Torbe sale de prisión tras reunir 100.000 euros de fianza

Ignacio Allende Fernández, Torbe, abandonó este viernes a las 19,30 horas el centro penitenciario de Estremera (Madrid) después de que el juez instructor de la Operación Universal acordase su puesta en libertad bajo fianza de 100.000 euros. Según pudo saber eldiario.es a través de fuentes judiciales, aunque el auto se dictó a mediados de semana, el empresario del porno tuvo dificultades para reunir el dinero y acabó recurriendo a “amigos y allegados”, por lo que su salida se retrasó.

La resolución judicial, de apenas dos páginas, asume parte de las razones que argumenta su defensa, entre otras, que la investigación por los presuntos delitos de pornografía infantil, trata de seres humanos, blanqueo de capitales y delitos contra la Hacienda Pública se va a prolongar en el tiempo. Además, el juez le obliga a comparecer el primer lunes de cada mes en el juzgado e impone una medida de alejamiento sobre la testigo protegida menor de edad en el momento de los hechos (TP2).

Allende Fernández era el único de los diez imputados del caso que permanecía en prisión desde el pasado 25 de abril. Su socio ucraniano, Boris Malynovskyi, salió también bajo fianza el pasado mes de julio con la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado. Pero estas medidas se modificaron y Malynovskyi se encuentra ya en Ucrania, donde residía antes de ser detenido. A pesar de esta decisión judicial, las distintas brigadas policiales que trabajan en el caso siguen investigando su implicación en una supuesta trama de trata de mujeres que viajaban desde Kiev a Madrid para grabar escenas de sexo extremo con la productora de Torbe, según algunos testimonios “bajo engaño”.

El caso Torbe adquirió relevancia después de que el pasado mes de junio eldiario.es revelase que una testigo protegida (TP3) había implicado a dos futbolistas internacionales: David de Gea, hoy portero del Manchester United, e Iker Muniain, delantero del Athletic de Bilbao. Su declaración policial, incorporada al sumario, relataba “abusos físicos y sexuales” por parte de dos deportistas, después de que Torbe, que en el caso aparece como el cabecilla de una red de explotación sexual, la condujese a ella y a otra chica hasta un céntrico hotel de Madrid.

Además, otra testigo (TP2) menor de edad en el momento de los hechos denunció haber sido abusada sexualmente por Torbe, quien también le hizo grabar un vídeo para futbolistas. El informe policial sobre ambas declaraciones otorgaba un “alto grado de credibilidad” a las mujeres.

El caso también tiene ramificaciones internacionales, ya que la Policía considera que existía una trama de trata de mujeres que viajaban desde Kiev a Madrid para grabar escenas de sexo extremo con la productora de Torbe, según algunos testimonios “bajo engaño”.