El éxito de Haaland o por qué necesitamos más ternura
Hola,
El domingo España juega la final del Mundial masculino de fútbol y esa es una de las conversaciones de hoy. No te voy a ocultar que le tengo cierto resquemor a nuestro seleccionador Luis de la Fuente. ¿Te acuerdas de ese tremendo discurso de Luis Rubiales en el que se negaba a dimitir, hablaba de “la plaga del falso feminismo” y aseguraba que ese beso (por el que ha sido condenado) fue “consentido y mutuo”? Pues Luis de la Fuente fue uno de esos hombres que aplaudió. Hay que decir que días después rectificó y pidió perdón por haberse comportado así. Le hubiera honrado más reaccionar en el momento, cuando Rubiales merecía rechazo y no respeto y las jugadoras, apoyo. Antes de que la reacción social fuera tan fuerte que finalmente Rubiales dimitiera y quedarse en el cargo de seleccionador sin pedir perdón resultara, digamos, prácticamente imposible.
Pero vayamos con Haaland. Porque Noruega no juega la final, pero Erling Haaland ha ganado mucha simpatía este Mundial. Varias voces han hablado de él como un modelo diferente de masculinidad. He estado dándole vueltas al tema porque pienso, ¿qué sabemos en realidad de este hombre? Diría que bastante poco. Y ese suele ser uno de los problemas: nos acabamos fijando más en cómo algunos hombres 'performan' esa masculinidad que en cómo la ejercen cotidianamente en espacios a los que probablemente nuestra mirada no pueda llegar.
Pero ciertamente Haaland parece tener algo diferente. Menos chulería, más amabilidad, algo de gracia, más ternura. Hay quien ha recordado cuando, ante un triunfo de su equipo, las parejas de los jugadores saltaron al campo a celebrarlo con ellos y solo él se preocupó de buscar una silla para su novia. O cuando habló de que lo normal es repartir el trabajo doméstico. Tengo que decir que eso me llevó a pensar ¡¿con qué poco nos conformamos?! Pero entiendo también el punto.
Porque estamos más acostumbradas a que los jugadores de fútbol sean referentes que, sin embargo, se ponen de lado cuando se trata de asuntos importantes. A que sean señores que se enfadan y que se enredan en tanganas. A que muestren dureza y agresividad. A que digan barbaridades contra el feminismo o participen en congresos sobre masculinidad que reivindican a los hombres de siempre.
Estamos más acostumbradas a que les imputen por delitos de violencia sexual que a que uno de ellos, uno de los que está en la cumbre, diga: “Me parece que es ridículo que en pleno 2026 los hombres sigamos creyendo que eso es una ayuda y no parte del trabajo que nosotros tenemos que hacer como corresponsables de nuestra casa, de nuestra comunidad, de nuestras familias. Todos los hombres tenemos la obligación de contribuir a redistribuir ese trabajo de cuidados que históricamente ha sido depositado sobre las mujeres”.
Si Haaland ha ganado popularidad estos días es porque estamos necesitadas de más compromiso pero también de más ternura.
Te puede interesar
- Este martes el Gobierno aprobaba el proyecto de Ley de Violencia Vicaria, que enfila su tramitación en el Congreso. Aquí te contamos los puntos más importantes, por ejemplo, que será un agravante y no un delito, y en qué casos se retirará la patria potestad.
- No hablemos solo del miedo a la noche, del 'cuidado con la copa', de que si tomas drogas los hombres aprovecharán para violarte... Hablemos de reivindicar la noche y el disfrute, del derecho a la fiesta. Es lo que propone Itziar Ziga en esta columna en Pikara Magazine.
- Rehab Nazzal es la fotógrafa palestina que recorrió las carreteras de Cisjordania para retratar sus torres de vigilancia y mostrar el calvario que supone desplazarse por los territorios ocupados por Israel. Puedes ver su exposición este julio en la Casa Árabe de Madrid (a la espera de qué pase con su futuro, en manos del Ayuntamiento).
Nos leemos en unas semanas
Este es el último boletín en unas semanas. Llegan vacaciones y, aunque alguna semana sí estaré por aquí, la newsletter ya volverá, seguramente, cuando llegue septiembre. Espero que para entonces sigas aquí, que puedas descansar, disfrutar o hacer lo que te dé la gana dentro de tus posibilidades.
Tengo en la mesita algunas lecturas, como el nuevo ensayo de June Fernández, 'Contenido explícito. Placer y censura en la cultura popular', o la novela de Laia Jufresa 'Wishbone'. Pero si me das tus sugerencias, me encantará, porque quiero explorar cositas nuevas que quizá se salgan de la zona de lo que suelo leer. Me apetece, además, disfrutar de lecturas porque sí, no solo de eso que parece que 'hay que' leer.
Con mis mejores deseos para tus helados, tus siestas, tus paseos y tus baños, nos 'vemos' pronto.
Ana