El fondo buitre Fidere, al que Ana Botella vendió 1.860 pisos sociales en su etapa como alcaldesa de Madrid, no podrá vender o alquilar libremente esos inmuebles en lo que dure el proceso que investiga ese proceso de venta llevado a cabo en 2013. Cuando lo haga tendrá que advertir de que hay en marcha una investigación judicial y que “el destino” de esos pisos dependerá de cómo acabe la causa. Además, impone una fianza de 29 millones de euros a los dos investigados.