eldiario.es

Menú

Seguimos a la espera

- PUBLICIDAD -

Estoy hecha un lío. No puedo calibrar si tras la “cumbre” de las cumbres en Lehendakaritza, saldada sin una mísera foto con la que hacer historia,  habrá o no una senda de mínimo entendimiento como para que el futuro, al menos el inmediato, no sea ese país extraño del que nos habla el maestro de historiadores Josep Fontana.

Y lo primero debe ser una confesión. En una muestra de absoluta ingenuidad había creído que la iniciativa institucional para reunir a las fuerzas políticas vascas en torno a una mesa podría romper la cansina dinámica de reproches públicos cruzados. Llegué a pensar que a nada que nuestros dirigentes decidieran calzarse el mocasín de cualquier desempleado de esta comunidad (y son 164.700 según la última EPA -Encuesta de Población Activa- y  no me cansaré de repetirlo), la cita podría dar un motivo para la esperanza. Incluso ya en el colmo del buenismo imaginé que la reunión podría saldarse con un algo así como: Tenemos mil diferencias entre nosotros y quinientas de ellas insalvables; contamos cientos de rencillas acumuladas y criticas múltiples que formularnos, pero la situación es tan grave, tan preocupante, que lo aparcamos todo por un rato y nos ponemos manos a la obra para incentivar la creación de empleo.

Si, ya sé que los prolegómenos no alentaban nada bueno. Lo sé. Les había escuchado. Ahí estaban los portavoces de EH Bildu, Peio Urizar y Oskar Matute, acusando al Gobierno de “improvisar una operación de puro 'marketing' político”. Los socialistas no se quedaban a la zaga cuando su secretario general, Patxi López, reprochaba al lehendakari Iñigo Urkullu no haber preparado la cumbre “ni haber aclarado” qué es lo que quería conseguir de ella. También el PP había advertido, a través de Iñaki Oyarzabal, de que todo semejaba “un paripé para dar la impresión de que se hace algo cuando realmente no se hace nada”. Por supuesto, UPyD no creía en la efectividad de la cita y lógicamente, el PNV, daba su respaldo al Gobierno aportando una propuesta fiscal, discutible, pero propuesta al fin y al cabo. O sea, en las vísperas todos se atuvieron, y cada uno con sus razones, al guión más previsible.

Pero el final resultó desconcertante. Un desfile particular. EH Bildu siguió en su purismo y Laura Mintegi acusó al Gobierno de “caminar sin rumbo” dando muestra de huir de cualquier entente con el Ejecutivo como si le persiguiera la peste. El estreno de Arantza Quiroga reprochando al Gobierno su intento de “ganar tiempo” parece desolador y más cuando su jefe directo en Madrid marca las horas para el cadalso colectivo. Tampoco defraudó Gorka Maneiro en su diatriba porque ese es el único papel para la antipolítica.

Patxi López, de bolos en los últimos meses preparando su gran salto,  se propuso dulcificar el mensaje y dejó la puerta abierta del PSE aunque, eso sí, sin un compromiso determinado. El presidente del PNV, Andoni Ortuzar, en su papel, puso el punto optimista que la cosa requería. Pero, ¿se divisa o no un acuerdo en, por ejemplo, materia fiscal? Veremos.

En una muestra de absoluta ingenuidad había creído que la iniciativa institucional para reunir a las fuerzas políticas vascas en torno a una mesa podría romper la cansina dinámica de reproches públicos cruzados.


No ignoro que si llegan a decidir comparecer  todos juntos para contar un dato positivo, sólo uno y sencillo como por ejemplo un calendario, hubiéramos pensado que una especie de locura les había atacado. Pero ¿se imaginan la sorpresa? Realmente podríamos incluso pensar que el calculo de réditos particulares había cedido paso a un nuevo concepto que tiene menos que ver con las estrategias de poder y más con la realidad de una sociedad que quiere ver luces al final del túnel.

Me da la impresión de que los ciudadanos necesitamos ya, sin más demora, alguna buena noticia. Alguna noticia que nos anime a seguir batallando, a seguir dando la cara cada día, a crear alguna ilusión entre tanta oscuridad. Y de la cumbre de las cumbres no sé si ha salido alguna. Pero bueno, nuestros políticos se conocen un poco más en la intimidad y quizá de eso pueda un día salir algo bueno... Nosotros, mientras tanto, seguimos a la espera.    

- PUBLICIDAD -
- Publicidad -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha