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Cosano: “La cooperativa vino a darle un espacio a la mujer, sobre todo en el mundo rural”

La delegada en Sevilla de la consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, Aurora Cosano.

Juan Miguel Baquero

La economía social es un pilar empresarial y laboral que en suelo andaluz acoge a más de 7.000 cooperativas y sociedades laborales, 400.000 socios y 67.500 puestos de trabajo. Cifras que otorgan al sector la calificación de “estratégico”. Aún así, esta alternativa contra la crisis y el desempleo rural se enfrenta a sus propios problemas, retos, mitos y asignaturas pendientes que repasa en una entrevista a eldiario.es/andalucia la delegada territorial en Sevilla de la consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo de la Junta, Aurora Cosano.

¿Funciona la economía social en un contexto de crisis?

Es el sector que está sosteniendo y soportando mejor la situación económica, sobre todo en el ámbito rural.

¿Por qué resiste mejor?

Es un sector estratégico que cree en las personas. Nada que ver con una gran empresa que mira resultados económicos, números, y si tiene que desmantelar la empresa y dejar en la calle a cientos de personas, lo hace. Y la reforma laboral, brutal, está arrasando, ha creado mucho drama.

¿Y en las cooperativas?

Aquí tenemos que apretar los dientes, ajustar ganancias. La inmensa mayoría son socios trabajadores y no es que no vean la empresa como negocio, pero por encima de todo procuran mantener los puestos de trabajo. Es la gran diferencia.

Mitos y tópicos son...

Que es un grupo de personas que se une para una posibilidad de negocio que no podrían sacar adelante por separado y que son empresas pequeñas, sin gran capacidad. El primero suele ser así, pero el segundo hay que desecharlo. Las cooperativas pueden ser un músculo empresarial fuerte.

¿Es fácil crearlas?

Es verdad que tenemos que agilizar los trámites administrativos. La dificultad burocrática, un tanto pesada, se intenta paliar a través de los Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial (CADE) y el Servicio Andaluz de Empleo (SAE). Pero papeles sí, hacen falta muchos.

¿Cuál sería la principal asignatura pendiente?

Unir unas empresas con otras, que haya intercambio de su fortaleza, de su valor, respetando cada una su idiosincrasia. Necesitamos que nuestras cooperativas sean más grandes.

¿Internacionalización incluida?

Tenemos IDEA (Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía) y Extenda (Agencia Andaluza de Promoción Exterior) para internacionalizar sus productos. Es muy importante también la concienciación, que el consumidor sea responsable y vea de dónde vienen los productos que compra.

¿Ha sido un soporte laboral desde la perspectiva de género?

La cooperativa vino a darle un espacio a la mujer, fundamentalmente en los pueblos, a otorgarle derechos y rescatar ese trabajo escondido y no reconocido.

¿Como ocurrió con la aplicación de la Ley de dependencia, por ejemplo?

Generó unos derechos, estos unas necesidades y a raíz de la colaboración con los ayuntamientos, beneficiarios de talleres de empleo, se formaba a mujeres que luego creaban cooperativas. Era un causa-efecto, se formaba 'para'. Cubrió el derecho de personas en situación de dependencia y, si desaparece, la pérdida va a ser enorme.

¿Hay inmovilismo o la crisis agudiza el ingenio?

Hay movimiento. Desde la universidad se trabaja en esta línea de crear negocios como autónomos o cooperativas. Las personas, a la posibilidad mínima de salir de esta situación, ponen a trabajar la creatividad. La administración debe encargarse de que no haya idea que no se estudie como posibilidad de negocio. En ese camino estamos.

¿Qué aporta esa mayor cualificación profesional?

Al sector tradicional hay que darle ese valor añadido y vender fuera la calidad de los productos que tenemos en Andalucía, ver de qué manera los ponemos en el mercado. No podemos consentir que vengan otros a comprarlos y le pongan el sello de otro sitio.

Caso del aceite…

Está ocurriendo. A lo mejor tenemos que empezar a comercializar el aceite como si fuera un gran perfume, trabajar la marca. Esta alta cualificación ayudará a generar valor añadido y habrá que generar la industria necesaria.

¿Qué aporta el Gobierno andaluz?

En 2013, diferentes medidas, como incentivos para la contratación de personal cualificado, menores de 35 años, mujeres y personas en riesgo de exclusión o para colaborar, en algunos casos, en ese relevo generacional tan importante.

¿Y la financiación?

No hay. Es el mayor problema que pueda tener una cooperativa. Desde la Junta se trabaja con el Fondo Reembolsable de Economía Sostenible, de fácil acceso aunque no a fondo perdido, y para que el ICO se agilice.

¿Qué cifra maneja el fondo reembolsable?

Son 100 millones de euros a nivel andaluz, que salen y entran, un pozo que se regenera con lo que se da y los propios ingresos de las devoluciones. Todo en una campaña para que el dinero llegue lo antes posible. En 2014 se contempla un esfuerzo presupuestario importante que en la provincia de Sevilla traerá dos millones de euros para fomentar la economía social.

¿Y la aplicación del cooperativismo en la educación?

Es una realidad, no dentro de una asignatura curricular pero sí en las distintas optativas que pueden configurarse. Cada vez son más los centros que piden este tipo de formación y se trabaja para incluir en el currículum educativo la economía social.

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