Cáceres inaugura un Jardín de la Memoria para recordar a las víctimas de la represión franquista
Los nombres de 48 personas asesinadas en 1936 permanecerán desde ahora grabados en el nuevo Jardín de la Memoria Histórica y Democrática de Cáceres. El espacio, inaugurado este viernes por la Diputación Provincial en el Complejo Cultural San Francisco, está presidido por una escultura que rinde homenaje a las víctimas de la represión franquista y convierte la memoria en un lugar visible de recuerdo, reconocimiento y reparación.
El monumento reproduce el galardón de los Premios Conchita Viera y está inspirado en la boca de acceso a la Mina Terría, en Valencia de Alcántara, donde fueron asesinadas y enterradas 48 personas cuyos nombres aparecen grabados en la obra. Sus restos pudieron ser recuperados en 2018, ochenta y dos años después de su ejecución. La escultura incorpora numerosos elementos simbólicos: una iluminación interior que resalta los nombres durante la noche, letras desprendidas que forman la palabra 'paz' y una apariencia oxidada que evoca el derramamiento de sangre y el sufrimiento de las víctimas.
En el acto participaron el presidente de la Diputación de Cáceres, Miguel Ángel Morales; la directora general de Atención a las Víctimas del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, Zoraida Hijosa; el presidente de la Fundación Cives, Victorino Mayoral; y Manuel Martínez-Estéllez, hijo de Conchita Viera. Además de Fernando Ayala, responsable del servicio de memoria histórica de la Diputación. La figura de Viera ha sido una de las inspiraciones del monumento. Morales destacó que la inauguración pretende devolver la memoria a quienes fueron asesinados y reconocer el dolor de sus familias. Recordó además los trabajos de exhumación en la fosa de Cáceres y en la Mina Terría, donde aparecieron objetos personales de las víctimas. “Cuando vimos las gafas de Amado, los gemelos, las balas o los zapatos entendimos la magnitud de aquella tragedia y de la maldad humana”, afirmó.
El presidente provincial también tuvo palabras para Conchita Viera, hija del alcalde republicano Amado Viera, fusilado en 1936. Subrayó el largo silencio al que se vieron sometidas muchas familias y defendió la inversión pública destinada a recuperar la verdad histórica. “La Diputación ha invertido dinero para conocer la verdad, resarcir a las víctimas y acabar con el silencio impuesto”, señaló, asegurando que el nuevo monumento representa una luz para recordar a quienes fueron perseguidos y asesinados por sus ideas.
Por su parte, Hijosa destacó que el jardín constituye una forma de homenaje y reparación para las víctimas de la provincia y sus familiares. La inauguración coincidió además con el Encuentro Nacional 2026 ‘Memoria y futuro de la democracia’, organizado por la Fundación Cives con la colaboración de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática y la Diputación de Cáceres. Durante dos jornadas, docentes, investigadores, representantes institucionales y entidades sociales reflexionarán sobre la transmisión de la memoria democrática a las nuevas generaciones con el objetivo de fortalecer una ciudadanía crítica y comprometida con los derechos humanos.
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