Fue todo un éxito musical hace 45 años y terminó conquistando hasta a una leyenda de Hollywood
Hace 45 años era la canción más famosa y la que sonaba sin parar. En 1981 se publicó “Bette Davis Eyes” y permaneció un total de nueve semanas en el número 1 de la lista Billboard, siendo una de las más vendidas de ese año y también de la década, llevándose además dos premios Grammy a Canción del Año y Grabación del Año.
La canción se hizo famosa como single de Kim Carnes, de su álbum “Mistaken Identity”, que también fue número uno y vendió más de ocho millones de copias. El tema estaría así hasta 20 semanas en el top 40, conociendo un éxito que se le resistió en sus comienzos y que tendría el beneplácito de la leyenda de Hollywood que la protagoniza.
En 1981 fue cuando se hizo famosa, pero el tema tenía casi diez años ya, pues había sido compuesta en 1974 y grabada por primera vez en 1975, por la propia compositora Jackie DeShannon, dentro de su disco ‘New Arrangement’. Pero esta apareció cuando Kim Carnes buscaba nuevo material, llevada por otra de sus compositoras, Donna Weiss, y aunque no le gustó en un comienzo, uno de los miembros de su banda la arregló y dándole un toque más contemporáneo funcionó. “En cuanto se le ocurrió eso, todo encajó a la perfección”, aseguraba la artista, que venía de tener experiencia en Hollywood.
La versión que superó a la original
Si bien Kim Carnes la hizo famosa, la canción fue escrita a mediados de 1970 por Jackie DeShannon y Donna Weiss, basado en una mujer intrigante y coqueta a la que se compara con Bette Davis. Jackie se habría inspirado a escribir “Bette Davis Eyes” cuando vio la película “La extraña pasajera” (Now Voyager) de 1942.
Protagonizada por Bette Davis y considerada una de sus mejores interpretaciones, hay una escena que cautivó a DeShannon para escribir el famoso tema. Se trata concretamente de cuando el personaje del actor Paul Henreid se desvive por encenderle un cigarrillo a la actriz al estar prendado de ella.
Contó con la bendición de Bette Davis
Mencionar a una leyenda de Hollywood y alcanzar el éxito en su segunda versión fue ya un paso adelante para la canción, pero si encima contó con la aceptación de la protagonista todavía es mayor el logro. Ella la descubrió a través de sus nietos, pues no consumía ni radio ni MTV, y escribió una carta a las compositoras agradeciendo que esto la hiciera “parte de los tiempos modernos”.
Un hecho que no solo fue contado por DeShannon y Weiss, sino que se relata y confirma también en la I'd Love to Kiss You…Conversations with Bette Davis, biografia de la actriz escrita por Whitney Stine.
Pocos años después, ocho en concreto, moría Bette Davis a los 81 años en 1989. Su última aparición pública fue un mes antes en el Festival de Cine de San Sebastián, donde recibió el prestigioso Premio Donostia, y ya se pudo apreciar su deterioro físico, aunque sin perder ápice de su carisma.
Davis fue una de las actrices más destacadas del Hollywood clásico, siendo un referente en la interpretación y que llegó a trabajar en más de cien películas. En su haber tiene dos premios Óscars, donde fue nominada cinco ediciones consecutivas, de 1938 a 1942. Entre sus títulos destacados figuran “Jezebel”, “Eva al Desnudo” (All About Eve) o “¿Qué fue de Baby Jane?”.