El Gobierno envía a Fernández Díaz al Vaticano para representar a España en la canonización de una monja

El Estado español estará representado el próximo 18 de octubre en el Vaticano por Jorge Fernández Díaz. El Consejo de Ministros tiene previsto aprobar el próximo viernes un Real Decreto por el que nombrará al ministro del Interior presidente de la Delegación española que asistirá a la canonización de la monja María Purísima de la Cruz, informaron a eldiario.es fuentes próximas a su organización.

Las convicciones religiosas de Fernández Díaz interfieren de nuevo en su función pública. El ministro del Interior ha aparcado en el pasado las obligaciones de su cargo para asistir a actos similares. Una de ellas fue especialmente polémica, la que tuvo lugar hace dos años en Tarragona y que beatificó a 522 religiosos fallecidos durante la Guerra Civil española. El acto se planificó para el día siguiente de la Hispanidad y en plena efervescencia del proceso soberanista.

Más cercanos, pero con igual disposición de recursos públicos, son los trayectos completados por Fernández Díaz esta legislatura hasta la Basílica del Valle de los Caídos, donde aprovechaba para “meditar”, según confesó el propio abad a esta redacción. El ministro acudía en coche oficial, y acompañado de escolta, a la basílica que integra uno de los monumentos más representativos de la represión franquista.

El carácter aconfesional del Estado ha sido ignorado por el Ministerio del Interior desde que Fernández Díaz ocupa la cartera. El departamento ha condecorado a la Virgen, la última vez el pasado mes de septiembre, al conceder la Cruz de Plata de la Guardia Civil a la Santísima Virgen de los Dolores, por orden del propio Fernández Díaz.

El domingo acude a Roma para presenciar la canonización de María Purísima de la Cruz, sexta madre general de la orden religiosa fundada por Santa Ángela en Sevilla en 1876. María Isabel Salvat Romero adoptó el nombre de María Inmaculada Concepción y fue la superiora general de la Congregación de las Hermanas de la Compañía de la Cruz. El 27 de marzo de 2010, Benedicto XVI firmó el decreto que reconocía un milagro atribuido a la intercesión de la religiosa y por el que era declarada beata, informa Europa Press.

Las delegaciones españolas que viajan a este tipo de actos al Vaticano tienen carácter oficial. Al principio de la legislatura, otra presidencia de delegación ya causó polémica. Se trató de la protagonizada por el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, quien, al Igual que Fernández Díaz, es hombre de profundas convicciones católicas. En ese caso, todas las asociaciones de jueces, a excepción de la APM, criticaron el papel de Lesmes, quien respondió asegurando que él es la quinta autoridad del Estado y que fue a representar a éste, y no al Gobierno, ante otro Estado.

La intromisión de la religión en el Ministerio del Interior trasciende su faceta pública y se cuela en los pasillos del departamento destinado a garantizar la seguridad del Estado. Durante la presente legislatura, la cúpula Interior se ha llenado de personas próximas a distintas prelaturas como el Opus Dei.

El ministro del Interior tiene por confesor y asesor personal a Silverio Nieto, el asesor jurídico de la Conferencia Episcopal Española. Nieto es un expolicía de vocación tardía con relevantes contactos en las Fuerzas de Seguridad que recibe encargos tan delicados del Vaticano como la investigación de los supuestos abusos sexuales a un menor en el colegio del Opus Dei Gaztelueta. Nieto interrogó dos horas y media al padre y al menor, que tuvo que revivir las agresiones, según explicó el adulto a religiondigital.com. La Conferencia Episcopal ha negado después esa visita.

Fernández Díaz se ha acompañado de autoridades religiosas en actos públicos, como durante la colocación de la primera piedra del cuartel de la Gaurdia Civil en Fitero, la localidad navarra donde pasa periodos de tiempo la madre del ministro. El arzobispo de Pamplona acudió en ese caso a bendecir las obras.

Por otra parte, sus convicciones religiosas le han llevado a posicionarse en contra de decisiones judiciales, como el rechazo del Tribunal Constitucional al recurso presentado por su partido contra la Ley del Matrimonio Homosexual. Fernández Díaz también ha criticado que el Gobierno echara marcha atrás en su plan original de reforma de la Ley del Aborto. En esta cuestión, llegó a afirmar durante una rueda de prensa que el aborto “tiene algo que ver” con ETA.