El efímero “15-M” de Ceuta: pantalla gigante para ver a Vivas en El Hormiguero, sillas de playa y música hecha con IA
Las sillas de playa no estaban colocadas en dirección al sol; todas miraban hacia una pantalla gigante. Decenas de personas, rodeadas con banderas de España, montaron un picnic particular frente a la Delegación del Gobierno en la Ciudad Autónoma. Comían queso, jugaban a las cartas, bebían refresco, vino o incluso un gintonic en copa de balón, rodeados de pancartas y performance jocosas sobre los migrantes que malviven en la playa del Trampolín. El ambiente podría llegar a asemejarse a la previa de un partido de fútbol o de una conexión en directo donde los vecinos apoyan a un concursante de Operación Triunfo nacido en su ciudad, pero aquí están reunidos para ver El Hormiguero y aplaudir a su presidente, Juan Vivas.
Decenas de vecinos ceutíes se reunieron este lunes en la Plaza de los Reyes en lo que algunos llamaron su “15-M particular” para, además de pedir soluciones ante la prolongación de la crisis migratoria en la ciudad, que ellos califican de “invasión”, apoyar al presidente de la ciudad, Juan Vivas (PP), en su entrevista con Pablo Motos en el programa de El Hormiguero. Una pantalla gigante, coronada con una pancarta en contra del Gobierno de Pedro Sánchez —donde Vivas aparece vestido de Superman—, retransmitió para los vecinos el programa de televisión, entre aplausos e incluso lágrimas de los asistentes. El evento, financiado por empresarios locales, incluía también actividades infantiles, música y descuentos en las consumiciones.
A las 23:46 horas, Pablo Motos aparece en la pantalla y estalla la locura. Los ceutíes concentrados aplauden al inicio del programa y gritan “presidente” cuando el presentador anuncia la entrevista con Juan Vivas. Algunos incluso bailan y siguen la coreografía de la sintonía que da inicio al programa, pero los vítores aumentan cuando el líder del Gobierno ceutí aparece en pantalla. Cuando la cámara le enfoca, su público le recibe en la distancia como a una estrella de rock.
El patio de butacas al aire libre escuchaba atento cuando Vivas empezó a hablar. Sus primeras frases, convertidas en lemas entre una parte de los ceutíes, animó aún más a los asistentes que, orgullosos, repitieron algunas de las palabras del presidente.
“Lo ocurrido en Ceuta no era una crisis migratoria, sino una invasión en toda regla”, dijo Vivas. “Ceuta no se vende, se defiende”, añadió, una frase convertida en un cántico y un eslogan que empapela los comercios del centro de la ciudad y adorna las camisetas de muchos vecinos. Muchos visten camisetas en favor de la Legión o la Guardia Civil. Otros muchos, la camiseta de la Selección española. El clímax de la velada llegó cuando se abordó las relaciones con el país vecino.
Vivas señaló que no se puede externalizar la frontera en manos de Marruecos, y defendió apostar por un refuerzo de la frontera propio sin depender tanto del control marroquí. Como solución, Vivas apostó por la expulsión de todos los migrantes al recordar que la UE considera a Marruecos un “país seguro”. “Tan seguro como para organizar un Mundial de fútbol”, añadió. “¡Olé!” resonó entre copas de gintonic y tapas de queso.
Vivas destacó la “unión” del pueblo ceutí “sin importar credos u orígenes”, pero lo cierto es que elDiario.es no encontró a ninguna persona musulmana. Muchos vecinos de la periferia han expresado en las últimas semanas su preocupación ante la posible división que se está generando ante el enfoque de algunas de las protestas organizadas en el centro de la ciudad, donde se han denunciado algunas situaciones de acoso racista incluso contra personas ceutíes debido a sus rasgos.
“A los ceutíes nos han quitado todo: las playas, las fiestas de la ciudad, la feria medieval”, decía horas antes uno de los promotores y fundadores del evento, Ernesto Valero, mientras a sus espaldas las terrazas de la Plaza de los Reyes estaban repletas. Era un lunes, pero el ambiente del casco histórico parecía de sábado. El empresario dedicado a la electrónica explica que la convocatoria nació de un grupo que busca protestar ante la prolongación de la crisis en Ceuta.
Según asegura, varios empresarios han aportado una parte para hacerse cargo de la instalación de la pantalla, el DJ y las actividades infantiles. Entre los colaboradores figuran entidades como la Cámara de Comercio de Ceuta, medios locales como Ceutaaldia.com y firmas de moda como Intimissimi o Bimba y Lola.
“Los empresarios no podemos más, hay que sacar a Ceuta de esta situación. Por eso, en solo un día se ha conseguido organizar todo esto”, destaca el empresario. Desde la plaza, señala orgulloso la azotea de su casa, situada tras la Delegación del Gobierno. Su terraza está cubierta con una bandera de España luminosa. Pese a que habían calculado un presupuesto inicial de 8.000 euros, los empresarios ceutíes acabaron recopilando “unos 20.000” euros, añade Valero, quien en un primer momento dio el paso de adelantar los costes.
Antes del inicio del programa de Antena 3, los vecinos habían instalado varios puestos de comida, imitando los levantados en el principal asentamiento de migrantes de la ciudad, localizado en la playa del Trampolín. Esos puestos sirven a algunos de los migrantes para sacar algo de dinero y, a su vez, permiten a quienes duermen en el campamento improvisado comprar algo de comida sin tener que moverse por el resto de la ciudad, en un momento en que denuncian violencia por parte de las fuerzas de seguridad cuando no se encuentran en los asentamientos donde les permiten pernoctar.
Esta red de más de noventa comercios y empresas locales se ha unido para convertir la entrevista del presidente Juan Jesús Vivas en El Hormiguero en un acto público. Según el impulsor del evento, el Ejecutivo autonómico se ha limitado a tramitar los permisos de ocupación de la vía pública sin aportar fondos públicos. “Estamos con Vivas. Tenemos que apoyar a nuestro presidente”, defiende Valero.
Más de un mes y medio después de la entrada de más de 70.000 migrantes a Ceuta (de las que según el Gobierno quedan unas 5.000 personas en la ciudad, pero todo apunta que la cifra es muy superior), la lenta respuesta del Gobierno central y los choques con el Ejecutivol local para encontrar espacios donde acogerles ha prolongado una crisis humanitaria en sus calles, donde los asentamientos informales se han perpetuado en distintos puntos de la ciudad. La falta de plazas de acogida o traslados a la península aumenta las tensiones y el rechazo de la población local, generando una sensación de inseguridad entre los vecinos. Sobre ello, Vivas defendió que no se trataba de una “percepción”, como indicó el ministro del Interior, y destacó el incremento de llamadas recibidas por parte del 112 desde el pasado 30 de julio. Sin embargo, la mayoría de incidentes proceden de reyertas entre los propios migrantes o agresiones contra los marroquíes que aún malviven en la calle ante la imposibilidad de dormir bajo un techo de manera temporal, según fuentes policiales.
El tono festivo mutó cuando Vivas habló de la gestión del Gobierno central. Según indicó, Marlaska habló de “normalidad” en Ceuta hace semanas en una conversación informal con el presidente ceutí. “¡Sinvergüenzas!”, “¡mentirosos!”, espetaron varios espectadores sentados en sus sillas de playa. Mientras algunas de las personas presentes exigían la expulsión de los migrantes “por donde han entrado”, empezaba una nueva noche de redadas por las calles ceutíes. En el momento en que muchos coreaban “invasores, expulsión”, cuando otros tantos bromeaban con algunos de los puestos de comida creados en los asentamientos de migrantes, una vecina ceutí llamaba a elDiario.es entre lágrimas para avisar de un menor migrante que acababa de encontrarse golpeado en la calle. “Muchos solo repiten ”expulsión“ o solo ven ”invasores“, no ven lo que está pasando en la ciudad. No ven que son personas”, decía nerviosa la mujer después de dejar al chaval, evidentemente menor, en el centro sanitario.