Busca y captura para el antiguo dueño de Plus Ultra por llevarse parte del dinero del rescate a paraísos fiscales
El empresario venezolano Rodolfo Reyes, antiguo dueño de la aerolínea Plus Ultra, se revela en el sumario como una suerte de alfa y omega del caso Zapatero. Reyes constituye la pista que originó el caso y a él atribuye la Fiscalía Anticorrupción el destino final de una parte del rescate a la compañía aérea. La fiscal Elena Lorente y el juez José Luis Calama sospechan que el empresario venezolano tiene escondido en paraísos fiscales de medio mundo parte de los 53 millones de dinero público. Reyes se encuentra fugado desde 2024.
“Según los indicios del procedimiento, Rodolfo José Reyes y otros gestores de Plus Ultra idearon un presunto plan para apropiarse de esas cantidades de dinero 'limpio' [la ayuda de 53 millones], que fue destinado en parte y mediante transferencias inmediatas a sociedades instrumentales de la red de blanqueo de la que presuntamente forma parte el antedicho”. Así consta en la Orden Internacional de Detención librada el 27 de febrero de 2024 por el Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional a instancias de la Fiscalía Anticorrupción.
Una comisión rogatoria procedente de Suiza solicitó a la Fiscalía Anticorrupción española en el verano de 2024 información sobre una lista de individuos que estaban siendo investigados por una red internacional de blanqueo de capitales y que tenían parte de su residencia en España. El origen del caso era el desvío de fondos para un plan de ayuda alimentaria a sectores desfavorecidos en Venezuela, así como de un gran negocio de oro. Resultó que Rodolfo Reyes aparecía como “cliente” de esa red de blanqueo de capitales y que había transferido “grandes cantidades de dinero a Panamá Puerto Rico y la República Dominicana”.
La Audiencia Nacional cree que Reyes aprovechó sus “vínculos con la organización” para ordenar presuntamente que “algunas de las cantidades recibidas del Gobierno español fueran transferidas inmediatamente tras haber sido recibidas en cuentas bancarias de Plus Ultra en España”. El destino de esos fondos serían tres sociedades instrumentales de Simon Leendert Verhoeven, miembro de la red de blanqueo que también está en busca y captura.
Las tres sociedades de Verhoeven (Valerian Corporation Sa. Allpa Wira Trading AG y Wailea Investment Ltd) tenían abiertas, a su vez, “cuentas bancarias opacas” en Gibraltar, Suiza, Montenegro, Reino Unido e Islas Mauricio. La Audiencia Nacional reúne indicios de que una de las tres sociedades ha participado en la venta de oro “de origen desconocido a una sociedad en Dubái” y también de que Rodolfo Reyes ha participado en negocios con el metal precioso.
“Al introducir esas cantidades en la red de cuentas bancarias de las sociedades instrumentales de la organización criminal se trató de lograr perder el rastro del origen ilícito del dinero”, argumenta la Fiscalía Anticorrupción.
La Administración estadounidense interceptó a Rodolfo Reyes años antes, en 2021, en el aeropuerto de Miami. Le retuvo y clonó su teléfono móvil en el que aparecieron referencias a Plus Ultra y al expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero. En 2024, y en el intento de intercambiar información, la Homeland Security Investigation, agencia de inteligencia estadounidense, entregó a la Fiscalía Anticorrupción española las referencias halladas en el teléfono de Reyes.
El 22 de julio de 2020, Reyes reenvía un mensaje de directivos de la compañía en el que cuentan el resultado de la reunión mantenida con los altos cargos del Ministerio de Transportes: “Acabamos de terminar la reunión con Pedro Saura [secretario de Estado] y su jefe de gabinete, Francisco Ferrer. Reunión agradable, distendida. Lógicamente, se notaba que nos han recibido por ”altas“ recomendaciones (...)”. A ese mensaje que él mismo reenvía, Reyes añade de su parte: “Sí, bro [sic]. Nuestro pana Zapatero detrás”.
Reyes salió del consejo de administración de Plus Ultra en octubre de 2025 en representación de Snip Nation, que tiene el 52,8% de la compañía. Plus Ultra informó de los cambios en su consejo con normalidad, ajena a la investigación secreta que llevaba la Audiencia Nacional contra Rodolfo Reyes y otros empresarios vinculados a la compañía.
Sospechas de dinero negro para sobornos
Hace dos meses, la Fiscalía Anticorrupción reiteró esos indicios e insistió en la solicitud de que Reyes y los otros tres investigados en la causa de Plus Ultra sean objeto de una orden internacional de detención cursada por Interpol. La organización policial había exigido más precisión en los hechos que se atribuyen a los imputados y Anticorrupción contestó que la causa estaba todavía secreta.
Aún así, la fiscal Lorente se extendió algo en las alegaciones presentadas dos años antes y deslizó que uno de los requeridos, Luis Felipe Baca Arbulu, pudo entregar dinero en efectivo a Rodolfo Reyes para sobornos relacionados con el rescate de Plus Ultra. En concreto, Lorente escribe 12 de marzo pasado: “Hay indicios de que Baca facilitó a Rodolfo Reyes cantidades en efectivo de las que éste pudo haber dispuesto con espurios fines en fechas coincidentes con los trámites para obtener la ayuda pública solicitada”.
El peruano Luis Felipe Baca Arbulu, el holandés Simon Leendert Verhoeven y el venezolano Rodolfo Reyes son investigados por la Audiencia Nacional junto a la esposa de este último, María Aurora López. Todos ellos están en paradero desconocido. A los cuatro, el juez Calama les atribuye los delitos de organización criminal, tráfico de influencias, apropiación indebida y blanqueo de capitales.