimas de violencia de género con la que se aúna el trabajo que realizan, por separado, diecinueve entidades. Se trata de una iniciativa, ha explicado Rabadán en declaraciones a Europa Press, que proviene de la Red de Atención a las Adicciones, (entidad nacional a la que pertence ARAD), la Universidad de Salamanca y la Catedral de Derechos Humanos de Salamanca.
Estas entidades crearon una metodología para trabajar juntos porque se dieron cuenta que se hace necesaria una atención “específica” pensada para las mujeres víctimas de violencia de género que consumen drogas. La guía presentada hoy pone en común a las diecinueve entidades y el trabajo que desarrollan, facilitando números de teléfono y correos electrónicos.
Pretende ser el principio para una atención específica. “Hasta ahora”, ha relatado Rábade, “nos hemos visto, y ahora nos van a ver la sociedad, las mujeres y las instituciones”. Estas últimas, ha añadido, “son las que tienen que mover ficha y facilitar que pueda haber un recurso, que no tiene que ser muy grande, en La Rioja”. “Seguramente con un piso de tres o cuatro personas sería suficiente. Y si no, concertar plazas con otras comunidades autónomas mayores. Pero lo que está claro es que no se puede tratar a una mujer de su adicción y mandarla a su casa con su maltratador”, ha subrayado.
Ha explicado cómo en ARAD han tenido a mujeres, durante año y medio, en tratamiento, que no han dicho absolutamente nada y al cabo de año y medio es cuando lo dicen. “Siempre notas, por tu experiencia profesional, notas alguna cosa, pero como no ha salido no te atreves a preguntarlo, porque según cómo lo preguntes igual has perdido a la persona, así que hay que tener mucha precaución”, ha contado.
Se trata de tratar la “raíz” de la situación, porque, en estos casos, la adicción “es una respuesta estructural por parte de la mujer; una respuesta de afrontamiento”, según señala el médico. “Si nos ponemos en la piel de esa mujer, el hecho de consumir alcohol, por ejemplo, al estar sufriendo violencia de género, es una solución equivocada. Una escapatoria. Pero es una solución en ese momento”, ha indicado.
Por tanto, Rabadán la importancia de “no ir simplemente al síntoma del consumo de alcohol sino al síntoma de la violencia de género, darle herramientas y, sobre todo, darle un patrón de seguridad, un cobijo”, ha afirmado apuntando que: “Eso es lo que dejaremos para el año que viene”.