Rubalcaba confiesa al líder de la izquierda griega Tsipras que para el PSOE "es muy difícil levantar cabeza"
Hace un par de años, la presencia de un político griego en Madrid hubiera pasado desapercibida. Ni ciudadanos, ni prensa, ni partidos políticos afines se habrían movilizado para escuchar lo que pudiera opinar un representante del lejano vecino mediterráneo.
Pero nada es como hace dos años y un político de la izquierda griega se llega a ver como un modelo a seguir. Incluso ese político es capaz de robar aplausos en un auditorio al que llega con más de media hora de retraso.
Ayer lo logró Alexis Tsipras, el presidente de Syriza, quien sólo tardó unos minutos en explicar el motivo de su retraso al acto organizado por Economistas frente a la Crisis. “Me acabo de reunir con Rubalcaba y me ha confesado que en su partido es muy difícil levantar cabeza aunque no ha sufrido tanto como el Pasok (...) Me ha reconocido que es muy difícil levantar cabeza porque la gente tiene memoria y se acuerda del Gobierno de Zapatero”.
El nuevo filón de El Corte Inglés: gestionar fondos de pensiones en Bolsa
La defición de "grandes almacenes" se queda corta con El Corte Inglés. El grupo español no es solo una cadena de distribución dedicada al comercio de la economía real, también explota un negocio mucho más sensible: las finanzas. Lo hace, como es marca de la casa de Isidoro Álvarez, con discreción mediática: a pesar de que la apuesta podría exhibirse como una "diversificación del negocio", la compañía no presume en los medios. Ni bueno, ni malo, la consigna no escrita es no hablar de El Corte Inglés.
Prudente, Equilibrio, Audacia. Así se llaman los tres principales planes de pensiones privados que comercializa El Corte Inglés. En el primero, la empresa se compromete a destinar hasta un 10% de la inversión a renta variable. En el tercero, el más "audaz", este porcentaje de inversión en Bolsa se eleva hasta el 75%.
Así, esta actividad de comercialización de planes de pensiones privados forma parte de la división de Seguros de la compañía de grandes almacenes y, al contrario que su negocio de grandes superficies, parece vivir al margen de la crisis. Sólo en los tres primeros meses de 2013, ha crecido más de un 60%. Esto pone de relieve cómo el grupo apuesta más por otros negocios como el financiero. La propia entidad financia una tercera parte de lo que factura.
Las tarjetas de El Corte Inglés sostienen una tercera parte de sus ventas
La financiera es una de las divisiones menos conocidas de El Corte Inglés, pero es una de las patas que sustentan su negocio comercial. Prácticamente, uno de cada tres euros que ingresa el grupo es abonado a través de la tarjeta de crédito corporativa, un medio de pago que tiene en su bolsillo casi el 25% de los residentes en España.
El peso de este negocio financiero es el que ha llevado al grupo a anunciar que va a llevar a cabo la titulización de los derechos de cobro sus clientes y lograr así recursos sin tener que depender de los bancos. Se trata de un procedimiento similar al que se ha realizado con otro tipo de productos, como las hipotecas, y que en España aún no es habitual dentro el sector de la distribución.
La compañía de grandes superficies aún no ha decidido cómo llevará a cabo este proceso, pero puede derivar en que, si un cliente compra un televisor y decide aplazar el pago durante tres, seis o doce meses, su compromiso se titulice o sirva como garantía, por ejemplo, para una futura emisión de bonos corporativos. Este movimiento coincide, además, con la decisión de El Corte Inglés de refinanciar gran parte de su deuda, en concreto, 5.000 millones de euros.
El magnate de Eurovegas se embolsa 1.500 millones en dividendos en sólo siete meses
A Sheldon Adelson no le hace falta Eurovegas para tener un negocio redondo, al menos en lo que a su capacidad de generar beneficio para el accionista se refiere. En sólo siete meses, entre el diciembre y el próximo junio, el magnate de los casinos va a ganar cerca de 1.500 millones de euros en concepto de dividendos.
Al igual que hizo en el primer trimestre del ejercicio 2013, a finales de junio el grupo Las Vegas Sands repartirá 0,35 dólares por acción en concepto de dividendo ordinario. Adelson posee 437 millones de acciones de la compañía, lo que equivale al 52% de la sociedad. Por ello, gracias a esta retribución ordinaria, ingresará en un semestre cerca de 306 millones de dólares (unos 235,6 millones de euros al cambio actual).
Pero la suma más relevante la consiguió en diciembre. Entonces, la compañía estadounidense abonó un dividendo extraordinario de 2,75 dólares por acción, lo que permitió a Adelson ingresar, según la agencia Bloomberg, 1.620 millones de dólares (cerca de 1.247,6 millones de euros).
Caramelo y Blanco: el declive del textil español fuera del imperio Inditex
Es la enseña más evocada cuando se enarbola la bandera de la marca España, la imagen del éxito made in Spain lejos de nuestras fronteras. La industria textil española se ha ligado de tal manera a Inditex que da la sensación de que el mundo sólo se viste de Zara. Sin embargo, en las últimas semanas se han multiplicado las dudas sobre si su éxito no estará desviando la mirada de la crisis que atraviesan otros grandes nombres de la distribución textil española. Como si las ramas del imperio de Amancio Ortega no dejaran ver el bosque de un sector en pleno declive.
En ese proceso hay dos nombres cuyo futuro pende de un hilo: Caramelo y Blanco. El primero, ya inmerso en concurso de acreedores. El segundo, con cuatro meses por delante para solventar el preconcurso con el que buscará recortar y reestructurar la cadena textil para que pueda ser rentable y evitar males mayores.
El caso de Caramelo es el más proclive a las comparaciones con Inditex. Como el emporio dueño de Zara, ancla sus raíces en Galicia y tiene detrás a uno de los empresarios con más resonancia mediática de los últimos años, aunque en este caso no sea el fundador de la compañía sino quien intentó salvarla del naufragio hace solo tres años, por ahora, sin éxito alguno. Se trata de Manuel Jove, el expresidente de la inmobiliaria Fadesa y quien, en 2009, se hizo con el control de más del 92% de la firma de moda a través de su sociedad Iveravante. Su objetivo: inyectar nuevos fondos y sacarla de la crisis. Otro de sus accionistas es la Xunta de Galicia, que desembarcó en 2007 con el 7,5% del capital, para respaldar financieramente a Caramelo y garantizar su galleguidad.
Juan Hdez. Vigueras: “La banca hoy es mucho más grande y más fuerte que antes de la crisis”
“Pedimos a Barack Obama que ordene una Comisión Presidencial encargada de acabar con la influencia que el dinero tiene sobre nuestros representantes en Washington”. Así, con una cita del movimiento Ocuppy Wall Street, Juan Hernández Vigueras, miembro del consejo científico Attac-España, inicia su último libro “Los lobbies financieros, tentáculos del poder”, editado por Clave intelectual. Grupos de presión que, a su juicio, han logrado evitar la regulación de un sistema financiero “inestable pero que les beneficia” y que no sirve a la economía real, “la que genera riqueza y trabajo”.
Entiendo que los lobbies en sí mismos no son ni buenos ni malos. De hecho usted comenta en el libro que las ONG también son un tipo de lobby.
Los lobbies forman parte de la democracia. Los estudiosos de este tema dicen que forman parte de la democracia industrial, en la que hay grupos que tratan de defender sus intereses, aunque el sistema se base en la celebración de elecciones. El problema está en la influencia que buscan este tipo de grupos sobre el poder establecido, sobre quién está en el Gobierno y en cuáles son los intereses que representan. Ahí es donde se diferencian unos y otros. El poder del lobby está en proporción directa a los recursos de que dispone y a la capacidad de presión que tiene. Los sindicatos y las ONG también son grupos de presión, igual que el movimiento Stop Desahucios, que ha tenido una gran influencia porque representa un poder social a través de las movilizaciones que ha conseguido.
El juego online presiona al Gobierno para rebajar su fiscalidad
No ha pasado ni un año desde que echaron a andar legalmente en España las web de apuestas, casinos y bingos y parece que la regulación no ha dejado a nadie contento. Ni el Ejecutivo ni los operadores parecen estar convencidos de que el actual modelo sea el más adecuado. Estos últimos porque consideran que la carga impositiva les impide ser un negocio rentable. Mientras, el Ministerio de Hacienda señala al juego online como una de las actividades que van a estar bajo la lupa para evitar posibles triquiñuelas que evadan fondos de las arcas del Estado.
Prueba de los quiebros y requiebros que vive todo el sector del juego, con Eurovegas como telón de fondo, es la aclaración que el Ministerio de Cristóbal Montoro ha tenido que hacer esta misma semana para dejar claro a los contribuyentes que la carga impositiva sobre estas actividades vinculadas al azar no va a conllevar ningún tipo de crédito fiscal sino que, “únicamente, se podrán minorar la ganancias patrimoniales, siempre que estén debidamente acreditadas”. Es decir, los jugadores podrán compensar sus pérdidas con las ganancias que logren durante un mismo periodo de tiempo y tributar exclusivamente por su ganancia patrimonial neta.
Pero mientras Hacienda aclara los pasos que deben dar los jugadores en sus declaraciones de la Renta, a los operadores online no les salen las cuentas. Consideran que la fiscalidad que soportan, en comparación a otros países de la Unión Europea, hace que los jugadores se retraigan a la hora de apostar bajo los dominios ‘made in Spain’. Por ello, han puesto en marcha una labor propia de grupo de presión para tratar de convencer al Ejecutivo de la necesidad de levantar la mano con los impuestos.
Más Inditex, menos marca España
Es una de las banderas que más se enarbolan cuando se habla del potencial de las empresas españolas: Inditex, como el ejemplo a seguir. Pero su estrategia debe matizarse porque su mirada cada vez está más centrada en el negocio fuera de España; en gran medida, porque cada vez le es más difícil vender más en su país de origen.
En 2012, sus ingresos dentro del mercado español se redujeron un 5%, según asumió su presidente Pablo Isla en rueda de prensa, en el único encuentro que mantiene al año con medios de comunicación. Parte de esta caída se debe a que el grupo no repercutió la subida del IVA del pasado otoño que Isla justificó como necesaria para “beneficiar” a sus clientes, aunque antes del cambio impositivo ya preveía un recorte de sus ventas en España.
En concreto, Inditex facturó el pasado año 15.946 millones de euros, un 16% más que el año anterior. Pero el peso de España en el negocio es cada vez más pequeño. De hecho, redujo ligeramente el número de tiendas, desde 1.932 hasta 1.930. Una caída “anecdótica” para Isla. El pasado ejercicio, que cerró el 31 de enero, España aportó el 21% de los ingresos cuando un año antes era la cuarta parte del negocio. Una circunstancia que, según el presidente del grupo, es parte de la evolución natural, ya que su crecimiento se basa en mercados emergentes como China, India o Rusia y a la apertura de 482 locales. “No es un problema, es una virtud”, matizó.
Pescanova se enreda en su propia contabilidad
Pescanova va camino de convertirse en uno de los culebrones empresariales de 2013. Con un futuro en el aire, en preconcurso de acreedores y un equipo directivo que no deja de sorprender por lo que conoce y desconoce de sí misma. Ayer el grupo pesquero comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que ha “detectado discrepancias entre nuestra contabilidad y las cifras de deuda bancaria”. Un endeudamiento que supera, oficialmente, los 1.500 millones de euros, de los que más de 200 vencen a lo largo del presente año.
Las discrepancias a las que hace mención Pescanova “pudieran ser significativas” por lo que la compañía asegura estar en “proceso de revisión y conciliación”. “Hemos requerido la asistencia de nuestros auditores, BDO Auditores, para poder evaluar y contrastar dichas discrepancias lo más rápidamente posible. En el momento que sepamos exactamente el importe de las discrepancias se comunicará con carácter inmediato a la CNMV”, concluye el comunicado enviado por la empresa pontevedresa al regulador bursátil.
Minutos antes de asumir el desconocimiento de sus propias cuentas, el organismo presidido por Elvira Rodríguez suspendía la cotización de sus acciones “por concurrir circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones sobre los citados valores”. En el momento de la suspensión, sus títulos volvían a desplomarse, en concreto caían un 19,26%. En ese instante, cada acción de Pescanova valía en el parqué madrileño 5,91 euros. Hace sólo dos semanas, cuando Pescanova vivía una aparente normalidad, ese mismo título se intercambiaba por 17,4 euros.
La ambición de Pescanova deja en el aire su futuro
Hace sólo cuatro años, Pescanova vestía de gala su proyecto estrella en Portugal. En la pequeña localidad de Mira, muy cerca de Oporto, iba a poner una marcha una de las mayores plantas de acuicultura del mundo, donde lograría una producción de 12.000 toneladas de rodaballo anuales. Pescanova recibía entonces los halagos del Gobierno luso, encabezado por José Sócrates, quien, durante la presentación de la planta, agradecía una inversión que iba a “incrementar la importancia económica, el desarrollo y la investigación del país”. No en vano, Pescanova giró la mirada hacia Portugal después de que la Xunta de Galicia rechazase el proyecto, al considerar que podía poner en peligro el ecosistema de Cabo Touriñán.
Mucho han cambiado las cosas desde entonces. La planta de Mira, por ejemplo, no ha logrado los objetivos previstos y se alzan las voces que critican el exceso de diversificación, fruto de una estrategia personalista y férrea por parte de su presidente, Manuel Fernández de Sousa. Un crecimiento acelerado, apoyado en las cajas de ahorro gallegas, que ha provocado su endeudamiento hasta niveles hoy inasumibles.
A principios de mes la dirección de la compañía solicitó el preconcurso de acreedores y comenzó a renegociar su deuda. Sin embargo, la advertencia ayer de que dejaba en el aire la contratación de la firma Houlihan Lockey como asesor financiero de su reestructuración, provocó un nuevo descalabro en bolsa, el enésimo, al perder más de un 17%. La Comisión Nacional del Mercado de Valores, (CNMV), cansada ya de los contínuos sobresaltos en bolsa, anunció ayer al cierre de los mercados de que iniciaba una investigación de la compalía para saber si existe abuso de mercado.





