Lourdes Méndez deja la política y desvincula su salida de los audios contra la cúpula de Vox: “A quien retrata es a quien lo hizo”
La diputada de Vox Lourdes Méndez Monasterio ha anunciado este lunes en su cuenta de X que no repetirá como cabeza de lista al Congreso por Murcia en las elecciones del 29 de noviembre y que abandona la política para dedicar tiempo a su familia. La comunicación a su partido se produjo el pasado 15 de octubre y llegó a pocos días del plazo para registrar las listas, ya que la presentación de candidaturas al Congreso y al Senado se abre el 21 de octubre y se cierra el 26, y obliga a Vox a elegir un nuevo número uno en una circunscripción donde ha logrado alguno de sus mejores resultados. Méndez había encabezado la candidatura en las tres últimas generales, ya que fue la número uno en abril de 2019 y renovó el escaño en noviembre de ese año. En 2023 volvió a liderar la lista, con Joaquín Robles como número dos.
En un comunicado publicado en su cuenta de X, la diputada explica que “da un paso” al lado para dedicarse “con serenidad” a su familia. En el mismo texto agradece a Santiago Abascal “su confianza” y su “esfuerzo y valentía por el bien de España”. También reconoce el trabajo de “las innumerables personas anónimas” del partido y expresa su deseo de que Vox gane las elecciones “por el bien de los ciudadanos y por el bien de España”.
En conversación con elDiario.es Región de Murcia, Méndez ha reconocido que le ha costado dar el paso porque llega en vísperas de unas elecciones en las que espera un buen resultado: “He pasado toda la travesía del desierto. Me ha costado tomar la decisión porque ahora supongo y espero que haya que celebrar una victoria”. Añade que, aunque no vaya en las listas, seguirá “entregada al partido”.
“No deja de ser una mera anécdota”
El tono de la despedida contrasta con las críticas a la dirección de Vox que The Objective le atribuyó en marzo a partir de dos grabaciones, en las que reprochaba al partido el “ordeno y mando” de la cúpula, el trato a las mujeres y el abandono de la causa antiabortista para centrarse en la inmigración y el Pacto Verde, y llegaba a afirmar que en el partido “han descartado que las mujeres voten a Vox”.
Méndez niega que su retirada tenga relación con aquellas grabaciones que fueron publicadas“tres años después descontextualizadas”: “No, en absoluto. Después de 35 años dedicada a la política he pasado por muchos obstáculos”. Califica su difusión de “una actuación tan rastrera atacando a la propia intimidad” que “no deja de ser una mera anécdota que a quien retrata es a quien lo hizo”, en alusión a quien la grabó y a quien la publicó. También defiende lo que dijo en ellas: “Solo faltaba que uno no pudiera criticar a su empresa en la intimidad. Que alguien me diga si no lo ha hecho en algún momento”.
Nacida en Córdoba en 1957 y vecina de San Javier, Méndez Monasterio suma seis legislaturas en el Congreso. Según su ficha parlamentaria, ha sido diputada en la VIII, IX, X, XIII, XIV y XV legislaturas y es doctora en Derecho y abogada en ejercicio. Su primera etapa, con el PP, duró de abril de 2004 a enero de 2016, y terminó distanciada del partido de Mariano Rajoy por su política sobre el aborto. Su paso a Vox fue gradual, ya que comenzó a intervenir en actos de la formación en 2018, pero no se afilió hasta 2019. Ese mismo año fue elegida diputada por la formación de Abascal en las generales de abril. En esta última etapa ha sido portavoz de Vox en la Comisión Constitucional y en la de Reglamento.
Un resultado “histórico”
Durante toda su carrera, su perfil ha estado ligado al activismo contra el aborto y la eutanasia, y preside la asociación Familia y Dignidad Humana. Su nombre ganó peso en las generales de noviembre de 2019, cuando Vox fue la fuerza más votada en la Región, con el 27,95% de los votos y tres escaños. Tras aquel resultado, la diputada lo calificó de “histórico” y reconoció que no esperaban ser “la primera fuerza”. En 2023, la candidatura que encabezó bajó al 21,83% y a dos diputados.
Antes de llegar al Congreso, fue concejala y primera teniente de alcalde en el Ayuntamiento de San Javier y diputada en la Asamblea Regional. Entre 2002 y 2004 fue consejera de Trabajo y Política Social en el Gobierno regional de Ramón Luis Valcárcel.