La ruta circular en el Pirineo catalán para disfrutar de la naturaleza sin pasar calor entre piscinas naturales y cascadas

Un lugar donde el agua, la sombra creada por la naturaleza y el bosque generan un clima adecuado para quienes deciden adentrarse en él durante los meses más calurosos del año se encuentra en la provincia de Barcelona, Catalunya. Una de las propuestas para quienes buscan caminar sin grandes desniveles y terminar la jornada junto a pozas y cascadas es la ruta circular de la Riera de Martinet hacia el Gorg de la Resclosa, situada en Aiguafreda, dentro del Parque Natural y Reserva de la Biosfera del Montseny.

El Montseny es uno de los grandes referentes naturales de Catalunya. Este macizo destaca por su biodiversidad y la variedad de ecosistemas que alberga. Según la zona en la que se encuentre el visitante, pueden observarse diferentes especies: en las áreas más bajas abundan las encinas, los alcornoques y los matorrales mediterráneos; en las zonas medias predominan las hayas, los castaños y los robles; y en las cotas más elevadas aparecen especies singulares como la viola del Montseny o la hierba de Sant Segimon. Gracias a esta riqueza natural, en 1978 fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Además, se amplió en 2014 hasta alcanzar 50.166 hectáreas, tras la consulta a los 18 municipios del territorio.

En un espacio de estas dimensiones convive una gran diversidad de especies, algo poco habitual en Europa occidental. La Riera de Martinet forma parte de la red de torrentes y rieras que descienden por las laderas del Montseny y crean corredores ecológicos de gran valor natural. Además, la cercanía de Aiguafreda a Barcelona convierte este enclave en una opción accesible para una excursión de un día, un aspecto que la promoción turística del Montseny destaca como uno de los grandes atractivos del parque.

El recorrido suele comenzar en el entorno de la Font dels Enamorats, un área de acceso a la Riera de Martinet situada a poca distancia del núcleo urbano de Aiguafreda, aproximadamente a unos 20 minutos a pie y a cinco minutos en coche. Desde este punto arranca un camino señalizado que guía al visitante entre vegetación de ribera y zonas boscosas, donde la sombra de los árboles y la proximidad del agua crean un ambiente que facilita la caminata.

El sendero, de dificultad moderada, avanza por caminos de tierra y pequeños pasos junto al torrente. No presenta apenas dificultades técnicas, por lo que puede ser realizado sin grandes problemas por quienes quieran recorrerlo.

El Gorg de la Resclosa

Tras el primer tramo junto a la riera se alcanza el Gorg de la Resclosa, considerado por muchos el principal atractivo del itinerario. Su nombre hace referencia a una antigua resclosa —una pequeña presa construida para elevar el nivel del agua y crear una zona donde esta se acumula— que históricamente ayudaba a regular el curso de la riera y que hoy forma parte de un entorno natural recuperado y conservado por el Ayuntamiento de Aiguafreda y el Parque Natural del Montseny.

El resultado es una poza de aguas claras rodeada de rocas y bosque, en un rincón especialmente fresco. La sombra de los árboles y la presencia constante del agua crean un ambiente muy diferente al de muchas rutas de montaña expuestas al sol. Aunque muchos visitantes deciden bañarse al llegar, el Ajuntament de Fogars de Montclús recuerda que el baño en ríos, rieras y gorgs del Parque Natural del Montseny no está permitido con el objetivo de favorecer una mejor conservación del entorno.

Aunque no se trata de una cascada de gran altura, la caída del agua forma pequeños saltos que aportan atractivo paisajístico al lugar. La experiencia no depende de la espectacularidad del desnivel, sino de la combinación de silencio, vegetación y agua cristalina, que genera una sensación de tranquilidad entre quienes recorren la ruta.

En la zona también hay una amplia presencia de fauna. Es frecuente encontrar aves como el petirrojo, el mirlo común, el arrendajo y distintas especies de carbonero —carbonero común, carbonero garrapinos y carbonero palustre—, que aprovechan la abundancia de árboles para refugiarse. Además, también pueden verse pequeños anfibios como ranas o salamandras. En caso de encontrarse con estos animales propios de zonas húmedas, es importante no manipularlos, ya que algunas especies pueden liberar sustancias tóxicas y, además, el contacto humano puede perjudicar tanto a los propios animales como a la persona que los toque.

El Gorg de la Sort

Quienes deseen alargar la excursión pueden continuar siguiendo el curso de la Riera de Martinet hasta el Gorg de la Sort, otro de los rincones más conocidos de este sector del Montseny. El tramo entre ambos gorgs —pozas o piscinas naturales de agua cristalina— mantiene unas características similares, con un sendero sombreado, bosque cerrado y presencia constante del agua. A lo largo del recorrido aparecen pequeños rápidos, zonas de roca pulida y rincones donde detenerse a descansar.

Los tramos más cerrados de la continuación permiten experimentar una sensación de aislamiento agradable para las personas acostumbradas al ritmo de las grandes ciudades, mientras que las pequeñas aberturas que aparecen en la vegetación en ciertos puntos permiten apreciar el relieve del entorno. El municipio conserva, además, el ambiente de las poblaciones situadas en la entrada del Montseny, donde la relación entre el entorno natural y la vida local sigue siendo muy visible.

Recomendaciones

Para recorrer esta ruta con comodidad se recomienda llevar calzado que se adhiera correctamente al suelo, agua suficiente y protección solar para evitar quemaduras. A pesar de ser un recorrido de dificultad moderada, cuenta con numerosos caminos de tierra que pueden provocar pequeños accidentes, como resbalones. Además, el Parque Natural del Montseny recuerda mediante su cartelería la importancia de no dejar residuos ni productos químicos que puedan afectar al entorno.

Uno de sus principales atractivos es la cercanía con la capital catalana. La ruta puede realizarse en un día y regresar después al punto de origen sin grandes dificultades. Esto la convierte en un destino que combina naturaleza y senderismo, una actividad que comienza a ganar popularidad.

El recorrido, además, puede adaptarse al tiempo y a la capacidad de cada persona. Es posible caminar únicamente hasta el Gorg de la Resclosa y regresar al punto de inicio, mientras que otros visitantes optan por continuar hasta el Gorg de la Sort y completar un itinerario más largo por los senderos señalizados del entorno.