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Incendios: un poco de luz en tiempos de confusión

28 de julio de 2026 21:41 h

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En estos tiempos inciertos o que pueden parecerlo, donde nos llegan mensajes falsos como que la ley de montes impide limpiar a los particulares, déjenme arrojar un poco de luz sobre tanta opinión.

Más de 20 años trabajando en incendios forestales como bombero forestal, agente medioambiental, formador y pirofriki en mis tiempos libres me han ayudado por experiencia y observación a comprender mejor que esto a lo que nos enfrentamos no es sencillo.

Para los incendios forestales en la actualidad no valen soluciones simples. Como a lo largo de la historia, nuestra relación como seres humanos con el entorno natural está acompañado de unas consecuencias o unos resultados. Es una realidad el efecto que tienen en el clima nuestra forma de vida industrial y capitalista.

Las zonas rurales se han ido paulatinamente despoblando, los usos agrícolas y ganaderos van dando paso cada vez más al ocio y al turismo, y una consecuencia directa ha sido la recuperación de espacios por la vegetación forestal acabando con los paisajes mosaicos que formaban huertos, viñas u olivares.

Los bomberos forestales encontramos más combustible, más continuo y más seco.

Nuestro trabajo y medios también han ido mejorando, por lo que hemos apagado más incendios cuando todavía eran pequeños, extraña paradoja que hace acumular todavía más vegetación.

Las masas de bosque que eran aprovechadas por sus recursos perdieron valor, por lo que las políticas de gestión forestal quedaron al descubierto.

Hemos llegado hasta aquí con pueblos y zonas rurales con población envejecida que ve cómo se pierden sus formas de vida, que se ocupan masivamente en periodos vacacionales y en las que la maleza no para de crecer llegando a unir lo forestal y lo urbano (interfaz urbano-forestal).

La liberalización del suelo y el afán constructivo tampoco han ayudado, desdibujando los límites entre el monte y nuestras residencias.

En un clima mediterráneo con especies como el alcornoque (Ilex aquifolium) que se han adaptado al fuego no podemos considerar los incendios como excepcionales, aunque sí su magnitud y virulencia.

La ecología nos enseña que hemos modificado ecosistemas, lo hemos manejado y gestionado a nuestro favor para sacar rendimientos, pero que también somos capaces de recuperar, restaurar y devolver su equilibrio.

Mi experiencia trabajando me lleva a reflexionar sobre el colapso de los dispositivos de extinción, los incendios que denominamos “fuera de capacidad de extinción” y la inversión que destinan las administraciones a la prevención.

En la actualidad, las BRIF (Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales) que dependemos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico junto a los equipos EPRIF y EPAIF somos una referencia a nivel mundial, pero debemos seguir avanzando. Los episodios meteorológicos extremos (nevadas, danas…), las emergencias en el entorno rural y las misiones internacionales dentro del Mecanismo Europeo de Protección Civil para ayudar en cualquier parte del mundo -como ya hemos hecho en Chile, Bolivia o Canadá- son nuestro horizonte.

Por último, hablaré de los Incendios como emergencia compleja que afectan como estamos viendo a personas, bienes e infraestructuras junto a nuestra riqueza natural. Como ciudadanos, hemos de tomar conciencia y percepción de riesgo, realizar nuestra parte del trabajo en nuestra parcela y exigiendo a todas las administraciones que hagan lo propio. No podemos esperar a que se desate el incendio para acordarnos de tomar decisiones.

En ningún artículo de la ley de montes dice que no podamos realizar labores de mantenimiento y limpieza para mantener nuestra finca, nuestros animales o a nosotros mismos a salvo en caso de incendio, perdonar que sea tan efusivo.

He de despedirme hablando de nuestra vocación de servicio público, de mi compromiso con el futuro como padre y de la idea de construir un mundo mejor. Solo soy un hombre, no tengo todas las soluciones y tampoco soy capaz de todo pero si comparto una visión: todo es mejor si lo hacemos juntos.