Un intervalo de ocho semanas entre la primera y la segunda dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech es “lo ideal” cuando se trata de generar una fuerte respuesta inmunitaria y proteger a la población contra la variante delta del coronavirus, según aseguran científicos británicos y recoge la agencia PA Media.
En un estudio financiado por el Departamento de Salud y Asistencia Social, los investigadores han concluido que, en comparación con uno de cuatro semanas, un intervalo de 10 semanas entre las dosis produce niveles más altos de anticuerpos, así como una mayor proporción de un grupo de células que combaten la infección en el organismo conocidas como células T auxiliares.