La doble vara de medir del PP de Ayuso ante el acoso sexual: de las críticas a Salazar al apoyo al alcalde de Móstoles
“¿Cómo puede ser tan dócil ante los episodios de acoso sexual en la Moncloa?”. Esa fue la pregunta que Isabel Díaz Ayuso lanzó al PSOE cuando, tras la investigación de elDiario.es, se destapó que varias mujeres habían acusado a Francisco Salazar, exasesor de Pedro Sánchez, de “comportamientos inadecuados” cuando era su jefe. Esas duras críticas contrastan ahora con el silencio tras la imputación del alcalde de Móstoles por acoso sexual y laboral. A pesar del caso y de la reacción en otras situaciones que afectan a los partidos de la oposición, el PP de Madrid continúa con su apoyo cerrado a Manuel Bautista.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, al ser preguntada por si seguía manteniendo su apoyo a Bautista después que la jueza rechazara su intento de cerrar la investigación, respondía así este mismo mes: “Sí. Está siendo ahora mismo acusado por algo que nadie ha demostrado diferente. Nadie ha demostrado nada que no sea una disputa laboral, que es lo que siempre fue. Por tanto, ¿cómo no voy a defender su trabajo y compromiso por Móstoles?”. Faltaban solo unos días para que la jueza decidiera imputar al regidor dos años después de la denuncia de la que fue su compañera.
En febrero de 2024, la entonces concejala en el Ayuntamiento que sigue dirigiendo Manuel Bautista denunció de forma interna al alcalde, según destapó El País. La exedil se dirigió en una carta al gabinete de la presidenta regional para pedirle que la recibiera: “Desde mayo de 2023 llevo sufriendo una discriminación muy grave que no ha cesado y se está incrementando. Me gustaría poder mantener una reunión contigo para que conozcas la situación y puedas mediar para que no tengan que intervenir otros organismos”. Ayuso decidió mantener una reunión, pero no aceptó recibir a la denunciante, sino al alcalde de Móstoles, con quien se vio cinco días después.
Desde entonces, Ayuso no se ha reunido con la denunciante, aunque una semana después de esa primera denuncia interna dos personas de la dirección del partido y del círculo más cercano a la presidenta se vieron con ella: Alfonso Serrano —el secretario general del partido en Madrid que pronunció la polémica frase de “¿y tú cómo ligas?”, dirigiéndose a un periodista que le preguntó por Bautista— y Ana Millán, quienes la presionaron para que no denunciara. “Protegerte es no hacer nada”, le llegó a decir Ana Millán. “Es un caso fabricado contra el Partido Popular”, llegó a decir Ayuso en la Asamblea de Vallecas cuando saltó el caso.
El apoyo público y privado a Manuel Bautista ha sido constante a pesar de que, paso a paso, la causa ha ido avanzando en el juzgado hasta llegar a la imputación del primer edil a principios de esta semana. ¿La respuesta del PP de Ayuso? De nuevo, respaldo total. Preguntado por si Bautista debía dimitir, Alfonso Serrano respondía el lunes con otra pregunta, sobre si debía dimitir el presidente Pedro Sánchez. La baronesa por ahora no se ha vuelto a pronunciar en público sobre el tema.
“¿Qué se puede esperar del trato que le han dado a las mujeres?”
“Viendo los gustos de los socialistas que están yendo a prisión, ¿a quién van a poner al frente del PSOE, a Rocco Siffredi? ¿Cuál es el siguiente? ¿Qué se puede esperar del trato que le han dado a las mujeres, si lo hacen así con sus compañeras, cómo no lo van a hacer con mi vida personal?”. Esas fueron las declaraciones de Ayuso durante un pleno en la Asamblea en diciembre de 2025 cuando saltó el caso contra Salazar, quien fue apartado después de que salieran a la luz las acusaciones de varias mujeres, que denunciaron a través de los cauces internos del partido.
Desde el PSOE critican ese doble rasero. “Cargan las tintas cuando son casos del PSOE” pero ahora “siguen defendiéndole a capa y espada, no ha habido ningún reproche”, aseguran fuentes socialistas de Madrid, que recuerda que el PP dio por cerrado el expediente que abrieron contra Bautista, aunque el portavoz del partido a nivel nacional, Borja Sémper, esta semana se escudaba en que el expediente seguía abierto: “Ha resurgido mágicamente”, critican dichas fuentes, que se preguntan desde “qué protocolo” se actúa, ya que el PP no tiene un protocolo contra el acoso sexual.
“Qué pena haber luchado para que las mujeres lleguen a puestos de poder para que una machista haya llegado ahí”, señalan los socialistas en conversación telefónica.
Pero las críticas por casos de acoso no solo se han producido con la investigación contra Francisco Salazar. Anteriormente ocurrió algo similar con el caso Íñigo Errejón, tras las acusaciones contra el portavoz de Sumar. “Nos enfrentan a hombres y mujeres, se practican las persecuciones sin garantías legales y mientras se han callado tantos casos de acoso. Se practica una doble moral dependiendo de quién es el agresor”, dijo la líder autonómica en octubre de 2024. En ese año también criticó que las acusaciones contra Errejón se hayan “estado ocultando” pese a venir de “mucho tiempo atrás”.
En un acto junto al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, lamentó que tanto Errejón como “muchos dirigentes de su formación y socios” han estado haciendo “bandera de feminismo” pero “están involucrados con todo tipo de causas, que tienen que ver siempre con violencias contra la mujer”.
Durante las declaraciones de Ayuso a principios de este mes, la presidenta adelantó que no iba a apartar a Bautista: “No voy a aplicarle la justicia de autor a una persona que he puesto ahí para que gobierno como lo está haciendo”. Las fuentes del PSOE apuntan a que el motivo por el que Ayuso no prescinde de él es que es su apuesta personal: “Por encima de las mujeres están ella y sus amigos”, aseguran. “Le va a defender hasta el final”, añaden.