El PSOE entra de nuevo en ebullición. La confirmación de Pedro Sánchez de que quiere celebrar el 39 Congreso que revisará su liderazgo en menos de un mes ha puesto en pie de guerra a las federaciones críticas. Las direcciones de Andalucía, Castilla-La Mancha, Asturias, Aragón y Comunidad Valenciana muestran su absoluto rechazo al planteamiento del secretario general, al que acusan de querer blindarse y esconder los malos resultados electorales en la batalla orgánica.