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Opinión - 'Líderes y modos del nuevo Régimen', por Rosa María Artal

Líderes y modos del nuevo Régimen

7 de julio de 2026 22:07 h

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En una esquina del cuadrilátero, Donald Trump, 80 años, 1,92 cm. de estatura. En el otro, Giorgia Meloni, 49 años, 1,63 cm. Así debe verse él, o mejor, en el centro del ring. Del mundo. Del universo. Dice, escribe el presidente estadounidense que, ante la cumbre de la OTAN que se inicia en Ankara, quiere orden de alejamiento de la primera ministra italiana porque… ¡Ella le acosa sexualmente! La boutade servirá para distraer de asuntos más esenciales, pero lo grave es que en la cabeza de ese ser que ocupa tan irracionalmente la Casa Blanca la idea de su magnetismo sexual debe encajar.

Insistamos en cómo Trump utiliza el cargo para enriquecerse obscenamente a él y a su familia. Y que, entre una cosa y otra, sigue bombardeando poblaciones, asesinando personas, y utilizando todo tipo de chantajes a países enteros. Nada más llegar a Ankara ha vuelto a insistir en que quiere Groenlandia, como un malcriado bebe octogenario.

Trump es el símbolo de un tiempo enloquecido que pierde valores como en una hemorragia. Lo eligieron para que les representara 77 millones y medio de seres, y su partido, el Republicano, le mantiene el apoyo para que prosiga con sus desmanes. Lo peor es el reguero de imitadores sembrados por el mundo: ya ocupa puestos de poder, y crece. Con algún retroceso cuyo alcance aún desconocemos.

Veamos España. En una reflexión sincera cada uno consigo mismo, por muy zote y adepto que se sea, sabe lo que andan eligiendo en las urnas por las Comunidades Autónomas y cuanto implica. Lo que sería el gobierno central. Por mucho que tensen los nervios las tertulias y las portadas, en las urnas no se mete el odio inculcado al presidente actual, Pedro Sánchez; se meten derechos a conservar o extinguir, oportunidades a lograr o dejar en papel mojado. Se podría asegurar que muchos votantes no son conscientes de eso.

Un gobierno presidido por Núñez Feijóo, que miente en una de cada dos ideas que suelta, lanza bulos e insidias, y muestra una bajeza moral de proporciones impactantes. De vicepresidente, ese Abascal de desorbitada verborrea. Sentados en el consejo de ministros Tellado y Cuca Gamarra -si son capaces de estar callados sin vomitar algún insulto-, Ester Muñoz con el toque naif y sin embargo descarado, Bendodo para apuntarse a cualquier bombardeo, Sémper de portavoz. Cayetana Álvarez de Toledo para romper relaciones con todos los dirigentes demócratas internacionales. Del otro, Figaredo, el lumbreras; Ndongo, como incoherencia ideológica, y ninguna mujer porque no hay en la cúspide, salvo la portavoz parlamentaria. Y Ayuso que exigirá su cuota si no el sillón principal, con Miguel Ángel Rodríguez de asesor en justicia e información. Y todos juntos a dotar de derechos y dinero a las células embrionarias y a dejar extinguir a los ancianos que en eso ya tienen práctica, sobre todo en Madrid.

Las medidas firmadas ya para los nuevos gobiernos PP/Vox retrotraen a momentos que quienes sufrimos el franquismo no pensábamos volver a vivir. De todo tipo. La involución es a todos los niveles. Ahora han añadido lo que llaman el “terrorismo climático”, cuyas olas de calor consecutivas ya dejan en evidencia su soberana estupidez. Se acompañan, además, del riesgo de haber cambiado a bomberos por toreros que buena cuenta deberán dar de los incendios capoteando las llamas. Un conjunto perfecto para expulsar el turismo.

La prioridad nacional es mucho más que un tópico. La sanidad solo para el español de pedigrí. La salud de todos amenazada: la primera la moral, después la física. Cómo se puede ser tan soberanamente cretino para dar tales zancadas hacia atrás, hacia donde ya no hay sino un precipicio, cabe preguntarse.

La injusticia politizada tendrá menos trabajo, salvo para repescar imputaciones a disidentes. Han sentado mal las encuestas que hablan de una sociedad mayoritariamente convencida de que se practica actualmente el lawfare. Ahora el corporativismo judicial de esa facción ya no solo protesta por las críticas, sino que se va acercando más a la policía del pensamiento.

Menos mal que un nuevo juez comparece en la actualidad para quitarles la razón. Uno que, en sustitución de Peinado que se ha ido tan tranquilo de vacaciones, irrumpe en escena para denegar a Begoña Gómez que viaje con su marido, el presidente, a Ankara a la Cumbre de la OTAN. Ha autorizado, sin embargo, que vaya a Londres a la graduación de su hija. Habrán oído y leído ya todo sobre el caso. Es tremendo, estomaga. Y que este juez sea el que lleva con toda parsimonia el proceso del novio de Ayuso. Sin duda es una medida de castigo y de daño hacia Pedro Sánchez y creo que el presidente debería aclararlo con los medios internacionales cuyo eco buscan con este increíble proceso en todos sus extremos, no se vayan a dejar guiar por el “este dice, y el otro dice”, que este tema es muy serio.

De cualquier modo, las escandalosas resoluciones judiciales no paran. Hoy, añadimos al llamado pequeño Nicolás, un personaje de lo más oscuro al que “la justicia” ha suspendido su entrada en prisión, a pesar de que estuvo condenado a 12 años y ya le hicieron alguna rebaja, por falsificar documentos, revelación de secretos, cohecho y hacerse pasar por quien dicen que no era. Argumentan que ha pasado ya mucho tiempo de todo aquello y que si se porta bien con que pague una multa de 1.800 euros ya vale. En cambio, el Tribunal Supremo ha confirmado la condena a García Ortiz para que le abone al novio de la lenguaraz Ayuso 39.000 euros de costas por el juicio ese tan ejemplar que hubo. MAR, el alto cargo de la Comunidad de Madrid le ha mandado su correspondiente p´alante alborozado.

La justicia es parte esencial de este nuevo régimen mundial, lo que hace la justicia en realidad. La francesa acaba de rebajar la pena de inhabilitación a Marine Le Pen, de forma que le abre la puerta a que se presente a las próximas elecciones presidenciales. Fue condenada en primera instancia por malversación de fondos europeos durante 11 años, en tres mandatos consecutivos. Le mantiene dos años de libertad condicional y uno en el que habrá de usar un brazalete. Ella dice que así no puede hacer campaña electoral. Veremos en qué queda. Detrás de la ostensible modificación de la sentencia, quizás, el apoyo de un poderoso grupo mediático ultra que también anda echando sus tentáculos en España. Siempre parecen ir juntos, justicia y periodismo trucados, en este nuevo régimen.

El líder de la ultraderecha británica y favorito en las encuestas Nigel Farage se ha visto obligado también este martes a dimitir acusado de corrupción y financiación ilegal por una investigación parlamentaria. Ha recibido un regalo en criptomonedas de cinco millones de libras. Farage intenta forzar una elección parcial para ser reelegido. Éste es el percal al que se adhiere la derecha/ultra/derecha española.

Volviendo a ellas, a los gobiernos PP/Vox. En cultura, escribía Marco Schwartz, sobre Andalucía, “más que de prioridad nacional, lo que cabe es hablar de escopeta nacional. De inundación de caspa. De declive del pensamiento”. Que se traduce en “promocionar la tauromaquia, la caza y la pesca como atractivos turísticos”. Desde el preámbulo se apuntan a educar niños en el odio y la mentira ya que anuncian “una gestión contrapuesta al declive ético y moral del Gobierno de Pedro Sánchez”. No se pierdan lo firmado sobre una “orientación de la universidad al mercado laboral mediante una colaboración estrecha con las empresas”, o “la aceleración de la educación concertada (pagada por los contribuyentes y tutelada por la Iglesia)”. El resto de los gobiernos van en esa línea y esto es solo el principio. Avanzado este martes, Feijóo hacía una promesa electoral para ese día con el que sueña ya con desesperación: cuando gobierne, ha dicho, apostará por recortar sueldo “y prestaciones” a los trabajadores de baja “con o sin acuerdo” sindical. La promesa era... para los empresarios vascos. Los asalariados de toda España han de tomar nota.

Arrasados con motosierra los programas de televisión que informan, se recurrirá a los Horizontes buleros y a Telemadrid que persiste en el culto a la personalidad de la que manda. Y en la prensa escrita se podrán seguir ensañando con perlas como la que soltaba este lunes El Mundo, defecadas por Jiménez Losantos: “Orgullo pedófilo comunista y putañero socialista. Adiós, abuso de menores; hola, pedofilia. Comunistas por la pederastia, socialistas por la prostitución”. En el régimen de sus nostalgias, al que con tal ahínco se acercan, les cerrarían el medio. Y con un multazo importante.

¿Quién quiere en realidad un mundo así? El trumpismo desaparecerá con Trump o con una ciudadanía que reviva su responsabilidad social o se dignifique con las nuevas Rosas Park que siempre existen.

Y aquí, les aconsejo si tienen dos dedos de frente, y un alma completa de dignidad, que ni intenten la aventura de los fascismos irracionales, de la desigualdad, de la estupidez suprema. Muchos ya no tenemos edad para probar a volver a las cavernas hasta que espabilen los cretinos y se armen de razones y valor los demócratas. Con nosotros siempre podrán contar mientras podamos. Pero es que ya vale de basura porque mancha y hiede.