La UDEF detectó al menos cinco productos caducados en la trama murciana de las prótesis

“Existen irregularidades en la totalidad de la muestra”. Así concluye un informe de la UDEF tras analizar 30 intervenciones quirúrgicas realizadas en un hospital concertado entre 2019 y 2025 por R.T.M. a pacientes derivados por el Servicio Murciano de Salud (SMS). Según el documento, al cotejar los informes de alta con los partes quirúrgicos se descubrieron discrepancias sistemáticas entre el material efectivamente utilizado y el facturado.

De acuerdo al informe de la UDEF, se han detectado un total de cinco productos etiquetados de Logimed “que a la fecha de implantación se encontraban caducados”. E identifica un historial en concreto en cuya alta “se le pone una prótesis y en el parte quirúrgico constan dos, estando ambas caducadas”.

En los cuatro casos restantes de etiquetas caducadas, “al existir más productos pagados que utilizados, no puede saberse con seguridad si se han utilizado los caducados o no, debido a la ambigüedad con que se rellena el parte de alta”, advierten los investigadores.

En su investigación, la UDEF destaca que “al encontrarse los productos manuscritos, estos carecen de información importante como el fabricante o la fecha de caducidad”; lo que, a juicio de la policía, dificulta la “correcta trazabilidad” de los mismos.

La investigación sostiene que en las 30 operaciones examinadas solo constan 17 prótesis realmente implantadas, mientras que se habrían facturado otras 165 que no fueron utilizadas. El informe cifra el perjuicio económico detectado en la muestra en 347.097 euros y señala que, de extrapolarse estos resultados al conjunto de las 492 intervenciones realizadas durante el periodo analizado, el importe podría acercarse a los cinco millones de euros. El informe cita cuatro empresas cuyos materiales aparecen reflejados en la documentación examinada por los investigadores.

La UDEF ha solicitado, señala el informe, a los fabricantes y distribuidores de los productos manuscritos “que procedan a obtener a través de los números de lote la caducidad y datos importantes de dichos productos”. Y elevan a 59 los productos facturados y caducados de una de las empresas investigadas.

En el caso de las hojas de implante de Logimed, los investigadores afirman que “se observan referencias manuscritas que son utilizadas para la adquisición de productos completamente diferentes a los referenciados”, una práctica que, según el informe de la UDEF, añade aún más dificultades para reconstruir qué material se utilizó realmente en cada intervención. Por ello, los agentes consideran necesario “cruzar la información entre el SMS y las facturaciones del proveedor para saber qué se ha utilizado con cada paciente”.

En concreto, el informe señala que en la documentación de Logimed “se han utilizado referencias manuscritas de prótesis, concretamente de BGP y BGA, ambos productos homologados, para la adquisición, principalmente de productos fungibles”, cuyo coste es muy inferior al de las prótesis a las que hacen referencia.

La propia UDEF admite que estas discrepancias dificultan en ocasiones determinar con exactitud qué producto fue implantado. Los investigadores describen casos en los que el informe de alta médica recoge la colocación de una única prótesis vascular, mientras que en los partes quirúrgicos o en las hojas de implante de distintos proveedores aparecen hasta ocho referencias diferentes. Esa situación impide identificar con certeza cuál de ellas se utilizó realmente, apuntan. No obstante, el informe subraya que la duda desaparece en aquellos expedientes en los que consta expresamente que no se implantó ninguna prótesis y, pese a ello, sí aparecen productos de este tipo facturados.

Un fraude de 6,9 millones

Lo que es ya considerado como el mayor escándalo de la sanidad pública de la Región de Murcia ha dejado un agujero a las arcas públicas de 6,9 millones de euros y trece personas investigadas por delitos de falsedad documental, prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos, delitos contra la salud pública y de pertenencia a organización criminal. La trama tenía repartidos implicados en la práctica totalidad del proceso de comercialización, compra e implantación de implantes vasculares.

La investigación ha revelado que implicados en el fraude pudieron interferir en concursos públicos. Tuvieron lugar comunicaciones entre el por entonces comercial de Logimed y el antiguo responsable de la Unidad de Aprovisionamiento Integral (UAI), la central de compras del SMS. El representante de la UAI habría enviado de forma exclusiva al excomercial el borrador de los pliegos del concurso de las endoprótesis de aorta, urgiéndole a revisarlo antes de mantener una reunión posterior para abordarlo de manera conjunta.

En concreto, el marco de la investigación se centra en la compra con sobreprecios de prótesis vasculares. En ocasiones, estos productos carecían de homologación o estaban caducados. La Consejería de Salud continúa insistiendo en que el fraude es meramente “económico”: “No se ha constatado que existan episodios clínicos que estén relacionados con la implantación de material que no sea adecuado”, han reiterado a este diario. “Desde el servicio sanitario correspondiente se han revisado las historias clínicas, y se sigue revisando de forma exhaustiva a los pacientes que fueron atendidos por el médico implicado”.