La calamitosa gestión del PP de las ONG madrileñas

Alberto Reyero

Diputado y portavoz de Políticas Sociales de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid —

Lo que ha ocurrido en la Comunidad de Madrid con la convocatoria del IRPF para proyectos sociales de este año, era desgraciadamente previsible.

Proyectos sociales con más de 20 años con financiación del IRPF, han visto de la noche a la mañana cómo se caían, al no alcanzar la puntuación requerida en la convocatoria. Entre ellos están proyectos tan necesarios como aquellos que servían para levantar de la cama y asear a personas con lesión medular y gravemente afectadas o los de pisos tutelados de apoyo para personas con VIH/SIDA. Un desastre en toda regla para la atención social madrileña y cuyo único responsable es el Gobierno de Cifuentes y su lamentable gestión.

Por primera vez en la historia de la casilla del 0,7% del IRPF, los gobiernos autonómicos eran los encargados de gestionar la mayor parte del presupuesto destinado a proyectos de interés social. Anteriormente era responsabilidad al 100% del Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales.

Una vez que el desastre prometía convertirse en drama, se sacaron de la manga el pasado lunes el anuncio de una convocatoria de subvenciones nominativas que reparará las consecuencias de esa calamitosa resolución.

Está bien que solucionen los problemas que han creado, pero hay que recordar que, si hubieran hecho las cosas de manera sensata, no subcontratando a TRAGSA la valoración de los proyectos, por ejemplo, no hubieran sido necesarias estas soluciones extraordinarias.

En la mejor encarnación del bombero pirómano, no se les ha ocurrido otra cosa que quemar el bosque, arrasarlo y ahora están muy orgullosos de enviar a los bomberos, que son los mejores del mundo mundial porque son del Gobierno de Cifuentes.

No se trata más que de un parche, de una nueva chapuza que nos va a salir por un dineral. Todavía no sabemos cuánto. El Gobierno tampoco. Pero se han precipitado a asegurar que habría dinero para todos, con objeto de evitar las movilizaciones que se anunciaban.

Un dinero que, si hubieran gestionado bien, no habrían tenido que gastar. Crean problemas y gastan más dinero del necesario para tapar sus errores. Ese y no otro es el modelo del PP en relación al Tercer Sector.

Resumiendo. La gestión del Gobierno de Cifuentes en relación a la convocatoria del IRPF para proyectos sociales ha sido un completo desastre. Ha generado un tremendo descontento entre usuarios y entidades, ha destruido proyectos que llevaban funcionando muchos años, se ha despedido a un elevado número de profesionales, se ha perdido la confianza del Tercer Sector y encima nos va a salir por un dineral a los madrileños. Unos genios.