Aldama busca ampliar su pacto con la Fiscalía al acusar de nuevo al PSOE de financiarse irregularmente
El empresario y comisionista Víctor de Aldama, investigado en varios sumarios, ha dejado claro este jueves en su declaración como imputado en un millonario fraude con hidrocarburos, su voluntad de seguir colaborando con la Fiscalía Anticorrupción en la búsqueda de beneficios en las causas en las que está inmerso. Durante el interrogatorio, Aldama ha aludido a presuntas finanzas bajo sospecha del PSOE y de la Internacional Socialista, que ahora preside Pedro Sánchez. Pero no ha ofrecido más detalles bajo el pretexto de que es un asunto que tiene que seguir negociando “directamente” con la Fiscalía, coinciden fuentes jurídicas conocedoras del contenido de la declaración.
Esta revelación se ha producido cuando el fiscal del caso, Luis Pastor, le ha preguntado por el contenido de un supuesto sobre de la petrolera estatal venezolana PDVSA que estaría en su poder. Aldama ha afirmado que se lo facilitó la actual presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, y que contendría información relativa al negocio de hidrocarburos y su posible vinculación con financiación ilegal del PSOE y de la Internacional Socialista, sin ahondar en más detalles.
La afirmación en sede judicial, no obstante, pone de nuevo el foco sobre las finanzas de los socialistas. Fuentes del PSOE afirman que “no es nuevo que Aldama esté intentando desviar la atención de sus responsabilidades penales” y reiteran que en el partido “no ha existido jamás financiación irregular, una cuestión que no puede sostener el Partido Popular”.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil reveló en uno de sus informes que Aldama dejó en custodia a uno de sus hombres de confianza, Luis Alberto Escolano, “documentación sensible” relativa a PDVSA. Los investigadores señalaban que en la fotografía reenviada por parte de Escolano a Aldama se aprecia en la parte inferior del sobre el sellado de la recepción del mismo. “Este sellado, correspondiente a la Vicepresidencia de la República Bolivariana de Venezuela, indica la recepción del sobre por parte de Víctor de Aldama el día 4 de febrero de 2020”, recogía ese atestado.
Aldama, que afrontará próximamente su primer juicio por corrupción en el caso de las mascarillas, empezó a colaborar con Anticorrupción en noviembre de 2024, cuando llevaba 40 días encarcelado por su implicación en el presunto fraude de los hidrocarburos que lo ha llevado de nuevo este jueves ante el juez. El fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, valoró en su escrito de calificación en la causa de las mascarillas la “información relevante” aportada por Aldama, a quien su confesión le sirvió para salir de la cárcel y también le ha permitido afrontar una menor petición de cárcel.
En su declaración, Aldama ha vuelto a implicar al exministro José Luis Ábalos y a quien fuera su asesor, Koldo García. Ha afirmado que la empresaria Carmen Pano, también imputada en la causa, le daba cantidades de dinero que él entregaba a ambos. El objetivo era, supuestamente, que utilizaran su influencia para acelerar la tramitación de licencias para operar en el mercado de los hidrocarburos. Aldama ha asegurado que esas cantidades están en torno a los 40.000 o 50.000 euros.
Sin embargo, ha negado que diera instrucciones a Pano para que ella entregara 90.000 euros en efectivo al PSOE siguiendo sus instrucciones, tal y como ella dijo en el Tribunal Supremo. “Se lo está inventando”, ha afirmado, según las fuentes consultadas.
Aldama también ha confirmado el error de la UCO al implicar en esta trama a un alto cargo del Ministerio de Transición Ecológica: el director general de Minas, Manuel García Hernández. Ha admitido que no tuvo “ningún contacto” con este alto cargo y que la persona con la que él habló es un empresario.