Entretenimiento, gastronomía y cultura en uno de los paseos marítimos más ricos en historia frente al Mediterráneo

Se dice que, en la ciudad de Palma, todos los caminos conducen a la avenida Gabriel Roca. Conocida popularmente como Passeig Marítim, podríamos situar a la arteria de la ciudad de Palma en este paseo marítimo. Esta vía, que discurre junto al Mediterráneo a lo largo de cinco kilómetros, articula buena parte de la línea de costa de la capital de Palma de Mallorca. Se trata de una amplia avenida con un generoso paseo peatonal y numerosos carriles bici, lo que facilita el tránsito de turistas y residentes locales. A ambas orillas del paseo Marítimo descansa, por un lado, parte del tráfico marítimo de Palma, y por otro, ya en tierra, una parte copiosa del patrimonio histórico y cultural de la ciudad.

Qué ver junto al Paseo Marítimo de Palma

La Avenida Gabriel Roca articula la línea de costa de la ciudad de Palma. En la capital de la isla el patrimonio y la cultura se han ido desarrollando a lo largo de los siglos a orillas del mar, conviviendo junto al paseo marítimo. Es por ello que buena parte de la oferta turística y del legado de Palma se encuentre a pocos metros de esta avenida:

  • La Catedral de Palma: conocida como la Seu de Palma, este impresionante edificio gótico del siglo XIV es considerado por muchos como el más emblemático de la ciudad. Se encuentra tras el Parc de la Mar, un lago artificial que fluye junto al paseo marítimo. Se trata de toda una proeza de la arquitectura religiosa, presidida por el rosetón más grande del periodo gótico en todo el mundo. Conocido como 'El ojo del gótico', este inmenso vano de casi 14 metros de diámetro está vestido por una vidriera de 1.115 vidrios, 197 amarillos, 216 azules, 462 rojos y 240 verdes.
  • La Lonja de Palma: también de estilo gótico, este edificio civil del siglo XV fue antaño sede del gobierno insular. Destaca por su interior, con una bóveda de crucería de líneas limpias, apoyada por unas características columnas helicoidales, que parecen retorcerse en sí mismas gracias a su diseño en espiral. Un jardín separa este edificio de la actual sede del gobierno autonómico, el Consulado del Mar.
  • Palacio Real de la Almudaina: junto a la Seu está instalado este palacio del siglo XIV, que ejerce de residencia oficial de los Reyes de España durante sus estancias en Mallorca. El espacio está compuesto por un torreón rectangular que albergaba el Palacio del Rey, el Palacio de la Reina, una sala denominada Tinell (que antaño estaba destinada a audiencias reales), la Capilla Real y los patios. En estos momentos no es posible visitar el interior del edificio, puesto que se encuentra en obras hasta verano.
  • Es Baluard: el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma es una ventana a la escena cultural de la isla, donde exponen tanto artistas locales como aquellos de reconocimiento internacional. En su interior permanecen expuestas piezas de autores como Gauguin, Picasso, Miró o Barceló, además de una muestra de obras de autores que han estado relacionados con las Islas Baleares, como Santiago Rusiñol, Anglada-Camarasa o Gelabert.

El Paseo Marítimo es también el entorno perfecto para disfrutar de la gastronomía de Palma. A lo largo de la Avenida Gabriel Roca han surgido numerosos restaurantes en los que es posible disfrutar de una estupenda paella o pescado local con vistas al puerto.

Historia del Paseo Marítimo de Palma

Este paseo marítimo debe su nombre al que fue ingeniero jefe del puerto de Palma entre 1940 y 1962, Gabriel Roca, quien impulsó la planificación y creación de este emblemático paseo marítimo, además de presidir durante siete años el patronato de turismo de Mallorca. El paisaje pintado por este paseo marítimo ha ido evolucionando en los últimos años. Inicialmente, las olas lamían las murallas que rodean la catedral de La Seu.

Más tarde, alrededor de la década de los 70, la articulación del tráfico urbano junto al paseo marítimo empujaron el mar hacia afuera. Con la intención de no perder el efecto estético que el mar incidía sobre la catedral, se construyó un lago artificial a los pies de la muralla del edificio, bautizado como Parc de la Mar. Con los años, este entorno se ha convertido en escenario para conciertos, cine al aire libre y ferias artesanales.

Recientemente, el paseo marítimo ha pasado por una reforma, que ha ampliado en un 20% el espacio de tránsito de los peatones. Hasta el pasado año, seis carriles de circulación de vehículos componían una barrera entre la línea de costa y el resto de la ciudad. Ahora, se ha eliminado un carril por sentido y pintado más de veinte nuevos pasos de cebra. Además, durante este tiempo se ha procedido a la demolición de un puente elevado y una pasarela, con la intención de unificar el paseo en superficie.

Tras las obras, atravesar el paseo marítimo y dirigirse a las zonas turísticas de interés repartidas por el centro se ha convertido en un proceso sencillo. También se han ampliado las zonas verdes, que ya ocupan el 70% de esta área. En total, el paseo cuenta en la actualidad con 3.100 árboles y palmeras de 21 especies diferentes, de los cuales más de 2.300 son de nueva plantación. Además, se han creado 37.000 metros cuadrados de parterres para arbustos y plantas autóctonas.