El fiscal defiende que es “posible” rebajar aún más la pena a Aldama pero sin explicar por qué no lo pide

El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, encargado de impulsar la causa sobre las presuntas irregularidades en el Ministerio de Transportes en la etapa de José Luis Ábalos, ha expuesto este miércoles su informe final ante el tribunal que juzga desde el pasado abril al que fuera ministro y secretario de Organización del PSOE, a su antiguo asesor Koldo García y al empresario Víctor de Aldama. En su exposición, el representante del Ministerio Público ha defendido que es “posible” rebajar aún más la pena al comisionista —tal y como ha hecho la acusación popular que lidera el PP— si bien no ha explicado por qué no lo reclamó este lunes cuando expuso sus conclusiones ante los magistrados. 

Aldama enfrenta una petición de pena máxima por parte del fiscal de siete años de cárcel, más de tres veces menos que Ábalos (24 años), el exministro que sucumbió supuestamente a sus sobornos —“era quién mandaba y pagaba”, según la Guardia Civil— y le favoreció en contratos públicos. El fiscal ha aplicado a Aldama la atenuante de confesión de culpa, pero ha mantenido que es “posible” solicitar una atenuante mayor, la muy cualificada que reclama el PP, y que podría implicar que el empresario no entrara en prisión.

En este sentido, el fiscal Luzón ha defendido que la declaración de Aldama sí ha sido “determinante y decisiva” para “avanzar en muchos aspectos de la investigación” lo que, a su juicio, hace “admisible apreciar la atenuante privilegiada” . Ha mantenido que la declaración del empresario se ve “plenamente corroborada” en todo lo que la Fiscalía considera probado, si bien ha dejado caer que no otorga credibilidad a todas sus afirmaciones y que hay elementos que “no se han tenido en cuenta”.

Esencialmente, cuando apuntó a Pedro Sánchez. “No se trata de establecer un número uno, dos o tres. No era número uno el presidente del Gobierno como con notable desahogo le atribuye ese papel Víctor de Aldama”, ha afirmado. Aun así, el representante del Ministerio Público ha defendido que “recompensar a quien sale del entorno criminal y lo denuncia” es esencial para combatir la corrupción y que no se imponga la “ley del silencio”.

“Demoledora” prueba de cargo

En paralelo, el fiscal Luzón ha defendido que hay una prueba de cargo “abundantísima, demoledora” contra los investigados y ha calificado de “inconsistentes” e incluso “patéticas” las explicaciones dadas por el entorno del exministro y su asistente para justificar los ingresos bajo sospecha. 

Respecto a Ábalos, todopoderoso ‘número dos’ de Pedro Sánchez hasta 2021, le ha atribuido el papel de “líder” o “pieza clave” a pesar de que “pocas veces bajaba al terreno de juego porque contaba con su fidelísimo Koldo García”. No obstante, el fiscal ha defendido que, ante terceros, la palabra de su lugarteniente era la de Ábalos. “Si se admitían las órdenes y los deseos o sugerencias de Koldo García era porque se entendía que operaba en nombre y por cuenta de Ábalos”, ha añadido.