La visita del Papa anula extraescolares en un colegio público de Madrid aunque las familias ya tenían permisos municipales
A un mes de la llegada de León XIV a Madrid, su visita aún trae alegrías y penas. Esta misma semana se ha anunciado la agenda oficial del Papa entre el 6 el 9 de junio, durante el primer viaje oficial en dos décadas de un representante del Vaticano. Los preparativos no están siendo fáciles: el Ayuntamiento ha reconocido en varias ocasiones el “reto logístico”, en palabras del alcalde, que les supone un evento como este. La ciudad se prepara para acoger a una multitud de visitantes y nadie se atreve a vaticinar la cifra, aunque se necesitarán ambiciosos dispositivos de seguridad y una coordinación constante con el Arzobispado. Pero uno de los aspectos más controvertidos es la cesión de espacios municipales para alojar a peregrinos: visitantes de todo el mundo inscritos a través de la Iglesia para dormir gratuitamente en la capital.
En el colegio público Méjico, distrito de Ciudad Lineal, acaban de saber que están entre los elegidos. Y no a todos les parece una buena noticia. “Sí, somos uno de los agraciados con la visita del Papa”, confirma irónicamente Nacho Peña, el presidente del AMPA en este centro del barrio de San Pascual, al noreste de Madrid. El viernes pasado, en una reunión con la dirección del centro, les explicaron que este había sido seleccionado desde la Junta Municipal –el brazo del Ayuntamiento en cada distrito– para cederse al Arzobispado durante la acogida de peregrinos. Y el problema es que, precisamente, no hablan de una fecha cualquiera: en esos días iban a celebrar una actividad especial, la noche mágica, que ha tenido aplazarse antes de lanzar inscripciones.
El enfado del AMPA se agrava al ser una extraescolar habitual que convocan cada año, lo que entienden como un motivo de peso a la hora de escoger y que cuenta con una planificación previa que ha sido “ignorada”, a su juicio, por el Ayuntamiento. De hecho, enviaron la solicitud a la Junta de Ciudad Lineal hace aproximadamente un mes y hacía apenas una semana desde que, el 22 de abril, recibieron una autorización municipal para utilizar las instalaciones escolares fuera del horario habitual. Sin embargo, pocos días después supieron por la Dirección del centro que la misma autoridad local que había aceptado su propuesta ahora renegaba de ella.
“Tal y como nos lo trasladaron desde el claustro, también fue una obligación para ellos”, señala Peña, portavoz de las familias. Lamenta no haber recibido “ninguna comunicación oficial del Ayuntamiento por la que se suspenda una actividad ya programada” pese a que, en las últimas semanas, el alcalde José Luis Martínez-Almeida ya estuvo tanteando edificios municipales para contribuir al alojamiento de peregrinos. Aunque aún no existe lista oficial, entre ellos hay colegios como el Méjico e incluso polideportivos enteros. En el centro municipal La Fundi, por ejemplo, se dio recientemente el aviso de suspender clases o competiciones para alojar una acampada multitudinaria de viajeros.
Tal y como nos lo trasladaron desde la Dirección del centro, ceder las instalaciones también fue una obligación para ellos
Desde el Ayuntamiento de Madrid, preguntados por esta cuestión, aseguran que el proceso de selección “ha priorizado centros en los que no se interfiera en la docencia” del lunes siguiente, y que tengan “un espacio habilitado para poder acoger” peregrinos. Confirman haber recibido ya una serie de peticiones de la Archidiócesis con los edificios públicos considerados aptos para alojar a peregrinos. “Aún seguimos analizando su viabilidad con los 21 distritos de Madrid”, sentencian fuentes municipales.
Sea como fuere, la cesión temporal de instalaciones municipales, teniendo en cuenta que se trata de un evento religioso y que su uso condiciona la actividad ordinaria en centros públicos, no ha sentado bien entre las familias. “Alrededor de nuestro colegio hay otras cuatro escuelas más que son concertadas, católicas y con mejores instalaciones. Nosotros ni siquiera tenemos un vestuario y nos han quitado el gimnasio”, lamenta el representante del AMPA. La noche mágica, que finalmente ha cambiado su fecha para adecuarse al nuevo escenario, iba a utilizar ese pabellón y también el patio del colegio.
En concreto, la idea es organizar actividades lúdico-festivas con los estudiantes de primer curso desde por la tarde y culminar en una cena conjunta, dispuesta y financiada por las familias al no estar incluida en el presupuesto del AMPA. La autorización municipal, que ha podido consultar este periódico, les permitía permanecer en el centro entre las seis de la tarde del viernes (5 de junio) y las doce del mediodía siguiente, en los primeros días de la visita papal. El escrito lo firma la Junta Municipal de Ciudad Lineal, que dirige Nadia Álvarez Padilla, y recoge la organización de “juegos colaborativos” o una yinkana con pistas y acertijos.
Entre las condiciones exigidas está el no utilizar la cocina, aunque de momento no se sabe si los voluntarios que despliegue la Iglesia para atender a los peregrinos podrán hacer uso total de las instalaciones. En el caso de los estudiantes, se designó el gimnasio como zona para dormir y se prohibió acceder a otras salas reservadas a tareas administrativas o sean exclusivas del profesorado. “La personas físicas o jurídicas autorizadas a la utilización de las instalaciones serán responsables de todos los daños que se puedan causar por este motivo, por lo que deberán presentar póliza de responsabilidad civil, aval bancario u otra garantía suficiente, por un importe de cobertura mínima de 300.000 euros que garantice una posible indemnización”, versa el permiso.
Sin cancelación oficial desde la Junta Municipal del Distrito
A la autorización municipal también se incorporan exigencias técnico-sanitarias a la empresa contratada por las familias, Colectividades Chabe S.L., que iba a encargarse del suministro de una cena fría y el desayuno del día siguiente. Asimismo, obliga a conservar “muestras testigo” de los alimentos que se sirvan durante al menos siete días, estando refrigeradas o congeladas y debidamente identificadas. De esta forma, de haber una intoxicación, las autoridades estarán al tanto de cualquier posible negligencia. Las normas de uso para el alumnado o sus tutores son estrictas, y exigen disponer de equipos de frío o sistemas para recalentar comidas que no alcancen una temperatura segura; o garantizar que el personal encargado tenga formación en manipulación de alimentos y trabaje bajo condiciones adecuadas de higiene.
A fecha de publicarse este artículo, desde el Ayuntamiento de Madrid no han concretado los criterios que determinan esta selección de centros, ni si contemplaron la situación del colegio Méjico (con una actividad programada y recién aprobada) a la hora de determinar qué espacios se ofrecerían a los fieles. Tampoco se ha especificado a las familias si la actividad lectiva se reanudará con normalidad el lunes, aunque el Ayuntamiento está priorizando los lugares en los que no se imposibiliten las clases. En otros espacios públicos seleccionados sí confirmaron, además, que este bloqueo duraría solo el fin de semana.
“Nosotros damos la decisión por cerrada y ya hemos sopesado otras fechas, aunque lo considero injusto. Algunos padres y madres nos han dicho en los pasillos que dudan de tener disponibilidad ahora. Es algo que está por ver”, determina Nacho Peña, con una advertencia: “Hasta ahora nadie del Ayuntamiento nos ha denegado por escrito la solicitud que antes aprobaron, y la única confirmación que tenemos es una conversación con Dirección. Si no llega nada, ¿debo dar por hecho que sigue adelante?”.