El Gobierno estudia una reforma legal para expulsar mucho antes a las personas migrantes que no tengan derecho a asilo en contextos de crisis como la que afronta Ceuta. Ahora, los plazos administrativos y judiciales están fijados en un máximo de doce semanas, el objetivo sería acortar estos sustancialmente. Mientras, España y Marruecos refuerzan la frontera ante un nuevo llamamiento en redes sociales para traspasarla este miércoles. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, criticó ayer al país vecino en uno de sus primeros señalamientos explícitos: le pidió “respuestas y acciones” y añadió que “es evidente que su control fronterizo falló”.
Avanza la causa del juez Juan Carlos Peinado contra Begoña Gómez y ya comienza la búsqueda de un juez para dirigir el procedimiento del Tribunal del Jurado y un grupo de 36 madrileños preseleccionados que 'depurar' hasta lograr que nueve de ellos se encarguen de emitir un veredicto. Puedes leer aquí el análisis de José Manuel Romero, Director adjunto de elDiario.es: El juez Peinado oculta datos claves y hechos relevantes que desmontan la cacería judicial contra Begoña Gómez
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha asegurado que confía en que el “robusto dispositivo” en la frontera impida cualquier entrada a Ceuta ante el nuevo llamamiento convocado para este miércoles.
Albares ha explicado que está en contacto con las autoridades marroquíes y ha insistido en que van a colaborar igual que ocurrió el 15 de agosto. Sobre los movimientos de personas de origen subsahariano detectados, el titulares de Exteriores ha recordado que se “producen diariamente” porque es la frontera más desigual del planeta. Con respecto a la relación con Marruecos, ha dicho que la intención no es ni ser “duros ni blandos” sino efectivos con respecto a los intereses españoles.
Informa Marta Barandela