Estos son los requisitos que debes cumplir para recibir una ayuda al comprar un coche eléctrico
El mercado automovilístico español se encuentra en un punto de inflexión con la llegada del nuevo Programa Auto+, una iniciativa clave presentada por el Ministerio de Industria y Turismo para impulsar la movilidad sostenible durante el ejercicio de 2026. Este ambicioso plan, que cuenta con una dotación presupuestaria inicial de 400 millones de euros, nace con el objetivo de facilitar la adquisición de vehículos electrificados que sean económicos y de fabricación mayoritariamente europea. Según los datos oficiales, esta medida se integra dentro del Plan Auto 2030, buscando dar continuidad al esfuerzo realizado previamente pero introduciendo criterios más específicos para fomentar la producción industrial en el continente.
La transición hacia un parque móvil libre de emisiones es una prioridad estratégica que el Gobierno pretende consolidar a través de este apoyo financiero directo a los ciudadanos y empresas nacionales. Concretamente, para que un conductor pueda beneficiarse de estas ayudas, el ministerio establece dos requisitos mínimos fundamentales que el vehículo debe cumplir obligatoriamente para ser considerado elegible dentro de la convocatoria oficial. En primer lugar, es imprescindible que el automóvil cuente con la etiqueta CERO de la Dirección General de Tráfico, lo que garantiza su bajo impacto ambiental y su eficiencia energética en carretera. En segundo lugar, el precio del vehículo no puede superar los límites establecidos, entendiéndose siempre como el importe reflejado en la factura final sin incluir impuestos y después de haber aplicado los descuentos comerciales correspondientes.
Estos criterios técnicos aseguran que los fondos públicos se destinen a fomentar la entrada de modelos verdaderamente sostenibles y accesibles para el gran público, evitando así que el presupuesto se diluya en segmentos de lujo que no necesitan de estos incentivos gubernamentales. Una de las cuestiones que más interés ha despertado entre los consumidores es el calendario de aplicación de las ayudas, dado que el sistema administrativo no estará operativo de forma inmediata para tramitar las solicitudes. El ministerio, eso sí, ha confirmado que el portal para las peticiones se abrirá previsiblemente entre los meses de mayo y junio de 2026. Sin embargo, los usuarios que necesiten cambiar su coche antes de esa fecha no deben preocuparse, puesto que las ayudas tienen carácter retroactivo para todas las compras realizadas desde el pasado uno de enero.
Esta garantía de retroactividad, subrayada por los responsables de la cartera de Industria, busca evitar la paralización de las ventas mientras se terminan de pulir los mecanismos técnicos necesarios para asegurar un reparto ágil y eficiente de los fondos asignados. El abanico de vehículos que pueden optar a la subvención es amplio, abarcando desde turismos convencionales hasta motocicletas y cuadriciclos eléctricos, según se detalla en las bases reguladoras del programa ministerial. Dentro de la categoría M1, se incluyen los turismos de hasta nueve plazas, mientras que la categoría N1 engloba a furgonetas o camiones ligeros que no superen una masa máxima autorizada de tres toneladas y media. También son elegibles las motocicletas de las categorías L3e, L4e y L5e, siempre que su velocidad de diseño sea superior a los 45 kilómetros por hora y cuenten con una autonomía mínima certificada de 70 kilómetros. Por último, el plan incluye ayudas para cuadriciclos ligeros y pesados, ampliando así las opciones de movilidad urbana sostenible para diferentes perfiles de usuarios que buscan alternativas eficientes a los motores de combustión tradicionales.
La cuantía de la ayuda no es fija, sino que se calcula mediante una fórmula denominada criterio EEE, que evalúa tres factores: si el coche es eléctrico, económico y europeo. El primer pilar, el factor eléctrico, determina que los vehículos eléctricos puros de batería o de célula de combustible recibirán el 50% del importe máximo de la subvención estatal. Por el contrario, aquellos modelos considerados electrificados, como los híbridos enchufables o los eléctricos de autonomía extendida, verán reducido este porcentaje al 25% de la ayuda máxima disponible. Esta diferenciación técnica busca premiar con mayor intensidad a las tecnologías que prescinden totalmente de los combustibles fósiles, alineándose con los objetivos de descarbonización total del transporte que defiende el Gobierno en sus planes de transición energética a largo plazo.
El factor económico es el segundo pilar fundamental del cálculo y establece umbrales de precio muy claros, especialmente para los turismos de la categoría M1 que dominan el mercado particular. Para estos coches, se asigna un 25% adicional de la ayuda máxima si el precio de venta antes de impuestos es igual o inferior a los 35.000 euros. En el caso de que el vehículo tenga un coste superior a dicha cifra, pero sin sobrepasar el límite máximo de 45.000 euros, el porcentaje correspondiente a este criterio económico se reduce al 15% por ciento. Es importante destacar que los vehículos que superen este umbral de precio quedan automáticamente excluidos del Programa Auto+, a excepción de ciertos vehículos eléctricos puros de ocho o nueve plazas adquiridos específicamente por autónomos o empresas.
El tercer componente del cálculo, el criterio europeo, refleja el compromiso del ministerio con la soberanía industrial del continente y la protección del empleo en las plantas de fabricación locales. El 15% de la ayuda máxima se otorga a aquellos vehículos cuyo montaje y terminación final previos a la comercialización se hayan realizado íntegramente en una instalación industrial situada en la Unión Europea. Además, se contempla un incentivo adicional del 10% si se demuestra que una parte significativa del proceso de fabricación de la batería, como el ensamblaje de los packs, también se realiza en territorio comunitario. Gracias a esta estructura de incentivos, el Gobierno pretende que los consumidores españoles no solo opten por la movilidad eléctrica, sino que también apoyen con sus compras el desarrollo tecnológico de la industria automotriz europea.
Los beneficiarios de estas ayudas directas pueden ser tanto personas físicas como empresas con personalidad jurídica propia y trabajadores autónomos que desarrollen actividades económicas en el territorio nacional. No obstante, el ministerio ha establecido límites claros en cuanto al número de vehículos que se pueden subvencionar por cada beneficiario para asegurar una distribución equitativa de los fondos públicos disponibles. Las personas físicas particulares están limitadas a recibir la ayuda por un solo vehículo, mientras que en el caso de los trabajadores autónomos el límite se amplía hasta un máximo de tres unidades adquiridas. Para las empresas, el programa permite obtener subvenciones para una flota de hasta diez vehículos, siempre que se cumplan el resto de requisitos técnicos y de precio exigidos por la normativa vigente para cada categoría de transporte.