John Jacob Astor IV murió en el Titanic con su reloj de oro y 114 años después ha vuelto a salir a la superficie con un subasta
Un barco de gran tamaño que avanza de noche por el Atlántico no gira lo bastante rápido cuando aparece un iceberg delante, y aunque intentaron cambiar el rumbo, no consiguió esquivarlo mientras miles de personas quedaron a bordo sin una salida rápida ni organizada. El Titanic acabó hundido porque no pudo evitar el impacto y porque los botes disponibles no alcanzaban para todos los pasajeros.
Entre quienes viajaban había personas muy ricas, con camarotes amplios y objetos de gran valor, pero esas diferencias no cambiaron el orden de evacuación. Cuando llegó el momento, el acceso a los botes dependía de normas que daban prioridad a mujeres y niños, sin importar la fortuna de cada pasajero, tal y como demuestran los enseres recuperados tras el hundimiento.
La familia de Astor conservó objetos rescatados durante más de un siglo
Un reloj y un estuche de lápiz de oro recuperados junto al cuerpo de John Jacob Astor IV tras el hundimiento del Titanic salen ahora a subasta, con estimaciones que alcanzan hasta 500.000 dólares según Freeman’s. Estos objetos han permanecido dentro de la familia durante más de un siglo y llegan al mercado con una cadena de propietarios documentada a lo largo de varias generaciones.
La casa de subastas sitúa el reloj entre 300.000 y 500.000 dólares y el estuche entre 10.000 y 20.000, cifras que dependen tanto del estado de conservación como de su procedencia acreditada.
La subasta reúne 63 relojes y accesorios y se celebra en Chicago, con el reloj de Astor como pieza principal. Freeman’s sitúa el interés en el origen de los objetos y en su conexión con el naufragio, factores que influyen en el precio final.
Reginald Brack, vicepresidente senior y responsable del departamento de relojes en Freeman’s, explicó en un comunicado que “estos objetos se recuperaron directamente del propio John Jacob Astor y se han conservado en su familia durante más de un siglo”. También indicó que “aparecen ahora con una procedencia documentada a lo largo de cuatro generaciones”.
Los expertos defendieron la autenticidad con registros de 1912
La autenticidad de la pieza se apoya en registros de 1912 que indican que Astor llevaba un solo reloj cuando murió. Esa información coincide con el ejemplar que sale a subasta ahora, mientras otras piezas vendidas en años recientes generan dudas.
Un representante de Freeman’s explicó a Artnet que “la fuerza de este reloj está en su recuperación directa, su procedencia familiar durante varias generaciones y la documentación que lo respalda”, y con esa base la casa de subastas defiende que se trata del objeto original.
El reloj fue adquirido por Astor en 1904 en Tiffany & Co. en Nueva York y lo fabricó Patek Philippe en oro amarillo de 18 quilates. La parte trasera lleva grabado su monograma, y ese detalle permite identificarlo al examinar la pieza. El estuche del lápiz, de unos diez centímetros de largo, está hecho en oro de 14 quilates y presenta dos diamantes y un zafiro, además de una inscripción con fecha de 1906.
El millonario se despidió de su esposa antes de morir
John Jacob Astor IV buscó a su esposa Madeleine Astor cuando comenzaron las maniobras de evacuación y la acompañó hasta la cubierta, donde ella subió a un bote menos de una hora después. Él pidió permiso para entrar con ella debido a su embarazo, pero los oficiales indicaron que primero debían embarcar mujeres y niños.
Astor aceptó esa decisión, se despidió con un beso y retrocedió mientras el bote se alejaba, y varios testigos lo vieron saludando con la mano desde la cubierta antes de desaparecer entre la multitud. El cuerpo de aquel millonario apareció días después del hundimiento gracias al barco Mackay-Bennett, que recuperó varios objetos personales junto a él, como el reloj, el lápiz y dinero en efectivo.
Esos elementos pasaron a su hijo Vincent Astor, que conservó el reloj durante toda su vida, y más tarde la pieza pasó a su esposa en 1959. Tras su fallecimiento en 2007, el objeto cambió de manos dentro de la familia hasta llegar a la heredera que lo ha puesto en venta.
Astor tenía 47 años y una fortuna superior a 80 millones de dólares cuando subió al Titanic en Cherburgo junto a Madeleine, que tenía 18. La pareja viajaba tras una luna de miel por Europa y Egipto cuando descubrió el embarazo y decidió regresar a Estados Unidos. Cuatro días después de iniciar el viaje, el barco chocó contra un iceberg, y Astor murió junto a unas 1.500 personas mientras llevaba encima los objetos que ahora vuelven a salir a la venta.