Justicia saca a subasta el Ferrari F12 de Aldama por 241.000 euros

Javier Lillo

2 de septiembre de 2026 13:43 h

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Cuando en 2024 estalló el caso de fraude en el IVA en el sector de los hidrocarburos que afecta al empresario y comisionista Víctor de Aldama, el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, acordó su detención y su prisión provisional. Pero hizo algo más: se hizo con los bienes de los principales investigados de la trama. Entre otros activos, la Audiencia Nacional se quedó con el Ferrari F12 de Aldama.

El caso es que ese vehículo, y otros de los que desde entonces se hizo cargo la Oficina de Recuperación y Gestión de Activos (ORGA) -institución dependiente del Ministerio de Justicia-, deben llevar un mantenimiento porque, de lo contrario, pierden valor en el mercado. Dado que el objetivo es que sirva para hacer frente a las posibles multas e indemnizaciones futuras, se busca obtener de ellos el mayor valor posible. Por eso, el Estado por regla general, trata de convertir en 'dinero' esos bienes para evitar tener que estás gastando fondos del erario público en mecánicos para que no se devalúen.

Tras pedir un peritaje a la tasadora Tinsa, la ORGA ha informado a la Audiencia Nacional de que su precio de subasta sería de 241.613 euros. El modelo en cuestión está matriculado en 2013 y lleva sin pasar la ITV desde 2024.

La ORGA le indica al juez que, si en 10 días no dice lo contrario, esa subasta electrónica se celebrará en el Portal de Subastas de la Agencia Estatal. Explica, además, que el precio mínimo de adjudicación no podrá ser inferior al 50 por ciento de su valor a efectos de subasta, lo que indica que ese Ferrari podría llegar a ser comprado por 120.000 euros. Se trataría, a juzgar por el precio de ese modelo en el mercado de segunda mano, de una ganga. A ese Ferrari se unen para la subasta tres todo terreno de la marca Land Rover que sumarían un valor de tasación total de 200.000 euros.

En mayo de 2025, la defensa de Aldama pidió expresamente al juez Pedraz que no autorizara esas subastas de sus vehículos al entender que con esa medida se vulneraba su presunción de inocencia. Solicitó, además, que se acordara mantener los vehículos a resguardo y en “buen estado de conservación”.

La ORGA, ese mismo año, había solicitado estas subastas dado que los vehículos “son efectos que, aun sin sufrir deterioro material, se deprecian sustancialmente por el paso del tiempo y el desuso” y dado que su depósito conlleva gastos. Insistió así en que lo conveniente era vender o subastar nueve de ellos, entre los que se encontraba un Jaguar, el Ferrari y varios Land Rover.

En esta causa se investiga tanto a Aldama como a su socio Claudio Rivas como presuntos cabecillas de una trama a la que se le atribuye un fraude del IVA de 231,7 millones de euros.