PSOE y Ciudadanos se dan hasta el martes para cerrar un acuerdo para la investidura de Pedro Sánchez

PSOE y Ciudadanos ponen ya fecha límite a la negociación para la investidura de Pedro Sánchez: el fin de semana vence el plazo que se dio la formación naranja para determinar si hay o no posibilidad de llegar a un acuerdo. Así lo ha expresado el portavoz, Juan Manuel Villegas, y lo ha constatado el socialista Antonio Hernando tras una reunión de los equipos negociadores en la que ambas formaciones han constatado “avances” en algunos temas pero también la falta de entendimiento en otros que para el partido de Albert Rivera son importantes a la hora de alcanzar un acuerdo, como las posiciones sobre el mercado laboral o el pacto educativo.

“A día de hoy no hay un acuerdo y se va a a tener que seguir trabajando -ha comenzado Villegas-. Nos dimos un par de semanas para ver si había un acuerdo o no. El plazo expirará este fin de semana. Vamos a seguir trabajando con el fin de ver si hay acuerdo o no”. Ciudadanos cree, por tanto, que “a principios de la semana que viene” tendrá una posición fijada de cara a la investidura, aunque Villegas -en contra de lo que expresó Juan Carlos Girauta en una entrevista en eldiario.es- ha dejado claro que no se han movido de la abstención o el voto en contra de Sánchez. Deja en manos de la dirección del partido plantear un 'sí' en la votación de la investidura. El PSOE, por su parte, está “convencido” de que conseguirá un pacto con los de Rivera que se traduzca en el voto favorable de sus 40 diputados.

“Si no hay un acuerdo global, de poco servirán los pequeños avances”, ha afirmado Villegas tras enumerar los puntos programáticos en los que Ciudadanos y PSOE han “acercado posturas” y en los que aún no se ha llegado a un entendimiento. Los equipos negociadores seguirán trabajando a través de reuniones “sectoriales” y volverán a poner en común sus posiciones en un nuevo encuentro el próximo viernes. A partir de ahí, Villegas cree que el lunes o el martes debe estar cerrado el acuerdo o, por el contrario, dejarlo ante esta sesión de investidura.

Ciudadanos destaca “avances significativos o puntos de encuentro” en ámbitos como la lucha contra “el capitalismo de amiguetes”, que pasaría por un modelo alternativo para elegir a los representantes de organismos constitucionales o reguladores como el CGPJ, el Tribunal Constitucional o la CNMV. Ese sistema consistiría en hacer una oferta pública para las plazas a la “concurren cuantos candidatos quieran con unos requisitos que deben cumplir”, entre ellos que no habrá podido ser alto cargo o electo en los dos años anteriores. A partir de ahí los cinco grupos mayoritarios del Congreso designarán a cincuenta personas -diez cada uno- para integrar el comité que valorará la idoneidad de los aspirantes. Esa comisión la formarán las diez miembros que resulten elegidos a través de un sorteo por insaculación. Los candidatos pasarán por “un tramite de audiencia y la decisión final corresponderá a una votación en la que tendrán que obtener una ”mayoría reforzada“.

También han llegado a puntos de entendimiento en medidas de regeneración democrática, como la limitación de los aforamientos o la suscripción de un acuerdo político en el que PSOE y Ciudadanos se comprometen a no tener en sus filas imputados por corrupción o violencia machista. Ese planteamiento es más exhaustivo que el que planteó Sánchez en el código ético del PSOE. El acuerdo con los de Rivera incluye, además, un cambio legislativo para que aquellos cargos públicos a los que se abra juicio oral por corrupción, violencia de género o delitos contra los derechos humanos tengan que abandonar el puesto.

Las negociaciones han prosperado en algunos aspectos de emergencia social, como en la necesidad de acordar un plan para las familias en riesgo de desahucio o exclusión así como la protección del derecho a la salud como derecho fundamental que se incluya en la Constitución o el reconocimiento de garantizar la dotación económica de los derechos sociales. En cuanto al acercamiento en las posturas sobre un nuevo modelo productivo, ambas formaciones pretenden incrementar la inversión en investigación y garantizar que la mejora tecnológica llegue a las empresas y para incrementar su competitividad.

Más discrepancias que puntos de encuentro

Sin embargo, desde Ciudadanos han destacado más “dificultades” que puntos de encuentro. Así, Villegas ha mostrado disconformidad en relación al apoyo a los autónomos -ve imprescindible que aquellos profesionales independientes que no lleguen al salario mínimo interprofesional no tengan que pagar la cuota-, la propuesta de acuerdo educativo o en el sistema de relaciones laborales.

“El mercado laboral es un punto en el que tenemos que seguir trabajando -ha reconocido el portavoz de Ciudadanos-. No podemos conformarnos con el sistema de relaciones laborales que nos ha dejado Rajoy pero tampoco con el de Zapatero, que dejó un 25% de paro”. Pero además de la disconformidad con el planteamiento de derogar la reforma laboral del PP -un compromiso electoral del PSOE con el que Ciudadanos no está de acuerdo-, la formación naranja sigue apostando por el contrato único mientras que los socialistas lo rechazan y abogan por un formato de tres tipos de contratos.

“Creemos que se tienen que tomar medidas para acabar con la dualidad y la precariedad laboral. La medida que hemos puesto sobre la mesa es un contrato estable con indemnización creciente”, ha defendido Villegas que, no obstante, ha admitido que puede haber “variaciones sobre ese tema” que pueden “discutir” aunque cree que no se podrá alejar mucho “de esa idea”.

Una línea roja para los de Rivera es la subida de impuestos. “No vamos a aceptar que sigan subiendo los impuestos a la clase media y trabajadora. Tampoco vamos a aceptar que eso se evite creando impuestos nuevos. Es un límite que vamos a tener en esta negociación y en este punto no tenemos acuerdo”, ha zanjado Villegas.

Tampoco han convencido los socialistas a Ciudadanos en el planteamiento de un pacto educativo. “Estamos de acuerdo en la necesidad del plan pero esta muy verde el contenido mínimo”, ha admitido Villegas. Otras complicaciones que se encuentra el PSOE para recibir el apoyo de la formación naranja es su propuesta de que desaparezcan las diputaciones y el Senado. Los de Sánchez consideran que hay que reformar esas instituciones pero en ningún caso se plantean su eliminación.

“Un desacuerdo en uno de los aspectos fundamentales hace que no haya acuerdo global”, ha dejado claro el portavoz de Ciudadanos que, además, ha introducido otra variable que dificulta a Sánchez el camino a Moncloa: “El PP deberá participar del acuerdo”. La formación de Rivera considera que no tiene sentido plantear algunas reformas estructurales, como la de la Constitución, sin el respaldo del partido de Rajoy. Pero el PSOE descarta negociar con los conservadores a la vez que estos no se plantean apoyar, aunque sea mediante la abstención, un gobierno de Sánchez.

El PSOE convencido de que tendrá el 'sí'

Pese a todos los escollos que ha dibujado Ciudadanos, el PSOE se ha mostrado optimista y con “esperanza” de alcanzar un acuerdo para obtener el 'sí' de los de Rivera el próximo 5 de marzo. “Lo que hemos constatado es que ninguna de esas diferencias es insuperable”, ha afirmado Antonio Hernando, que considera que los “avances sustanciales” en otras materias le permiten pensar que las actuales discrepancias se superarán. “Estoy convencido de que vamos a llegar a un acuerdo con Ciudadanos. Este avance sustancial me hace concebir esperanzas sobre una base muy sólida”, ha asegurado.

No obstante, no ha querido revelar cómo pretende el equipo negociador convencer a Ciudadanos en los aspectos en los que ahora mismo difieren. “No creo que sea oportuno que las negociaciones se hagan a través de los micrófonos ni de los atriles. Las propuestas y contrapropuestas es mejor que las hagamos en la mesa de negociación”, ha expresado antes de reiterar que mediante la “transacción” han logrado los avances expuestos este miércoles y que así lo conseguirán en los demás asuntos. Fuentes de la dirección del PSOE admiten que parte de las discrepancias que ha mostrado Ciudadanos son parte de una estrategia de negociación.

Hernando también se ha mostrado optimista respecto a las negociaciones con el resto de formaciones con las que está negociando el PSOE -Compromís, IU-Unidad Popular, PNV y Coalición Canaria-. El respaldo de esos grupos le darían un total de 143 votos a favor por lo que Sánchez necesitaría la abstención de los 60 diputados de Podemos y las confluencias. A día de hoy los de Pablo Iglesias rechazan ese escenario. Los socialistas ni siquiera se han sentado a hablar con Podemos, aunque están convencidos de que una vez que les hagan llegar el nuevo documento con algunas de sus propuestas añadidas, empezarán a negociar.