La alquileres turísticos a debate: Madrid, Barcelona, Londres y Ámsterdam ponen en común soluciones

La zona centro de Madrid es la más castigada por la presión turística: acumula entre el 50% y el 54% de alojamientos de este tipo de toda la ciudad. Este dato se desprende del informe elaborado por expertos encargado por el Ayuntamiento que se presentó hace unos días y que pretende poner freno al fenómeno de la gentrificación que sufre el centro de la ciudad. 

El estudio arroja datos menos preocupantes que en otras ciudades españolas en cuanto a conflictividad en la convivencia o la extensión del problema. Mientras que en Barcelona Ciutat Vella y Valencia el porcentaje de apartamentos de uso turístico frente al censo total de viviendas se sitúa en el 18,8% y el 16,9%, respectivamente, en Madrid baja hasta el 9,3%. Aún así, el Ayuntamiento que dirige por Manuela Carmena quiere adelantarse a que el crecimiento sea irreversible.

Una de las acciones orientadas al debate y a que los ciudadanos conozcan las medidas puestas en marcha en otras ciudades se ha producido este jueves. Ahora Madrid ha organizado un debate en el que han participado el concejal de Urbanismo del consistorio, José Manuel Calvo, sus homólogos de Ámsterdam y Camden Town (Londres), el concejal del distrito centro, Jorge Castaño, y el director del Plan Estratégico de Turismo en Barcelona, Albert Arias, moderado por la redactora jefa de Economía de eldiario.es, Belén Carreño. 

Calvo ha calificado de “interesantes” medidas para regular la turistificación que están en el estudio: el establecimiento de un retorno económico o la prohibición de alquilar una vivienda turística más de un plazo de días, que podían fijarse en 60. Son algunas de las iniciativas que se están poniendo sobre la mesa en las recién iniciadas conversaciones con diversas plataformas de alquiler de viviendas para turistas.

El titular de Desarrollo Urbano Sostenible ha subrayado que el equipo de Gobierno madrileño está “decidido” a “abordar el fenómeno creciente de la turistificación”, que genera “dos problemas”, tanto una subida de alquileres como la pérdida de identidad de la ciudad.

Para Calvo, el Gobierno regional tiene competencias en la materia, pero “si quiere mantenerse en esa posición de quedarse de perfil”, tiene que “delegar las competencias en este Ayuntamiento”. Por ello, al no poder quedarse “de brazos cruzados”, Calvo propone “estudiar iniciativas como las de Londres o Ámsterdam”, y “pactar” una “serie de reglas” con las compañías.

Así, ha destacado la idea de establecer un “retorno económico”, para que esa actividad “que no tributa” pueda “devolver una parte a la ciudad” por “la sobreexposición de servicios de limpieza, de seguridad...”.

Acuerdo en Barcelona

Junto a Calvo ha estado el director del Plan Estratégico de Turismo en Barcelona, Albert Arias, quien ha indicado que la Ciudad Condal elaboró un “plan especial de apartamentos turísticos” y que han llegado a un “acuerdo” con varias plataformas de alojamiento “comprometidas a respetar el reglamento existente”.

Sobre la “crisis” de vivienda que genera la turistización ha alertado la concejala de Vivienda en Camden Town, Patricia Callaghan, quien ha criticado que por este fenómeno los jóvenes no tengan acceso a la vivienda en el centro de las ciudades.

“Antes se alquilaban a un precio más asequible y el Ayuntamiento podía realizar un alquiler a corto plazo para cubrir esa necesidad, pero eso ahora no se puede hacer por el fuerte impacto de estas operaciones”, ha indicado Callaghan durante su intervención.

Además, ha criticado que en ocasiones estos turistas tengan comportamientos “antisociales” organizando macrofiestas, molestando a los vecinos o ensuciando zonas comunes.

El delegado de Urbanismo en Ámsterdam, Lauren Ivens, ha reiterado la necesidad de establecer unas “reglas muy claras sobre qué está permitido y qué prohibido”. En este sentido ha puesto como ejemplo las medidas tomadas en Ámsterdam, como la prohibición de más de cuatro personas por vivienda o que esta se alquile por un periodo superior a los 60 días.