Miles de personas inundan el Paseo del General Martínez Campos de Madrid: “Sabía que vendría mucha gente, pero esto es espectacular”
El trayecto en la L5 hasta Rubén Darío estaba repleto por la tarde. A un cuarto de hora de marcar las siete, algunos se preguntan en el andén por qué hay tanta gente bajando en esa estación. “Es que ya mismo es la manifestación”, le contesta una joven a su amiga, que había lanzado la duda antes de que se cerraran las puertas. Nada más salir de la boca de Metro solo hay que seguir a la multitud para saber cómo llegar al Paseo del General Martínez Campos.
Pero moverse por el entorno del ático es prácticamente imposible. Desde el minuto uno. La gente forma pequeños pasillos improvisados cuando alguien en silla de ruedas o alguna urgencia ha de cruzar la calle, que ha terminado quedando cortada. Pero el resto se abre paso como puede entre una multitud fuera de pronósticos. “Acabo de llegar y ya no sé dónde está nadie, ni los del Sindicato, ni el resto de voluntarios... Sabía que vendría mucha gente, pero esto es espectacular”, resume a toda velocidad una de las encargadas de controlar la convocatoria, vestida con un chaleco reflectante de color naranja que proporcionan los convocantes.
Informa Lourdes Barragán