Eclipse parcial de luna: el próximo fenómeno astronómico que podrás ver este mes de agosto en España
España volverá a tener un eclipse antes de que termine agosto. Apenas dos semanas después del eclipse total de sol del pasado día 12, la madrugada del viernes 28 llegará un eclipse parcial de luna que podrá verse desde todo el territorio. Será un fenómeno diferente al anterior, tanto por su duración como por la forma de observarlo, ya que no será necesario utilizar gafas especiales ni ningún otro tipo de protección. Bastará con mirar al cielo siempre que las condiciones meteorológicas permitan ver el satélite.
El eclipse se producirá cuando la Tierra se sitúe entre el Sol y la Luna y una parte del satélite entre en la sombra proyectada por nuestro planeta. El proceso comenzará durante la madrugada y alcanzará su punto máximo a primera hora de la mañana. Aunque podrá observarse desde cualquier punto de España, el tiempo disponible para seguirlo no será igual en todas las zonas, ya que la Luna se pondrá antes en unas regiones que en otras.
La cita llegará durante la madrugada del jueves 27 al viernes 28 de agosto. La primera fase comenzará a las 3.23 horas, en horario peninsular español, cuando la Luna empiece a atravesar la penumbra terrestre. Más tarde llegará la fase parcial, que arrancará alrededor de las 4.34 horas y alcanzará su máximo a las 6.12. A diferencia de lo ocurrido con el eclipse solar, observarlo directamente no supondrá ningún riesgo para la vista. Que pueda contemplarse desde toda España no significa que la experiencia vaya a ser igual en cada comunidad. La hora a la que se ponga la Luna determinará cuánto tiempo podrá verse la fase parcial en cada lugar.
A qué hora se podrá ver el eclipse parcial de luna
El fenómeno comenzará con la entrada de la Luna en la penumbra terrestre. Esta primera etapa será menos evidente a simple vista, ya que el oscurecimiento será más leve. A medida que avance la madrugada, una parte del satélite irá entrando en la zona de sombra más intensa y la diferencia de luminosidad será más fácil de distinguir desde la Tierra. La fase parcial será, por tanto, el momento más visible de todo el proceso.
Ese tramo empezará alrededor de las 4.34 horas y continuará después del máximo, previsto para las 6.12. Será entonces cuando una mayor parte de la superficie lunar quede dentro de la sombra terrestre. El fenómeno no llegará a cubrir por completo el satélite, por lo que seguirá siendo un eclipse parcial durante todo su desarrollo. La secuencia coincidirá además con las horas previas al amanecer, algo que limitará la observación en determinadas zonas.
El tiempo durante el que podrá verse dependerá principalmente del momento en el que la Luna desaparezca por el horizonte. En el centro y el este de la Península, así como en Baleares y Melilla, el satélite se pondrá antes de que termine la fase parcial. Esto significa que desde esas zonas podrá observarse el inicio y el máximo, pero no todo el tramo posterior. En otras partes del país, en cambio, será posible seguir durante más tiempo la evolución de la sombra.
El oeste peninsular, Canarias y Ceuta tendrán más margen para observar la parte final de la fase parcial antes de que la Luna se oculte. La diferencia no se debe a cambios en el propio eclipse, que será el mismo en todo el territorio, sino a la posición del satélite respecto al horizonte en cada zona. Por ese motivo, la hora de puesta será la que marque hasta cuándo podrá seguirse el fenómeno desde cada localidad.
Cómo se produce y qué hace falta para observarlo
Los eclipses lunares se producen cuando la Tierra se coloca entre el Sol y la Luna y bloquea parte de la luz solar que normalmente llega al satélite. En ese momento, la sombra terrestre se proyecta sobre la superficie lunar. Para que ocurra este tipo de fenómeno, los tres cuerpos deben situarse en una posición determinada que permita que la Luna atraviese esa zona de sombra durante su recorrido.
En el caso del 28 de agosto, la alineación hará que solo una parte del satélite entre en la zona de sombra más oscura, por lo que no habrá un eclipse total. El resultado será un oscurecimiento parcial que avanzará durante la madrugada hasta alcanzar su punto máximo a las 6.12 horas. Después empezará a retroceder, aunque en algunas zonas de España la Luna se ocultará antes de que pueda observarse por completo esa fase final.
Una de las principales diferencias respecto al eclipse solar del 12 de agosto está en la seguridad de la observación. Mirar directamente a la Luna durante un eclipse no supone ningún peligro para los ojos, por lo que no hace falta utilizar filtros, gafas homologadas ni otros sistemas de protección. Tampoco es necesario disponer de telescopios o prismáticos para seguir el proceso, ya que puede verse a simple vista desde cualquier lugar con una visión despejada del cielo.
El eclipse parcial del 28 de agosto será así el segundo fenómeno de este tipo visible desde España en poco más de dos semanas, aunque tendrá unas características muy diferentes al anterior. La oscuridad provocada por la totalidad solar no se repetirá esta vez, pero el evento podrá seguirse desde todo el país sin ningún equipamiento específico. La principal diferencia entre unos territorios y otros estará en el tiempo disponible para verlo antes de que la Luna se ponga y empiece a amanecer.
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