Liberan a 1.500 beagles utilizados para experimentos médicos en un centro de investigación en Estados Unidos
Varias organizaciones animalistas celebran estos días lo que consideran como “una de las mayores operaciones de rescate” de perros en la historia de Estados Unidos. Más de 1500 beagles están siendo liberados de Ridglan Farms, un centro de investigación biomédica que se dedicaba a la cría de esta raza y que realizaba experimentos con la misma, unas actuaciones que habían generado polémica desde hace años.
Ridglan Farms llegó a un acuerdo económico recientemente con el Center for a Humane Economy, Big Dog Ranch Rescue y una red nacional de grupos de bienestar animal. Sin embargo, no ha trascendido la cantidad acordada, según aclara Associated Press (AP).
Tanto Center for a Humane Economy como Big Dog Ranch Rescue están trasladando a los animales desde las instalaciones de este centro de investigación, en el estado de Wisconsin, a sus propias naves. Una empresa nada sencilla por la cantidad de perros, más de un millar.
Pero no solo es el traslado, el primer paso para que todos estos canes puedan empezar una nueva vida, sino que ahora también toca vacunarlos, colocarles un microchip y esterilizarlos. Un proceso costoso en el que animan a colaborar a base de donaciones.
Las organizaciones recuerdan que estos perros no solo se enfrentan a secuelas físicas, sino psicológicas. “Los perros más jóvenes se adaptarán más rápido, y los mayores tardarán más”, explica la presidenta y fundadora de Big Dog Ranch Rescue, Lauree Simmons, en declaraciones recogidas por AP. Así, consideran que “muchos de ellos están más dispuestos a aceptar el cariño y quieren estar con la gente”.
En este sentido, Big Dog Ranch Rescue está colaborando con socios en todo el país para encontrar hogares para mil de los perros beagles. Por su parte, el Center for a Humane Economy se hará cargo del resto.
Pero, ¿por qué la elección de esta raza? Según Simmons, los beagles son la raza de perro más utilizada en las pruebas con animales principalmente debido a su menor tamaño y su temperamento dócil. “Un pastor belga malinois no va a tolerar que lo sometan a experimentos ni que lo confinen en una perrera toda su vida”, asegura la presidenta de esta entidad.
En el ojo del huracán
Desde estas organizaciones animalistas, celebran una liberación muy esperada. “Se produce tras años de preocupación y activismo en torno al trato que recibían los perros en las instalaciones y el uso generalizado de animales en la investigación”, señala en un comunicado el Center for a Humane Economy.
Ridglan Farms está en el punto de mira desde hace tiempo. La entidad ha negado haber maltratado animales, pero un fiscal especial determinó que realizaba procedimientos oculares que violaban las normas veterinarias estatales y acordó la retirada de la licencia de actividad antes del 1 de julio.
Sin embargo, desde que la justicia apreciase que el centro de investigación no cumplía con las normas estatales, la presión no ha dejado de aumentar y se ha repetido las protestas y movilizaciones. De hecho, en abril, activistas de todo el país se congregaron a las puertas con la intención de llevarse a los beagles a la fuerza, aunque fueron dispersados por las fuerzas de seguridad.