Moncloa afirma que la decisión de Peinado contra Begoña Gómez “constata la obsesión” de un juez que “solo atiende a motivos políticos”

Moncloa ha afirmado este sábado que la decisión del juez Juan Carlos Peinado de sentar en el banquillo a Begoña Gómez “constata la persecución, la obsesión y la desproporción” de un magistrado que ha llevado a cabo una instrucción “que carece de todo sentido jurídico y que sólo atiende a motivos políticos”. Además de mandarla a juicio con un tribunal del jurado, Peinado ha ordenado que se le retire el pasaporte y la obligará a ir periódicamente a firmar a Plaza de Castilla.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado el auto de “ignominia”. “Un auto en el que se llega a afirmar que ¡puede ser la propia Policía que cuestiona a Begoña Gómez la que le ayude a fugarse! Esto lo está consintiendo la Audiencia Provincial de Madrid y el CGPJ”, ha criticado. Se refiere a un fragmento del auto en el que Peinado asegura que los escoltas de Begoña Gómez podrían “bien por iniciativa propia o siguiendo órdenes de sus superiores” colaborar en “facilitar la fuga” que haga imposible “que la acusada se encuentre a disposición de la justicia”.

Fuentes del Gobierno apuntan a la existencia de “vínculos” del juez y su familia con Ayuso: “Es todo lo mismo. Casado, el fiscal general... todo para tapar la corrupción de Ayuso”, aseguran. Desde el PSOE, además, remarcan que “Begoña Gómez es inocente” y critican que “algunos han intentado construir una condena pública sin existir pruebas que la sostuvieran y han jugado con la reputación y la vida de una persona por el simple hecho de ser la mujer del presidente del Gobierno”.

Para los socialistas la decisión conocida este sábado “es un paso más en esa estrategia”. “Las medidas cautelares adoptadas son desmedidas, desproporcionadas e imposibles de justificar después de dos años de investigación en los que no ha aparecido prueba que acredite delito alguno”, sentencian. Fuentes de Ferraz consideran, de hecho, que las medidas “llegan dos años después de una persecución injusta contra una persona inocente. Dos años en los que se ha intentado destruir su reputación y utilizar su nombre como arma política contra el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE”. Se trata, añaden esas fuentes de “una persecución que ya ha causado un daño irreparable a Begoña, pero que también ha socavado la imagen de la Justicia y la democracia”.

El juez ha mantenido la tensión durante toda la semana. La vista para decidir sobre las cautelares tuvo lugar este lunes y este viernes Peinado abrió una segunda pieza separada contra el empresario Juan Carlos Barrabés, sembrando la confusión durante unas horas al emitir una providencia en la que salían los participantes de la investigación principal, sin aclarar a quién achacaba concretamente los nuevos delitos. Luego tuvo que aclararse a sí mismo para explicar que afectaba únicamente a Barrabés. El auto de apertura de juicio oral, de más de 80 páginas, ha llegado finalmente este sábado.

La decisión contrasta con la adoptada por el juez José Luis Calama sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, al que decidió no poner ninguna medida cautelar por su condición pública, similar a la de Gómez. En su auto, Calama aseguró que “el investigado es una persona de pública notoriedad, circunstancia que dificulta de manera evidente que pueda situarse en una posición de ilocalización o sustraerse discretamente al procedimiento”.

La causa llegará a juicio dos años y medio después de que Peinado arrancase las pesquisas. En este camino, la Audiencia Provincial de Madrid ha avalado parte de la investigación, pero también ha corregido algunos de sus excesos, como cuando le ordenó cerrar varias líneas de investigación abiertas, levantar la imputación de tres investigados o anular el registro que ordenó en el domicilio y las empresas de Barrabés cuando estaba ingresado en el hospital aquejado de una grave enfermedad.