Perfil

Alfonso Serrano, el escudero de Ayuso que estará al frente del nuevo PP de Madrid

El nombre de Alfonso Serrano llevaba meses sonando en todas las quinielas. El portavoz del PP en la Asamblea de Madrid será a partir de este fin de semana el secretario general del partido en la región. El nuevo 'número dos' de Ayuso es un viejo conocido en la formación conservadora, un hombre de partido que lleva en la casa casi dos décadas. Desde hace 11 años tiene un asiento reservado en la Cámara madrileña, donde entró de reboté en julio de 2011 de la mano de Esperanza Aguirre y donde ha mantenido un perfil bajo hasta su ascenso a la portavocía en 2019.

“Todos los que militamos en este partido nunca pensamos en asumir esta responsabilidad. Para mí supone una oportunidad, un reconocimiento y, sobre todo, el asumir una responsabilidad a la que pienso dedicarme en cuerpo y alma, puesto que los retos que tenemos son muy importantes”, ha dicho Serrano pocos minutos después de conocerse que Ayuso le propondría como nuevo secretario general del Partido Popular de Madrid, en sustitución de Ana Camins. Un secreto a voces que ya se daba por hecho en los corrillos de la Asamblea.

El caso de Serrano es uno de esos que demuestran que la fidelidad al partido tiene premio. El diputado lleva años en la retaguardia. Tiene 46 años y ya en 2003, con 27, fue nombrado adjunto al coordinador de Organización y Electoral del Partido Popular y en 2008 ascendió como responsable del Área de Electoral. Por Génova ha visto pasar a los presidentes José María Aznar, Mariano Rajoy y Pablo Casado, así como a otros miembros de la cúpula nacional señalados por los casos de corrupción que persiguen al partido, como Luis Bárcenas, en prisión por el caso Gurtel, o María Dolores de Cospedal, imputada en Kitchen.

En este tiempo, Serrano ha sido ese amigo que viene a sacarte de un apuro por las malas. En los últimos meses ha defendido a Ayuso por tierra, mar y aire. O por tertulias, redes sociales y en el Pleno. Es habitual verle responder a través de Twitter a adversarios políticos y periodistas ante cualquier atisbo de crítica pero también se prodiga en comentarios irónicos sobre la oposición, el Gobierno de Coalición, Pablo Iglesias e Irene Montero, Unidas Podemos o el PSOE. Su tono en la Asamblea tampoco es amable ni conciliador con la oposición. En sus preguntas a la presidenta durante las sesiones de control al Ejecutivo autonómico suele dejarle en bandeja que se dirija a la oposición. La última vez, este jueves, cuando sus intervenciones se parecieron más una sesión de control a la portavoz de Más Madrid, Mónica García.

En 2011, Serrano, a quien no se le conoce actividad profesional más allá del partido, llegó a la Asamblea de Madrid tras la salida del diputado Ignacio González Velayos. Allí ha superado a cuatro presidentes autonómicos: de Esperanza Aguirre a Pedro Rollán, pasando por Ignacio González y Cristina Cifuentes. “Es un diputado muy disciplinado, pero sin personalidad propia”, señalan fuentes de la oposición, que reconocen que es “avispado, que sigue el argumentario y es leal al partido”. Una lealtad que ahora premia Ayuso, pero que también ha reconocido Alberto Núñez Feijóo. El nuevo presidente del PP ha incluido a Serrano en su Comité Ejecutivo, en el que también están su jefa y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. “El modelo de Feijóo y el de Ayuso son perfectamente compatibles”, ha afirmado Serrano.

El artífice de las campañas electorales de Ayuso

En 2019 Serrano dirigió la campaña electoral de Ayuso. Pese a que los conservadores consiguieron entonces el peor resultado de su historia, el diputado consiguió un asiento como portavoz en la Asamblea, cubriendo las espaldas de la líder regional. Este es un puesto que da una gran visibilidad y desde el que se ha convertido en un fiel escudero de su jefa. En él se mantuvo tras las elecciones de 2021, que la presidenta convocó de forma anticipada tras reventar su coalición con Ciudadanos. Serrano volvió a ser el director de la campaña del 4 de mayo, que se basó en colocar a la presidenta como la alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez desde Madrid.

La estrategia fue éxito y el equipo de la presidenta reivindica ahora con orgullo aquella fecha. El equipo se desquitó del resultado obtenido apenas dos años antes con una victoria holgada que, si bien no fue una mayoría absoluta, sumó más diputados que toda la izquierda junta. Desde entonces el Ejecutivo madrileño ha tenido que apoyarse en Vox, por acción o por omisión, pero esto no ha supuesto ningún problema para los conservadores. “Hay un gobierno de coalición”, llegó a decir Ayuso.

Entonces, Serrano ya sonó para formar parte del nuevo Gobierno de la Comunidad de Madrid pero en aquel momento sus aspiraciones se vieron frustradas y siguió acumulando intervenciones en la Cámara regional, donde ha tenido en ocasiones una dialéctica similar a la de Ayuso.

En el Comité Ejecutivo del PP de Madrid desde 2018

En 2018, Serrano había pasado a formar parte del comité Ejecutivo del partido en Madrid. Aunque ahora es la mano derecha de Ayuso en la cámara regional y desde este fin de semana su 'número dos' en el partido, hubo un tiempo en el que no escatimaba en halagos para Pablo Casado. Cuando este se hizo con la dirección nacional del partido, el diputado autonómico aseguró que el resultado de las primarias era “muy satisfactorio” para el PP de Madrid. “Es de los nuestros”, afirmó. Era un momento de máxima sintonía entre Génova y Madrid, que había ayudado a aupar a Casado frente a Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias del partido.

Cuando Ayuso comenzó a reclamar la celebración de un Congreso del PP de Madrid para hacerse con la presidencia regional, el de Serrano parecía un nombre de consenso para la secretaría general. Aunque ha mostrado una lealtad absoluta a Ayuso, en aquel momento, mantenía una buena relación con Ana Camins, a quien ahora viene a sustituir y que fue una de las pocas fieles de Pablo Casado hasta el final. Por el momento, Serrano ha evitado desvelar que pasará con la diputada regional y senadora a partir de este fin de semana.

Fuentes del partido en Madrid señalan que Serrano ha sido el pegamento que ha mantenido unido en el último año a un grupo parlamentario con 65 miembros y conformado bajo la dirección de Pablo Casado. No es una cuestión menor en plena guerra interna el partido, que terminó con la salida del ex presidente nacional por la puerta de atrás, tras las denuncias de espionaje de la líder regional. “Ha sido capaz de aunar las voces del PP más de Casado con las más 'ayusistas' en la Asamblea”, reconocen.