Almeida presenta la concesión para el pabellón de macroconciertos del Atlético pese al revés judicial que le afecta
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha desplegado este martes la alfombra roja institucional para las empresas que sacarán partido de la concesión demanial del antiguo Centro Acuático de Madrid, símbolo de los fracasos olímpicos de la capital. Una cesión a 75 años para que el Atlético de Madrid pueda construir allí y explotar un pabellón para macroconciertos y un centro universitario, entre otros equipamientos. Una recalificación que sigue avanzando, pese a la sentencia judical que la tumbó hace unos meses y tras la cual el principal cambio ha sido prescindir de la edificación de un hotel, presente en el diseño original.
Almeida, que ha agradecido “el liderazgo y la visión” de su “querido” consejero delegado del Atlético de Madrid, Miguel Ángel Gil Marín, ha definido el proyecto como “el mejor complejo deportivo, cultural, universitario y de ocio de cualquier ciudad de Europa”. Sostiene que “estos 65.000 metros cuadrados, junto con la Ciudad del Deporte que está construyendo el Atlético [en dos parcelas adyacentes del barrio de San Blas], van a ser únicos integrando esas actividades en un ámbito concentrado”. El regidor ha hecho gala de su afición colchonera y hasta ha dicho que “la grandeza reside en cómo nos levantamos después de caer”, en referencia al tropiezo del Atlético en la final de Copa del Rey disputada el pasado sábado en Sevilla ante la Real Sociedad.
El primer edil describe el futuro recinto de conciertos dentro de los terrenos como “la mejor arena del mundo”, a través de constantes “residencias para artistas especialmente de la música latina”, un hito que atribuye en parte a la promotora Live Nation. Otros de sus elogios se han dirigido a la empresa GoFit (que gestionará algunas dotaciones deportivas) y a la universidad Alfonso X El Sabio (que tendrá un nuevo centro en una de las parcelas). En un discurso plagado de loas a la colaboración público-privada, ha recordada sobre esta institución de educación superior que fue “la primera exclusivamente privada y uno de esos lugares de Madrid donde el talento encuentra el lugar adecuado”.
La realidad tras el megaproyecto: tropiezo judicial en un plan municipal a medida del Atlético
Pese a las buenas palabras del regidor, la iniciativa se encuentra en un momento delicado. El pasado diciembre, el Tribunal Superior de Justicia regional (TSJM) anuló el plan especial sobre el fallido Centro Acuático de La Peineta, justo cuando el Gobierno de Almeida acababa de sacar a concurso la concesión. El fallo judicial cuestiona el interés general de la operación, debido a que el Ayuntamiento de Madrid no justificó el cambio de usos en la parcela, pensada inicialmente para proyectos deportivos ligados a las candidaturas olímpicas de la capital que acabaron fracasando. El equipo de Almeida intentó añadir usos educativos, de ocio, o culturales a la parcela a través de un procedimiento urbanístico aprobado en octubre de 2024.
Aun con la sentencia judicial, la concesión demanial sigue adelante, de momento. Según los detalles a los que ha tenido acceso este periódico, el Consistorio prevé entregar los 90.000 metros cuadrados de edificabilidad de la parcela ES-01 (la del Centro Acuático) a una empresa durante los próximos 75 años, hasta el 2100. Esta empresa es Barsento SL, una sociedad montada por el Atlético de Madrid, en la que se acompaña de dos gigantes del mundo del entretenimiento: la mencionada compañía Live Nation (promotora de conciertos y dueña de Ticketmaster implicada también en el “estadio” de Shakira en Villaverde) y Oak View Group (OVG).
Barsento ha reclamado este espacio para completar la Ciudad del Deporte del Atlético, que ya construye en otras tres parcelas municipales de 205.000 metros cuadrados que previamente le ha cedido el Ayuntamiento alrededor de su Estadio Metropolitano (con dotaciones tan controvertidas como una piscina de olas). La guinda de este pastel sobre suelo público es un recinto cubierto de conciertos para 20.000 espectadores, que el club rojiblanco presentó hace unos meses y que el Ayuntamiento acomodó a medida de sus peticiones en forma de concurso público. Queda fuera respecto al planeamiento original y después del mazazo judicial un hotel de 250 habitaciones
El estudio económico elaborado por el área de Obras y Equipamientos del Consistorio para este negocio arroja cifras muy altas, que explican el interés del Atlético de Madrid por este proyecto y el elevado precio de venta de la mayoría de acciones del club que acaba de tener lugar.
El plan económico plantea una puesta en marcha de las instalaciones en el año 2031, después de dos años del proceso de adjudicación y redacción de proyectos, a los que seguirán tres años de obras. La facturación del complejo en el año 2045 rozará los 145 millones de euros y para el final de la concesión, en el año 2100, alcanzará los 445 millones. Por entonces los beneficios anuales serán de unos 95 millones de euros, antes de impuestos.
El Ayuntamiento de Madrid recibirá un canon de explotación a cambio, que comenzará siendo de 300.000 euros anuales y hasta el año 2051 no subirá notablemente, hasta los 1,4 millones. Al final de la concesión, en el año 2100, será de 6,6 millones. El estudio publicado calcula que el plazo de recuperación de la inversión de Barsento, que deberá invertir 407 millones de euros, estará entre los 19 y los 21 años.
Más de la mitad de esta inversión (260 millones) estará dedicado al pabellón cubierto, “concebido expresamente para conciertos, eventos corporativos, galas y espectáculos de gran formato”, explica el concurso municipal. Se situará sobre el lugar donde iban a estar las piscinas de waterpolo en el Centro Acuático y contará con 37.500 metros cuadrados y un aforo en torno a 20.000 espectadores, con lo que se convertirá en el recinto para conciertos cubierto de mayor tamaño en España, en rivalidad con el Roig Arena de Valencia (misma capacidad) y el Movistar Arena de Madrid, que trabaja en una ampliación
La construcción aprovechará una parte importante de la obra civil y estructura ya levantada en el edificio y que según un estudio municipal se encuentra en buen estado general. El estudio económico calcula que el periodo de concesión arrancará con 88 eventos al año y se acabará con 132 (uno cada tres días, sin contar el mes de agosto). Las cifras de beneficios están elaboradas contando con una asistencia media del 56% del aforo máximo, con entradas a 65 euros.
La oposición muestra sus “dudas sobre la legalidad de la operación”
El proyecto no convence a la oposición ni desde su planteamiento ni desde el punto de vista jurídico, como demuestran las declaraciones que ha compartido este martes Antonio Giraldo, concejal portavoz de Urbanismo del Grupo Municipal Socialista: “El Ayuntamiento pretende sacar adelante un proyecto de 360 millones de euros sobre una parcela pública que debería haber sido siempre un equipamiento deportivo público, apostando una vez más por la privatización”.
“Tenemos serias dudas sobre la legalidad de la operación: el plan especial que permitía estos usos fue anulado por el TSJM en diciembre. Nadie ha aclarado si se ha recurrido al Supremo”, advierte. Así, el edil considera que “si está recurrido, es una temeridad seguir adelante sin garantías jurídicas”. Y si no lo está, “el plan está definitivamente anulado: el Gobierno de Almeida debe explicar cómo encaja este proyecto en la legalidad vigente”.
Para Mar Barberán, portavoz de Más Madrid en la Comisión de Urbanismo, el anuncio de este martes confirma que “el patrimonio público de todos los madrileños queda al servicio de intereses privados en una instalación abandonada donde el Ayuntamiento ya dilapidó millones de euros públicos [en concreto 99,6 millones durante la etapa de Alberto Tuiz-Gallardón]”. Afirma que “no es deporte público, es negocio privado”. Mantiene la concejala que “el interés general aquí es que se forren los de siempre, en este caso un fondo de inversión estadounidense, con el patrimonio de la ciudad como moneda de cambio”. Su conclusión es tajante: “Alemida se expone a indemnizaciones, retrasos y litigios si sigue con la adjudicación del Centro Acuático”.