La presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, ha pedido este martes al conjunto del Parlamento una “reflexión” acerca del tono crispado vivido en los últimos plenos, especialmente el de la semana pasada cuando un diputado de Vox insultó a una parlamentaria del PSOE y después no acató la expulsión decretada por la Presidencia. “Demasiadas veces el uso de la libertad de expresión ha sido utilizada de forma inadecuada” en el Congreso, ha dicho, “lanzando insultos a personas e instituciones”. “Los insultos deben quedar fuera de este Congreso”, ha zanjado.
Batet, además, ha trasladado una pregunta al conjunto de los parlamentarios: “¿Somos conscientes de lo que proyectamos hacia afuera, especialmente a los jóvenes?” A su juicio, en el Congreso no se están “manteniendo los debates en los términos adecuados”. Con todo, Batet ha pedido al conjunto de los diputados “más respeto y educación” porque, según ha insistido, “la dureza parlamentaria es compatible con la buena educación”.
Escribe Iñigo Aduriz.