El PP pide la dimisión de Marlaska tras el cese del jefe policial denunciado por agresión sexual mientras mantiene al alcalde de Móstoles

El Pleno en el Congreso interrumpido durante casi dos minutos por los gritos de “dimisión” y los golpes a sus escaños de los diputados del PP dirigidos al ministro del Interior. Esa es la foto fija que resume la sesión de control de este miércoles y la estrategia de los populares de salir en tromba contra Fernando Grande-Marlaska, al que acusan directamente de encubrir al jefe operativo de la Policía Nacional, denunciado hace un mes por presunta agresión sexual y forzado a dimitir este martes tras conocerse esa denuncia. “Si el Gobierno ha tenido a un presunto violador al frente de la Policía Nacional, como mínimo, desde hace un mes, y ahora se va, solo hay una conclusión posible: no prescinden de él por lo que hizo, sino porque se ha hecho público”, ha abierto el fuego en sus redes sociales el líder de la oposición.

A primera hora de la mañana el propio Marlaska ha asegurado en los pasillos del Congreso que no conoció hasta ayer esa denuncia contra el jefe policial, pero aún así la sesión de control ha estado marcada por los reproches de la oposición por este caso. “Aún está sentado Marlaska en su asiento de ministro. ¿Dónde queda su responsabilidad? Y todavía se sorprenden de que alguien les diga que ustedes son una mafia”, le ha espetado la portavoz parlamentaria de los populares, Esther Muñoz, a la vicepresidenta primera.

En su respuesta, María Jesús Montero ha reprochado a los de Feijóo que siempre tengan palabras de condena a los actos que afectan al Gobierno o al PSOE y que no sea igual cuando ocurre entre sus filas, como ocurre con el caso del alcalde de Móstoles, denunciado por acoso sexual y laboral y aún en su puesto y con el respaldo explícito de su partido.

“Lo que llama la atención es que ustedes utilicen una doble moral. Cuando ocurre un caso sobre una mujer que está relacionado con el Gobierno se rasgan las vestiduras, pero cuando hay miembros de su partido que no hacen absolutamente nada tras las denuncias, como el alcalde de Móstoles o el de Algeciras, no se sienten interpelados. El Gobierno hizo ayer lo que tenía que hacer y Marlaska también. Pidió la dimisión y este señor ya no ostenta responsabilidad. Tolerancia cero con la agresión a las mujeres”, ha respondido la vicepresidenta primera.

En su habitual tono, el popular Miguel Tellado ha ido un paso más en la crítica al Gobierno. “Hoy el señor Marlaska ya no debería estar sentado en el banco azul. Son encubridores de presuntos delincuentes. Da naúseas verle sentado en el banco azul. Todo un ministro del interior tapando una agresión sexual, una violación. En contra de prohibir el burka pero a favor de encubrir violaciones de un mando policial” ha dicho. En la misma línea, le prosiguió Cayetana Álvarez de Toledo: “Sabemos que han tapado una presunta violación en el ministerio”.

La oposición siguió disparando al ministro en el turno de preguntas al propio Marlaska. Lo hizo la diputada popular Miriam Guardiola. “No puede estar ni un minuto más, por respeto a las Fuerzas de Seguridad del Estado. Tiene que dimitir hoy porque ha permitido que un presunto violador cometa una agresión sexual con penetración que le ha supuesto lesiones psíquicas. ¿No le da vergüenza? ¿Desde cuándo lo sabía? Porque usted lo sabía y lo tapó. Solo ha ordenado la dimisión cuando se ha hecho público. ¿Se puede ser más cobarde? Le han destrozado la vida a una mujer”.

Al igual que había hecho ante la prensa en los pasillos del Congreso, Marlaska ha insistido en su respuesta parlamentaria en que no supo nada de la agresión hasta este martes, cuando exigió al jefe policial su renuncia. Y amenazó con querellarse con aquellos que lo acusen de encubrimiento. “Los hechos denunciados por la víctima son de tal gravedad que, en cuanto fueron conocidos, inmediatamente se exigió su renuncia. Digan fuera de este hecmicilo que el ministro conocía los hechos y que no actuó, porque entonces nos veremos en otras instancias porque son de tal gravedad que evidentemente no voy a asumir calumnias de ese tipo”, ha intentado zanjar antes de llegar incluso a asumir su posible dimisión si el reproche, ha dicho, le llegara de la víctima. “De la única persona que podré aceptar cualquier crítica es de la víctima. Si ha entendido que he fallado en algún sentido, yo renunciaré y dimitiré”, ha prometido.

El comisario principal de la policía obligado a dimitir, José Ángel González, ha sido citado a declarar el próximo 17 de marzo después de que una agente denunciara que le ordenó llevarlo a su casa y allí la agredió sexualmente tras su negativa a mantener relaciones.